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Barbosa no puede parar el remate de Ghiggia en la final entre Brasil y Uruguay de 1950 en Maracaná / REDES

Barbosa no puede parar el remate de Ghiggia en la final entre Brasil y Uruguay de 1950 en Maracaná / REDES

El día que Brasil cambió de colores y liquidó su maldición

La federación brasileña renunció al uniforme tradicional tras el famoso Maracanazo ante Uruguay de 1950

Lluís Regàs @LluisRegas

24.11.2022 00:06h

2 min

Brasil es la único país que puede presumir de haber ganado cinco veces el Mundial. Pelé, Garrincha, Romário y Ronaldo, entre muchos otros futbolistas, son idolatrados por los aficionados de la canarinha. Sin embargo, Brasil se ha estrellado las dos veces que ha organizado un Mundial. En 2014, Alemania le endosó un humillante 1-7 en las semifinales. Fue la derrota más cruel, pero tal vez no la más dolorosa. Esta se produjo el 16 de julio de 1950 ante Uruguay. En la final del famoso Maracanazo. Desde entonces, la selección nacional cambió el blanco por el amarillo.

A Brasil le bastaba el empate para proclamarse campeona del mundo. Se vendieron 175.000 espectadores, pero entraron muchos más. Se calcula que unos 200.000 aficionados presenciaron la gran final en Maracaná. Brasil era la gran favorita.

El zapatazo de Ghiggia

La primera parte finalizó sin goles. La segunda arrancó con un temprano tanto de Cardoso que desató la euforia en las gradas. Muchos celebraron anticipadamente el título. Brasil estaba muy cerca de ganar su primer Mundial, pero Uruguay apeló al orgullo. Schiaffino empató en el minuto 67 tras una gran ación de Ghiggia. 

Brasil, de blanco

Brasil, de blanco, en una imagen de archivo / REDES

El gol tuvo un efecto revitalizante para los charrúas. A los brasileños les entró el miedo y a 10 minutos del final un zapatazo de Ghiggia sorprendió a Moacir Barbosa. El ruidoso Maracaná enmudeció de golpe. Nunca el silencio había sido tan doloroso para la afición local.

El delito de Barbosa

La derrota provocó muchos suicidios en Brasil y su portero recibió amenazas de todo tipo. Nunca se recuperó del disgusto ni de los insultos y las humillaciones. "La pena más alta en Brasil por cometer un delito es de 30 años. Hace 50 que yo pago por un delito que no cometí", manifestó poco antes de morir.

La derrota tuvo más consecuencias. Desde 1919, Brasil vestía de blanco, color que arrinconó a partir de entonces la federación. A través de un aviso, convocó un concurso en 1953 para que los aficionados escogieran un nuevo uniforme. La única condición es que combinara los cuatro colores de la banda brasileña: amarillo, verde, azul y blanco.

Pelé, en la final de 1970 que México gana a Italia : REDES

Pelé, en la final de 1970 que México gana a Italia / REDES

La nueva camiseta

El ganador del concurso fue Aldyr García Schlee, un joven periodista de 19 años que trabajaba en el estado de Río Grande do Sul. "Era muy difícil combinar cuatro colores", expresó. La solución la encontró al proponer una camiseta amarilla con tonos verdes en el cuello y las mangas, pantalones azules y medias blancas.

Brasil estrenó el nuevo uniforme el 14 de marzo de 1954 en Maracaná. Y el resultado no pudo ser más satisfactorio. Los brasileños derrotaron a Chile por 4-0. Casi 70 años después, sus hinchas presumen de haber ganado cinco Mundiales y en Qatar se ilusionan con el sexto.

 
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