Merengadas

Los jugadores del Real Madrid celebran el primer gol / EFE

Los jugadores del Real Madrid celebran el primer gol / EFE

Bale, Benzema, Marcelo o el primer aviso del Real Madrid al Barça

El conjunto blanco venció con mucha seriedad en Balaídos (1-3)

Pau Beya Acero

17.08.2019 18:58h

3 min

Quién lo iba a decir la semana pasada. FC Barcelona Real Madrid llegaban al inicio de la competición en situaciones radicalmente distintas. Los azulgranas protagonizaron una pretemporada de menos a más y en el último amistoso se impusieron con mucha facilidad al Nápoles (0-4). Los blancos completaron una preparación para el olvido, con solo dos victorias, y ante los modestos Fenerbahce Red Bull Salzburgo.

Nadie podía imaginar que, tras la primera jornada de Liga, los de Concha Espina estarían tres puntos por encima de los catalanes, algo que no sucedía desde la última de la temporada 2016-17. Si los de Valverde cayeron en San Mamés ofreciendo una pobre imagen y mostrando pocas ideas, en Balaídos los de Zidane se presentaron como un equipo sólido defensivamente, con ideas en el centro del campo y con punch arriba. Todo lo contrario que en la pretemporada. El Celta no fue rival para el Real Madrid (1-3).

Y eso que la revolución de Zizou quedó en nada. A lo largo del verano llegaron cinco jugadores, pero ninguno de ellos fue titular. Con HazardRodrygo Mendy lesionados, Jovic Militao no pudieron hacerse con un hueco en el once. El serbio jugó diez minutos, pero el brasileño no saltó ni a la banda a calentar. El técnico francoargelino apostó por los de siempre.

Resurrección

Visto el encuentro y el resultado, la apuesta por las vacas sagradas le salió a la perfección a Zidane. Brillaron todos, desde los indiscutibles como Ramos Benzema a los señalados el pasado curso como BaleKroos Marcelo. Precisamente de los pies del futbolista galés nació el primer gol del Real Madrid. Apenas habían pasado diez minutos de encuentro cuando el 11 se movió a las mil maravillas a la espalda de la defensa viguesa, dribló a Kevin y regaló el primer tanto del curso a Karim Benzema, que durante el verano no ha perdido el olfato goleador.

Benzema y Sergio Ramos celebran el primer gol del Real Madrid / EFE

Benzema y Sergio Ramos celebran el primer gol del Real Madrid / EFE

Tras el gol, y pese al buen juego que estaban practicando hasta entonces, los blancos apostaron por recular y ceder el dominio del encuentro al Celta. Los de Vigo estuvieron comandados en todo momento por un Denis Suárez que parece otro desde que dejó el FC Barcelona. Regateó, desbordo y filtró pases al espacio. Su sociedad con Iago Aspas dará muchas alegrías a la afición celtiña.

Los locales tenían la posesión, pero el Real Madrid no llegó a sufrir en ningún momento y de hecho pudo marcharse al descanso con 0-2 de no ser por Rubén, que realizó dos grandes intervenciones tras sendos disparos de Luka Modric Gareth Bale. Fue el Celta quien tuvo la última ocasión de la primera mitad. Denis le birló el balón a OdriozolaAspas lo aguantó y se lo cedió a Brais, que transformó a placer. El tanto sería anulado por fuera de juego milimétrico del de Moaña en el inicio de la jugada.

Rigurosa

La defensa blanca empezó a pasarlo mal tras la reanudación. La conexión entre el y el 10 puso en aprietos a Odriozola, Ramos Varane. El exazulgrana filtró más de un pase vertical que Iago leyó a la perfección. En una de estas el delantero se plantó solo ante Courtois, pero el belga no tuvo ningún problema en desviar el disparo. El arquero ha ganado la batalla a Keylor, y lo ha hecho por méritos propios. Lo demostró ante Aspas primero y ante Araújo después. El zaguero remató a bocajarro y Thibaut tapó con maestría.

Los jugadores del Real Madrid protestan la expulsión de Luka Modric / EFE

Los jugadores del Real Madrid protestan la expulsión de Luka Modric / EFE

Cuando más sufrían los blancos se produjo la expulsión de Modric. El futbolista croata trató de zancadillear a Denis, pero acabó clavándole los tacos en el tendón de Aquiles de forma involuntaria. Una nueva circular apunta que las entradas en esa zona son motivo de roja directa y, tras revisarlo con el VAR, el colegiado mandó a Luka a los vestuarios.

Parecía que esa acción iba a propiciar la ofensiva final del Celta, pero nada más lejos de la realidad. Un par de minutos después de la roja, Kroos se inventó un zapatazo desde 30 metros que se coló en la escuadra de Rubén. Con ese tanto el encuentro terminó, aunque quedaba media hora. En el 79' Lucas le dio la puntilla a los vigueses y en el añadido, Losada hizo el gol del honor. Quién iba a decir hace una semana que el FC Barcelona iba a caer y el Real Madrid ganaría sin sufrir. El fútbol es impredecible.

 

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