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Los jugadores del Atlético de Madrid celebran un gol en Anfield | EFE

Los jugadores del Atlético de Madrid celebran un gol en Anfield | EFE

Adiós al campeón: el Atlético se carga al Liverpool de la Champions

Los de Simeone superaron al actual campeón de Europa tras una prórroga en un partido épico

Sergio Cabanelas @SCabanelas10

11.03.2020 23:37h Actualizado: 12.03.2020 09:52 h.

3 min

La fe del Atlético de Madrid pudo con el Liverpool (2-3), actual campeón de Europa y que estaba protagonizando una temporada prácticamente perfecta en todas las competiciones. Los del Cholo Simeone, aupados por un gigante Oblak, sobrevivieron a los constantes ataques de los reds durante los 90 minutos hasta conseguir forzar la prórroga.

Entonces, apareció un salvador Marcos Llorente, que con dos goles sentenció la eliminatoria y consagró la épica del conjunto rojiblanco. La euforia final la provocó Morata, que marcó en los últimos minutos para dar una victoria histórica al Atlético en Anfield. Los de Simeone estarán en los cuartos de final de la Champions League. 

Wiijnaldum empata la eliminatoria

Choque de estilos y oda al fútbol en el posiblemente último gran encuentro con público en la Champions League. Y precisamente, tenía que ser en Anfield, uno de los estadios más míticos del mundo, y con 50.000 espectadores deseosos de ver un buen partido y disfrutar en tiempos oscuros. 

El Atlético de Madrid llegaba al encuentro con una mínima ventaja, pero sabía que de poco serviría ante el ímpetu de un Liverpool aupado por su hinchada. Aunque los colchoneros fueron los primeros en lanzar un serio aviso a los de Klopp, con una clara ocasión de Diego Costa en los primeros segundos; fue solo un espejismo que no hizo justicia a la dinámica de la primera mitad.

De esta manera Wijnaldum anotó el gol ante el Atlético de Madrid | EFE

De esta manera Wijnaldum anotó el gol ante el Atlético de Madrid | EFE

Los del Cholo Simeone protagonizaron una primera parte titánica, muy serios en posiciones defensivas e intentando estorbar el juego de los ingleses. A su gran primera mitad le sobraron solo los últimos cinco minutos. Y es que tras sobrevivir a los constantes embistes de los atacantes reds, finalmente los de Jurgen Klopp tuvieron su premio con el tanto de Wijnaldum, que puso las tablas a la eliminatoria antes del descanso. 

Gigante Oblak

El guión de la segunda parte no cambió tras el paso de los vestuarios. El Liverpool sabía que necesitaba otro gol más para conseguir la clasificación para cuartos, y desde el primer minuto de la segunda mitad no dudó en lanzarse contra la portería del Atlético con todo. 

Oblak atrapa un balón ante la presión de Salah | EFE

Oblak atrapa un balón ante la presión de Salah | EFE

Sin embargo, el gran protagonista durante los segundos 45 minutos fue un gigante Oblak que se multiplicó para contrarrestar todas las ocasiones del conjunto inglés. Los colchoneros se salvaron gracias a su guardameta y consiguieron un hito que parecía imposible, teniendo en cuenta cómo se había desarrollado el partido: forzar la prórroga. 

Llorente y la fe del Atlético

Todo el esfuerzo del Atlético de Madrid durante los 90 minutos se esfumó a los pocos segundos de empezar el tiempo complementario. En prácticamente la primera acción de peligro de la prórroga, Firmino puso el segundo en el marcador tras aprovechar un rechace. Un gol que no solo no acabó con los sueños de los del Cholo Simeone, sino que les obligó a descartar su planteamiento defensivo e ir al ataque en busca de la gloria. 

Y entonces, de la nada surgió el gran salvador de los colchoneros: el ex madridista Marcos Llorente, que entró en la segunda mitad y se desató como el ídolo rojiblanco en la prórroga. El centrocampista anotó dos goles en prácticamente acciones consecutivas, para poner al Atlético con un pie en los cuartos de final de la Champions.  

Los jugadores del Atlético celebran un gol ante el Liverpool | EFE

Los jugadores del Atlético celebran un gol ante el Liverpool | EFE

Dos golpes demasiado duros incluso para el actual campeón de Europa, que no supo reaccionar al ímpetu de los colchoneros en los últimos minutos. Y la alegría de los atléticos no acabó ahí, porque en la última jugada, Morata acabó de poner la puntilla al encuentro con un tanto de permitió a los rojiblancos ganar en Anfield. La fe del Atlético de Simeone, y contra todo pronóstico, pudo con posiblemente el mejor equipo del mundo y demostró que, en el fútbol, todos los sueños se pueden alcanzar. 

 

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