Ousmane Dembelé durante un partido del Barça / EFE

Ousmane Dembelé durante un partido del Barça / EFE

Culemaníacos

Dembelé y Asensio sufren la pluma afilada de Orfeo Suárez

Dos cracks a los que se les acaban las excusas

23 noviembre, 2018 14:46

El Barça y el Real Madrid son parejos en muchos sentidos. Ambos son clubes de importancia infinita tanto en la Liga como en Europa y son seguidos por millones de personas en todo el mundo. Los atesoran en su palmarés los más grandes de los éxitos y el seguir aumentándolos genera una rivalidad inmortal.

Sin embargo, tanto el Barça como el Real Madrid se alegran para bien, pero también sufren para mal. Esta temporada están viviendo un campeonato muy disputado y el que el más mínimo error se paga muy caro. A su vez, en sus plantillas, hay dos jóvenes que ni de lejos han alcanzado las expectativas que se les presuponían y que, en teoría, son capaces de lograr. Estos son los casos de Ousmane Dembelé y Marco Asensio.

Sin excusas

En un artículo publicado en El Mundo, el periodista Orfeo Suárez relata las carencias de los dos futbolistas. Éste hace hincapié en que la edad, 21 y 22 años respectivamente, no puede ser utilizada como excusa para tapar su mal momento. De hecho, esto es algo que se ha apuntado en varios medios, la necesidad de un periodo de adaptación para Dembelé y Marco Asensio.

Una foto de archivo de Ousmané Dembelé en un entrenamiento / EFE

Una foto de archivo de Ousmané Dembelé en un entrenamiento / EFE

Una foto de archivo de Ousmané Dembelé en un entrenamiento / EFE

El argumento de la juventud carece de sentido cuando se habla de equipos como el Barça y el Real Madrid. Si bien todo futbolista necesita un periodo para adaptarse a su nuevo entorno, estamos ante dos jugadores que llegaron a estos equipos con la etiqueta de estrellas y cuyo periodo de aclimatación debería estar completamente superado.

Los casos de Dembelé y Marco Asensio están lejos de la falta de adaptación, si bien tanto el club como sus compañeros han hecho lo debido para acogerlos de buen grado. Sus actitudes les alejan de un deporte colectivo como el fútbol, ya que se muestran despreocupados por el bien del equipo y parece que éste debe adaptarse a ellos y no al revés.

Menos presencia

El caso de Ousmane Dembelé lleva crispando la paciencia tanto del Barça como de su afición durante varias semanas. El futbolista francés ha mostrado una actitud apática en la que es su segunda temporada como azulgrana. Lejos de alzarse como el atacante desequilibrante que se espera de él, a preferido apagarse.

Sus actuaciones y comportamientos llevaron a Ernesto Valverde a no convocarlo para la disputa del último partido de la Liga contra el Betis, pese a no poder contar con Coutinho por lesión y estando el internacional francés en condiciones óptimas. Su actitud rebelde y despreocupada llevó a la drástica decisión del entrenador, mientras que varios compañeros se pronunciaron al respecto asegurando que el 11 azulgrana debe centrarse y ser consciente de donde está.

Marco Asensio en un partido con el Real Madrid / EFE

Marco Asensio en un partido con el Real Madrid / EFE

Marco Asensio en un partido con el Real Madrid / EFE

La de Marco Asensio ya es su tercera temporada en el Real Madrid. El jugador mallorquín ha vivido muy bien a la sombra de Cristiano Ronaldo. Mientras el portugués acaparaba todo el protagonismo, él empezada a dejar destellos de su clase, algo que se pensaba que iría en aumento tras la marcha del crack luso. Sin embargo, el conjunto blanco se ha encontrado con un Marco Asensio desencajado y que no ha sido capaz de asumir el rol de líder que al que ostentaba.

Falta de decisión

Ambos casos muestran a futbolistas con demasiado talento, pero del que ninguno ha querido asumir sus consecuencias. Tanto Dembelé como Asensio están a punto de consumir el crédito que poseían como piezas clave de sus respectivos equipos. El atacante francés se cae de las convocatorias y al jugador mallorquín le adelantan jugadores que apenas contaban a principio de temporada.

En los dos casos, ninguno tiene excusas para hacer comprensible su situación. Triunfar en el Barça o el Real Madrid implica mucho compromiso y trabajo, pero ninguno de ellos parece ser consciente.