Merengadas

El Real Madrid celebra el triunfo en la Supercopa / EFE

El Real Madrid celebra el triunfo en la Supercopa / EFE

El Real Madrid, injusto ganador de la Supercopa tras un partido terrible

Los blancos levantan el título después de no haber ganado ni Liga ni Copa

Pau Beya Acero @pbeya96

12.01.2020 21:44h Actualizado: 12.01.2020 22:11 h.

2 min

El nuevo supercampeón de España es un equipo que llegó a la Supercopa de España de rebote, sin haber ganado Liga ni Copa del Rey la pasada temporada. Paradojas del fútbol moderno. Luis Rubiales y la RFEF diseñaron un torneo a cuatro, pues la final a doble partido ya no vendía como antes. Y el resultado no pudo ser más injusto.

El Real Madrid, tercero de la pasada Liga, apeó al Valencia, campeón de la Copa, en semifinales. El Atlético de Madrid, subcampeón liguero, se cargó al FC Barcelona, ganador de la Liga, tras una remontada milagrosa. Como guinda final, colchoneros y blancos, que en condiciones normales no hubieran disputado la competición, regalaron a la afición de Yeda un partido terrible. Para el olvido.

Miedo a perder

Fue un encuentro igualado en el que se jugó en todo momento a lo que quiso el 'Cholo' Simeone. Es decir, a poco más bien tirando a nada. Rojiblancos y merengues aparentaron más miedo a perder que deseo de ganar. El Real Madrid empezó el choque teniendo el esférico, pero el Atlético ni siquiera se incomodaba. Oblak no tuvo problemas para despejar los disparos de Modric y Casemiro.

Casemiro en la final de la Supercopa de España / EFE

Casemiro en la final de la Supercopa de España / EFE

Durante la primera mitad, los guardametas de uno y otro equipo fueron simples espectadores. Los intentos de ambos equipos iban o bien muy desviados o bien excesivamente centrados. La tónica fue la misma tras la reanudación. El único disparo con peligro fue el de Jovic en el 51', que se marchó rozando al palo.

De forma sorprendente, el partido se animó en los últimos diez minutos, cuando el cansancio físico pudo al conservadurismo de unos y otros. Morata la tuvo en el 79', pero no pudo definir peor. Al palo corto, sin problemas para Courtois. El disparo de Rodrygo en el 84', muy centrado, tampoco comprometió a Oblak. Ya en el añadido, Thomas probó de sorprender al Real Madrid con un disparo de falta, pero el arquero belga, atento, desvió a córner.

Prórroga

Por suerte para el espectador, la prórroga siguió la tendencia de los últimos diez minutos del tiempo reglamentario. El Atlético de Madrid parecía tener una marcha más, y puso en aprietos a los blancos. Courtois, tan discutido en su primer año, se puso la capa de héroe y salvó a su equipo. En la primera mitad paró un tiro de Vitolo, muy escorado.

Tras la reanudación, el portero belga siguió a lo suyo. Desvió dos disparos de Correa sobre la misma línea de gol, el primero de ellos tras un ligero toque de Mendy. Y cuando Courtois estaba vendido, ahí estuvo Fede Valverde para evitar el gol de Morata con una entrada criminal en el 115'. El delantero se disponía a encarar al guardameta, pero el uruguayo lo tuvo claro. Esa jugada debía terminar. Arrolló al exmadridista y vio la roja directa, pero valió la pena.

Thibaut Courtois celebra una acción con el Real Madrid / EFE

Thibaut Courtois celebra una acción con el Real Madrid / EFE

Como se podía prever tras los primeros cinco minutos de encuentro, el encuentro se acabó decidiendo en la tanda de penaltis. En ese escenario, como en Milán, el Real Madrid ni siquiera sufrió. Carvajal, Rodrygo, Modric Ramos engañaron a Oblak. Trippier fue el único colchonero que convirtió su intento. Saúl la mandó al palo y Courtois adivinó las intenciones de Thomas.

El Real Madrid ganó la pelea de invitados a la Supercopa de España. Los blancos levantan un título que jamás deberían haber disputado. Los 40 millones de euros que recibe la RFEF a cambio del traslado a Arabia Saudí tiene gran parte de la culpa.

 

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