Culemaníacos

Una foto de Robert Moreno, seleccionador español / EFE

Una foto de Robert Moreno, seleccionador español / EFE

Robert Moreno gana el primer pulso a sus absurdos detractores

El técnico catalán consiguió su primera victoria en el banquillo nacional ante Rumanía con una Roja continuista

Claudia Granja @c_granjafranch

06.09.2019 11:33h

2 min

Victoria, aunque sufrida en el último tramo, buenas sensaciones y una Roja que mantiene su estilo de juego pese a los nuevos rostros. España ganó por primera vez en territorio Rumano (1-2) y cosechó tres puntos importantísimos para la clasificación para la Eurocopa 2020. 

La superioridad en el juego fue absoluta, pese a las bajas de habituales como Isco Alarcón, Asensio, Sergi Roberto o Morata. Robert Moreno continúa con el legado de Luis Enrique y también mantiene la plantilla abierta. Solo unos pocos tienen el sitio casi asegurado, como Ramos, Busquets o Jordi Alba, pero todos tendrán oportunidades para ganarse un sitio para la cita europea.

Mantuvo el 4-3-3 tan característico, pero la falta de acierto de cara a portería mantuvo en vilo al equipo hasta el pitido final. Rodrigo y Paco Alcácer fueron dinamita en ataque, aunque la fortuna y el muro de Tatarusanu frustraron una goleada mayor. Pero España también sabe  sufrir, con once y con diez. Con el 1-2 en el marcador, tras la expulsión de Llorente, el conjunto español aguantó el tipo para certificar tres puntos vitales. La Roja que domina y arremete contra sus rivales se convirtió en un equipo sufridor en el tramo final. Otra faceta importante para cualquier equipo. 

Moreno encontró la tecla. Con una defensa liderada por Ramos y una medular supervisada por Busquets y Saúl, las nuevas caras asumieron galones en ataque junto al veterano Navas. Ceballos dio un recital, Fabián presentó sus credenciales y volvió el juego vistoso y veloz de los mejores tiempos, cuando Xavi e Iniesta manejaban el cotarro. 

El sello de Robert

Fue su primer partido oficial como seleccionador y no defraudó pese a las dudas, infundadas, que se cernían sobre su figura. La marcha de Luis Enrique todavía trae cola y algunos de los sectores más conservadores pusieron en duda, antes de verle en acción, la capacidad del catalán para liderar a la Roja

Una foto de los jugadores de la selección española celebrando el gol de Paco Alcácer / EFE

Una foto de los jugadores de la selección española celebrando el gol de Paco Alcácer / EFE

El equipo se parece a su idea de juego y España recuperó la brillantez de años pasados. Ante Rumanía, sí, pero con un juego que pondrá contra las cuerdas a cualquier rival. Supo leer las necesidades del partido en cada tramo. Velocidad a la contra, toque para mantener la posesión y circulación de altísima velocidad para descolocar a los rumanos. 

Robert se ha ganado el respeto de aquellos detractores que, sin tener a qué agarrarse, pusieron en tela de juicio sus cualidades antes de tiempo. 

 
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