Merengadas

Sergio Ramos celebrando su gol contra el Atlético de Madrid (1-2) / EFE

Sergio Ramos celebrando su gol contra el Atlético de Madrid (1-2) / EFE

El Real Madrid entierra a un Atlético acomplejado y se mete en la lucha por la Liga

Los blancos superan a los colchoneros en el Wanda Metropolitano (1-3) y están a cinco puntos del Barça

Redacción Culemanía

09.02.2019 18:08h

3 min

El derbi madrileño de este sábado por la tarde se miraba en clave Barça. A los blaugranas les beneficiaba un empate ya que los dos perseguidores Atlético de Madrid –a seis puntos– y Real Madrid –a ocho– se dejarían puntos. El Wanda Metropolitano acogía una final liguera antes de tiempo.

Los blancos se llevaron el derbi de la capital contra unos locales que no supieron imponer su juego en ningún momento. El 1-3 que duele en el estadio del Atlético de Madrid y deja a los colchoneros en la tercera posición.

Como buen derbi de la capital, el encuentro empezó muy disputado, con grandes duelos individuales. Especialmente en la banda de Vinicius. Santiago Arias, lateral derecho de los colchoneros, no supo en ningún momento como parar los ataques del brasileño. Y es que la dupla que hacen con Benzema es ahora mismo el único argumento ofensivo de los blancos.

Primera parte de VAR

El primer gol del encuentro llegaba de un córner lanzado por Toni Kroos en el minuto 16. El balón en la frontal de la pequeña la disputaban Sergio Ramos con tres defensas del Atlético. El rebote le caía de espaldas a portería a Casemiro –que descansó en el clásico– que con una buena maniobra de chilena superaba a un Oblak vencido.

Casemiro celebrando su gol en el derbi madrileño / EFE

Casemiro celebrando su gol en el derbi madrileño / EFE

En el minuto 26 llegaba la igualada. Correa recuperaba un balón en campo propio y asistía rápidamente a Antoine Griezmann que definía bajo las piernas de Courtois, el más silbado por la hinchada por su pasado como jugador colchonero. La jugada fue revisada por el VAR que dio validez al tanto.

La gran polémica llegó a finales del primer tiempo. Otra incursión por la banda de Vinicius provocaba un riguroso penalti entre dentro y fuera del área. El brasileño superó a José María Giménez fácilmente y este le hizo una entrada tan dura como innecesaria. Penalti ejecutado a la derecha de Oblak –su banda menos buena– y 1-2 en el marcador.

Un pobre Atlético de Madrid

El Atlético perdió la segunda plaza de la liga y es que los del Cholo Simeone han perdido toda su identidad. Ya no son ese equipo luchador, con gran efectividad en posiciones ofensivas y fuerte defensivamente. En vez de aprovechar el desgaste del Barça-Real Madrid mantuvieron la buena racha de los merengues. En unos de los primeros saques de esquina la defensa dejó un balón muerto a placer por Casemiro (0-1). Impropio de un equipo como este.

Álvaro Morata no tuvo el mejor de sus días, no participó en muchas ocasiones colectivas y la única ocasión que protagonizó, con un balón largo de José María Giménez, fue anulada por el VAR. El delantero superó fácilmente a Courtois con una maravillosa vaselina que fue anulada por un fuera de juego más que discutible.

Diego Pablo Simeone y Burgos quejándose al árbitro del penalti a Vinicius / EFE

Diego Pablo Simeone y Burgos quejándose al árbitro del penalti a Vinicius / EFE

Santiago Arias no es mejor que Juanfran como Thomas –expulsado en el último cuarto de hora– no es Gabi. El jugador que sí que podría haber dado sentido al juego de los locales, Rodrigo, ex del Villarreal, se quedó sorprendentemente en el banquillo. Unas intenciones que se plasmaron a la perfección sobre el verde.

Bale enciende la polémica

Gareth Bale, como en el Camp Nou, volvió a sentarse en el banquillo del Real Madrid. Descansó en Barcelona y se especulaba que podría entrar en el once por Lucas Vázquez. No fue así, el extremo gallego volvió al once. Sí que tuvo minutos en la segunda parte dando descanso a Vinicius. Otro golpe más por uno de los referentes del madridismo.

Gareth Bale celebrando su gol contra el Atlético de Madrid (1-3) / EFE

Gareth Bale celebrando su gol contra el Atlético de Madrid (1-3) / EFE

En el minuto 74 se quitó una espina cuando pudo sentenciar el partido con el tercer gol (1-3). El galés entraba en el área en un contrataque dirigido por Luka Modric a la perfección y el británico definía fácilmente al palo largo. Celebración polémica con corte de mangas incluido. No queda claro si va dirigida a la afición del Atleti o, lo que parece más probable, a los que le discuten en el Real Madrid, incluido Solari, debido al gran momento de forma de Lucas y Vinicius.

Ni Morata ni Courtois fueron decisivos

Morata se volvía a enfrentar a su exequipo. Esta vez lo hacía como jugador del otro equipo de Madrid. El madrileño ya jugó todo el partido en el Benito Villamarín en Liga y este sábado lo hacía en casa en el derbi madrileño. Le anularon un gol a principios del segundo tiempo y en el minuto 66 se tiró a la piscina en busca de un penalti que pudiera igualar el encuentro. Pobres minutos del exmadridista.

El que volvió a casa fue Thibaut Courtois. El belga dejó huella en el Calderón y eso no lo perdonan fácilmente los colchoneros. Se llevó los silbidos más fuertes de la afición cada vez que tocaba el balón. Casi no intervino y cuando lo tuvo que hacer en el primer gol fue fácilmente superado por el delantero francés Griezmann. Ambos han olvidado su pasado y celebraron enérgicamente los goles de sus equipos.

El derbi deja un claro vencedor: el Real Madrid. Este año parecía que era la temporada del Atlético. Lejos de reaccionar se mostraron como un equipo inferior, sin lucha y sin garra. Fuera de la Copa y lejos del Barça en la Liga sus únicas esperanzas pasan por la Champions League cuya final se juega en el Wanda.

 

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