Merengadas

Imagen de archivo de Florentino Pérez atendiendo a los medios / EFE

Imagen de archivo de Florentino Pérez atendiendo a los medios / EFE

Florentino Pérez activa una campaña para cargarse a Isco

El presidente del Real Madrid valora incluir al malagueño en una operación galáctica

Yago González

03.12.2018 13:20h

2 min

Isco se ha buscado un mal enemigo. El malagueño ha disfrutado durante todos estos años en el Real Madrid de la gracia de Florentino Pérez. Pese a sus enfrentamientos con Ancelotti, Rafa Benítez e incluso Zidane en su primera temporada, siempre contó con el apoyo del presidente, quien consentía sus pataletas. Pero la paciencia de Florentino tiene un límite. E Isco lo ha rebasado.

Florentino Pérez está harto de Isco. No lo ve como un jugador adecuado al estilo del Real Madrid. Ni como futbolista ni como persona. Pese a su talento, su juego no casa con el estilo del conjunto merengue. Y su carácter indomable y contestatario choca con el señorío blanco. La situación ha llegado a un punto en el que Florentino prefiere venderlo. Porque Isco es ideal para entrar en una operación galáctica.

Oportunidad perdida

La temporada pasada costó Dios y ayuda renovar a Isco. El jugador terminaba contrato y no estaba a gusto con su papel en el equipo. El club necesitaba renovarlo para evitar quedarse en cuadros y, sobre todo, para no perder a uno de sus mayores activos financieros. Dejar salir a Isco gratis habría sido una operación desastrosa. Al final hubo acuerdo, en buena medida por las promesas de que tendría más protagonismo. La llegada de Lopetegui beneficiaba su juego.

Isco tuvo su oportunidad esta temporada. Lopetegui le entregó el timón del equipo. Sin Cristiano Ronaldo sobre el campo, el malagueño gozaba de total libertad para desplegar su fútbol. Pero fracasó. El Real Madrid se hundió en una de las mayores crisis de juego que se le recuerdan. Los resultados no acompañaban y nadie, tampoco Isco, asumía las riendas del equipo.

Condenado

La llegada de Solari provocó cambios drásticos y necesarios en la dinámica del equipo. De entrada, el técnico argentino juró obediencia ciega a Florentino y se puso a sus órdenes. En adelante las exigencias del presidente serían cumplidas sin rechistar. Y el mandamás blanco quería recuperar las señas de identidad del Real Madrid: verticalidad, pegada y carácter. Isco sería sacrificado.

Isco permanece sin mirar a Solari mientras recibe instrucciones / EFE

Isco permanece sin mirar a Solari mientras recibe instrucciones / EFE

El futbolista malagueño todavía no ha sido titular con Solari. Es más, su enfrentamiento con el técnico le valió el descarte en Roma, en un claro castigo disciplinario. Ante el Valencia la hostilidad entre ambos volvió a hacerse evidente. Solari lo llamó a diez minutos del final. Isco acudió desganado y permaneció sin mirar ni un instante a su entrenador mientras este le daba las indicaciones pertinentes. La frialdad era máxima.

¿Una campaña de desprestigio?

Pero la mayor sorpresa llegó al final del encuentro, cuando se hicieron virales unas imágenes que ponían en duda el estado de forma del futbolista. En estas se observa a Isco mientras se cambia para saltar al césped. Se ve la camiseta interior ceñida al cuerpo y el pantalón le aprieta los costados, insinuando unas formas semejantes a michelines. Era lo que le faltaba al malagueño, cuyo sobrepeso también había insinuado en varias ocasiones Solari.

Isco se llevó los pitos de una parte del Bernabéu cuando saltó al campo, en sustitución de Ceballos. Una vez acabado el partido, fue el único futbolista, junto con Marco Asensio, que abandonó el terreno de juego sin saludar a la afición. Se marchó el primero a los vestuarios. Y más tarde respondió a la imagen de los michelines con su torso desnudo en Instagram.

El conflicto sigue abierto. Y el enemigo está en casa.

 

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