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Leo Messi y Pepe Costa en una concentración del Barça / EFE

Leo Messi y Pepe Costa en una concentración del Barça / EFE

Pepe Costa deja el Barça para seguir a Messi

Es considerado la mano derecha del astro argentino, que siempre ha encontrado su apoyo y complicidad

Jonathan Mondéjar

11.08.2021 20:56h

2 min

Un escudero, un guardaespaldas y una persona muy fiel. Pepe Costa es uno de esos hombres que hace un trabajo silencioso en asuntos que parecen que no son importantes, pero que en realidad sí lo son. Y ahí entra el nombre de Leo Messi. El argentino y él guardan una amistad muy fuerte. Mantienen un vínculo tan extenso que no había trascendido mucho en los medios por una discreción legendaria.

Messi, Luis Suárez y Pepe Costa con sus parejas en una imagen de archivo / INSTAGRAM

Messi, Luis Suárez y Pepe Costa con sus parejas en una imagen de archivo / INSTAGRAM

Una especie de asistente es como se podría calificar a Costa. Una persona de confianza en la que puedes delegar en cualquier cuestión con total seguridad y firmeza. Leo Messi y él han estado juntos desde su llegada al club hace 17 años.

No forma parte del club

El pasado 30 de junio fue el día en el que el contrato de Pepe Costa terminó. Es decir, su vinculación con el Barça terminó y se marchará para cambiar de aires. Sandro Rosell fue quien le trajo, aunque Josep Maria Bartomeu quiso despedirle sin éxito. Sin embargo, ahora se ha sentido más cómodo para salir con la presencia de Joan Laporta.

Rumbo a París

Leo Messi tiene en mente reubicarle consigo en su nuevo destino. El argentino ha fichado por el París Saint-Germain y Pepe Costa está libre. No sería descabellado que volviesen a verse las caras trabajando codo con codo en la entidad parisina.

Su vinculación con el Barça

Fue Sandro Rosell quien le trajo al FC Barcelona. Él confió en Costa. Fue una confianza muy alta depositada en su persona. De hecho, el expresidente  ubicó a Costa en la Oficina de Atención al Jugador, en el año 2003.

Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu en una imagen de archivo / EFE

Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu en una imagen de archivo / EFE

Era un lugar en el que los futbolistas se podían apoyar. Un vínculo entre el vestuario y la directiva en caso de haber algún problema. Sus funciones eran muy generales pero a la vez imprescindibles. Sobre todo para Leo Messi, que acabó siendo un gran amigo. Fue tal la relevancia y el papel de Costa que algunos medios le calificaban de “segundo padre” para la Pulga. Eran inseparables hasta tal punto que le acompaña de vacaciones o con la selección argentina siendo miembro de la expedición al viajar juntos.

La importancia de Costa

Se ha comentado en alguna ocasión que del famoso desastre de Anoeta, él fue uno de los artífices de la salvación de aquel papelón del vestuario con Luis Enrique, entrenador en aquellos tiempos. Una especie de niñera le calificaron para salvar los muebles en aquel desastre en el que el ambiente estaba caldeado. Más bien incendiado. Él fue el pacificador de aquella situación y gracias a su gestión los jugadores volvieron a la calma. Poco después, el éxito no tardó en llegar con la consecución de un triplete histórico con el tridente Messi, Suárez y Neymar.  

 
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