Merengadas

Una foto de Ramos y Giménez durante el derbi madrileño / EFE

Una foto de Ramos y Giménez durante el derbi madrileño / EFE

El Real Madrid da oxígeno al Barça en el derbi más aburrido y Florentino Pérez genera un incendio

Lopetegui sale vivo del Bernabéu tras empatar, pero los blancos pierden la oportunidad de asaltar el liderato en un partido muy horizontal

Claudia Granja @c_granjafranch

29.09.2018 22:45h Actualizado: 29.09.2018 22:54 h.

3 min

Ninguno fue capaz de dar un golpe sobre la mesa. El Atlético de Madrid atosigó en el inicio a un Real Madrid expectante, pero poco a poco los blancos se fueron acomodando en un partido donde todos quieren hacer daño, pero nadie quiere resultar herido. Todos tenían motivos. Los rojiblancos sabían que adelantaban a los blancos en la tabla y los de Julen Lopetegui querían liderar la tabla tras el tropiezo del Barça.

Con este prólogo, se preveía un duelo de alta tensión, como suelen ser los derbis madrileños, y ninguno de los dos conjuntos supo ofrecer un fútbol atractivo. El Madrid se hizo con la posesión del balón tras 15 minutos de dominio atlético, pero tan solo especuló y cuando los rojiblancos tuvieron el balón pudieron hacer daño. La primera parte de los visitantes condicionó la segunda. Entregados y sacrificados durante 45 minutos, el Madrid tuvo miedo. 

Sin puntería

Courtois se erigió como un gigante bajo palos en las dos más claras de la primera parte. Primero detuvo un mano a mano a Griezmann y luego hizo lo propio frente a Diego Costa. Sin fortuna de cara a portería y con el Madrid vivo, Gareth Bale lo intentó de todas las formas. Tiró diagonales por el medio, intercambió bandas con Asensio y probó puntería desde fuera el área, pero sin premio.

Aguantó 45 minutos en el terreno de juego. Lopetegui no quiso forzar con su estrella y tuvo que recurrir a Dani Ceballos por unas molestias del galés en el abductor. Una apuesta que tuvo efecto. El joven sevillano, el mismo que calentó banquillo toda la temporada pasada bajo las órdenes de Zidane, cambió el partido.

Una foto de Dani Ceballos durante el derbi madrileño / EFE

Una foto de Dani Ceballos durante el derbi madrileño / EFE

 

Aportó un aire de frescura que pedía a gritos el Real Madrid y surgió efecto. Se ofreció, hizo jugar a sus compañeros y generó fútbol. El Atlético se caía a pedazos por minutos, pero supo aguantar el resultado. La más clara la tuvo Asensio, desaparecido la mayor parte del encuentro en el ecuador de la segunda parte. Oblak no quiso ser menos que Courtois y frustró las intenciones del mallorquín. Sacó una mano en el uno contra uno mientras el Bernabéu ya cantaba el gol.

Simeone, fiel a su estilo

El Atlético se replegó en defensa para buscar la contra, pero Diego Costa desapareció en la segunda parte. Ramos le comió el terreno y Simeone recurrió a Thomas. Mismo efecto tuvo el ghanés en los rojiblancos. Aportó tranquilidad y posesión, pero el partido ya se había convertido por tramos en un correcalles y en un monólogo del Madrid. Los blancos jugaron y encerraron al Atlético en su campo, pero los de Simeone supieron sobrevivir. Su mayor virtud es sufrir sin balón y Lopetegui no pudo proponer alternativas para agujerear una defensa liderada por el alma de Giménez. Con un planteamiento muy distinto al de la final de Supercopa de Europa, el Cholo salió vivo del Bernabéu con un punto. 

Lopetegui tuvo la última. Recurrió a Vinicius Jr. El joven brasileño contó con cuatro minutos. Aunque muchos de los seguidores del equipo se lo perdieron. Los últimos minutos las gradas del Bernabéu empezaron a vaciarse tras 85 minutos de aburrimiento. Una muestra de la poca fe de la afición en las posibilidades del equipo.

Los que aún permanecían en el estadio silbaron a Benzema y aplaudió la entrada de la joven promesa que tanto ansiaban ver. No tuvo tiempo, pero por fin debutó. 

El debate de la portería continúa

Florentino Pérez lo tiene claro. Courtois es su nuevo portero. Es su apuesta clara para alzarse con la liga esta temporada tras una década con poca autoridad en la competición doméstica. Parece ser que Keylor será el portero de la Champions a la espera de ver el once titular del martes frente al CSKA de Moscú, pero el belga tiene el puesto asegurado. Lopetegui ha sucumbido a la presión del presidente. Este sábado ha conseguido mantener la portería a cero y se ha erigido como un portero de garantías con dos intervenciones cruciales. 

Aun así, el incendio no se apaga. Keylor no asume su nuevo rol y en la casa blanca no están por resolverlo. O se resigna a Europa y quizás la Copa del Rey, o buscará una salida. La portería no decisión de Lopetegui.

 

 
Hoy destacamos