Merengadas

Isco con la mirada perdida en el banquillo / EFE

Isco con la mirada perdida en el banquillo / EFE

Isco Alarcón deja la primera línea de fuego para caer en el triste olvido

El malagueño observa como su participación disminuye semana tras semana

Pau Beya Acero

02.02.2019 16:21h

2 min

La situación de Isco Alarcón en el Real Madrid ya hace tiempo que ha rebasado el límite. Desde la llegada de Solari solo ha sido titular en tres encuentros, todos ellos igual de intrascendentes: cuando jugó ante el Melilla y el Leganés en Copa del Rey el equipo blanco tenía la clasificación sellada, y en el último partido de la fase de grupos de la Champions League frente al CSKA no había nada en juego.

El 22 ha visto como en apenas un año ha pasado de ser una pieza importante con Zinedine Zidane a no ser ni un recurso para que Solari dé descanso a los titulares. La llegada de Lopetegui el pasado verano le dio esperanzas, pues era uno de los imprescindibles del técnico con la selección española. Isco duró en la titularidad de los onces del Real Madrid lo que el vasco en el banquillo.

Isco y 10 más

Esta era la filosofía de Julen Lopetegui. Le dio al malagueño tantos minutos como pudo, hasta que cayó lesionado por apendicitis. En los dos meses que el vasco fue el entrenador del Real Madrid tuvo más titularidades (8) que en los más de tres meses que lleva Solari en el Santiago Bernabéu (3).

Una foto de archivo de Isco en el Real Madrid / EFE

Una foto de archivo de Isco con el Real Madrid / EFE

Para Lopetegui Isco era lo que se conoce en el argot futbolístico como una vaca sagrada. Daba igual si lo hacía bien, regular o mal, si estaba al cien por cien físicamente o acababa de superar la apendicitis. Ni se lo pensaba. Si Isco estaba disponible, Isco jugaba. Aunque sus números no fueran para nada buenos: dos goles y una asistencia en diez encuentros.

Fue con él hasta el final. En la derrota en el Camp Nou (5-1) que a la postre significó una destitución que flotaba en el aire desde hace varios días, el malagueño disputó los noventa minutos, posiblemente aún renqueante de una apendicitis que había superado apenas unas semanas antes.

Los 11 que sean, pero Isco no

Y esta parece ser la filosofía de Santiago Solari. El argentino siempre ha negado tener problemas con el malagueño, pero que no es de su agrado es algo más que evidente. A las únicas tres titularidades ya mencionadas se suman encuentros donde ni siquiera ha entrado en la convocatoria, como el decisivo duelo de la fase de grupos de la Champions League frente a la Roma.

Una foto de Solari e Isco Alarcón antes de entrar al terreno de juego / EFE

Una foto de Solari e Isco en un partido del Real Madrid / EFE

En favor del actual técnico del Real Madrid hay que reconocer que Isco ha hecho más bien poco para ganarse los minutos. En los partidos donde ha tenido más tiempo para brillar, los resultados del equipo han sido decepcionantes. 27 minutos en Ipurúa, donde el Madrid cayó 3-0. 45 minutos en el Estadio de la Cerámica y el conjunto blanco no pasó del empate. 33 minutos ante la Real Sociedad y derrota por 0-2. El partido completo frente al CSKA supuso una humillación (0-3). En Butarque, con la eliminatoria copera decidida, el Leganés logró vencer 1-0.

La de Solari Isco es una relación mutua. El argentino no le da confianza y el malagueño, cuando tiene oportunidades, no las aprovecha. El último golpe se produjo en Montilivi. Con la eliminatoria de cuartos de final sentenciada ni siquiera salió a calentar. La cuenta atrás de Isco para dejar el Santiago Bernabéu continúa. Y no parece que vaya a pararse.

 

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