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Una foto de Zinedine Zidane durante el Real Madrid - Valladolid / EFE

Una foto de Zinedine Zidane durante el Real Madrid - Valladolid / EFE

El experimento de Zidane para contentar a Florentino Pérez, un desastre

El técnico francés cambió el esquema a un 4-4-2 con dos puntas para juntar a su intocable Benzema y el recién llegado Jovic

Redacción Culemanía @culemanias

03.09.2019 22:49h

2 min

Era una de las imágenes más esperadas por el madridismo, pero la primera presentación conjunta decepcionó. Zinedine Zidane probó con otro dibujo y otros protagonistas menos habituales en Villarreal, pero sin éxito. Karim Benzema y Luka Jovic compartieron once inicial por primera vez esta temporada, pero el experimento del técnico francés fue un despropósito.

Para acompañarles, Zidane puso un 4-4-2 con Lucas Vázquez y Gareth Bale por bandas y con obligaciones defensivas, pero ni así los dos delanteros centros consiguieron perforar la meta del submarino amarillo y, lo que es peor, conectar entre ellos. El serbio es y será el futuro sustituto de Benzema, pero ante el tropiezo en Valladolid, Zidane optó por unir las piezas y dotar de mayor potencial ofensivo al equipo.

Un potencial que existe, pero que no se tradujo en goles, y eso que Benzema las tuvo de mil colores. El entrenador madridista juntó por primera vez al intocable Benzema y a uno de los fichajes estrella del verano, pero la falta de minutos juntos y de potencial ofensivo evidenció todavía más las carencias ofensivas del equipo.

Dos delanteros centros puros que no se encontraron y que pese a entrar en juego, no conectaron en ningún momento. De los 39 pases que efectuaron durante el encuentro, ni uno tuvo como emisor y receptor al 9 o el 18. al otro. Benzema intervino en 22 ocasiones y Jovic, 17 y sin embargo ni uno de esos pases les conectó.

En solitario

Benzema cuenta con la protección total de Zidane, pero está claro que no funciona con otro acompañante en punta. El ariete necesita estar rodeado de extremos que le nutran de centros y, a la vez, poder tener libertad de movimientos para actuar como falso mediapunta, una de sus virtudes.

Una foto de Luka Jovic lamentando una ocasión durante el Real Madrid - Valladolid / EFE

Una foto de Luka Jovic lamentando una ocasión durante el Real Madrid - Valladolid / EFE

Jovic, que costó 60 millones de euros, había sido hasta la fecha carne de banquillo, y pese a estrellar el primer balón que tocó en el poste ante el Valladolid, poco pudo hacer en La Cerámica. De su actuación, solo se recuerda el taconazo que dejó solo a Carvajal para asistir a Bale.

Zidane quiere libertad de movimientos, pero con los resultados en contra las presiones desde los despachos se agudizan. Florentino quiere ver la inversión en acción y en ocasiones las alternativas ofensivas se convierten en apuestas fraudulentas. A la espera de que Hazard vuelva tras el parón de selecciones y que Bale no estará disponible por sanción, Zidane tendrá otra oportunidad para idear un once nuevo, donde pinta que juntos no tendrán cabida.

 
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