Hablemos del Barça

Marc Vila

Riqui Puig y el cáliz de juego

Marc Vila

Marc Vila

06.12.2018 00:11h

2 min

Este miércoles se celebraba la séptima Diada del Soci Solidari, coincidiendo con el partido de Copa contra la Cultural Leonesa. Los socios cedieron sus asientos para personas que pertenecen a colectivos sociales con dificultades o en riesgo de exclusión a fin de que pudieran asistir al Camp Nou. Y una vez más el estadio fue una fiesta con más de 76.000 espectadores. ¡Chapeau!

El partido era de los que nos daba cierta pereza a todos. El horario no acompañaba y el rival, con todo el respeto hacia la Cultu, tampoco. No contemplábamos el tropiezo de ninguna manera y el aliciente era ver a los menos habituales y a las jóvenes promesas de La Masía.

Entre todos ellos Riqui Puig. El pequeño centrocampista de Matadepera fue de los jugadores más en forma en la pretemporada y también lo está siendo en el filial. Debutó con asistencia y apunta muy buenas maneras y aunque todavía tiene que terminar de desarrollarse física, le sobra calidad para poder disfrutar de minutos con el primer equipo.

Valverde debe ser valiente. El Txingurri debe confiar más en él . En él y en el resto de jugadores de la casa. Ellos son el futuro.

Més que un president

Durante los 22 años de mandato al frente del FC Barcelona, Josep Lluís Núñez celebró un total de 176 títulos en las secciones profesionales del club. Con el primer equipo de fútbol llegó a ver ganar 29 títulos, incluida la primera Copa de Europa de la historia de la entidad.

Pero su legado va más allá del palmarés. Núñez fue el primero en crear una residencia para los jóvenes de la cantera, La Masía, piedra angular del concepto del club. Gracias a él, el Camp Nou fue el primer estadio cinco estrellas de máxima capacidad. Y por suerte Núñez también evitó que el club se convirtiera en SAD. Prometió un Barça triunfal y lo consiguió. Es el padre de la modernización del Barça. Lo elevó a otra dimensión. También cometió errores pero la balanza se decanta positivamente a su favor.

D.E.P.

El bochorno de oro

Luka Modric rompió la hegemonía de Messi y Cristiano Ronaldo llevándose un Balón de Oro que para mí cada vez tiene menos valor y credibilidad.

Volvemos a abrir el eterno debate de siempre: ¿cuáles son los parámetros para votar al mejor? ¿Cuáles son los criterios? El más desequilibrante se llama Leo Messi. El más goleador, también. Y si tenemos que decantarnos por los títulos colectivos, ¿tiene más valor la Champions que el Mundial? ¿La Liga y la Copa del Rey no cuentan para nada? Y ¿qué pasa con la Europa League

No quiero parecer un fanático, evidentemente que Modric ha hecho grandes cosas este año, pero analizando su curso con perspectiva ganó una Champions con el sello de Cristiano Ronaldo, perdió la final del Mundial después de clasificarse a base de épica y en cuanto a las competiciones domésticas, su papel tampoco fue demasiado triunfal.

Enhorabuena a Luka, pero un premio en el que Messi acaba quinto carece de sentido.

 

Hoy destacamos

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio.