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José María Giménez, enfocado, durante un partido con el Atlético de Madrid / REDES

José María Giménez, enfocado, durante un partido con el Atlético de Madrid / REDES

El Barça pudo fichar a Giménez por 80 millones de euros en 2020

El central uruguayo fue el elegido por la directiva de Bartomeu para reforzar la defensa

Ángel Álvarez | Víctor Malo

05.02.2022 00:16h Actualizado: 05.02.2022 02:16 h.

3 min

El verano de 2019 fue convulso para el FC Barcelona. El equipo azulgrana había culminado la temporada con la dolorosa derrota en Anfield y la caída en la final de la Copa del Rey contra el Valencia. La afición culé estaba impaciente por movimientos que cambiaran esa dinámica tan negativa, especialmente con la incorporación de nuevos jugadores capaces de renovar a la plantilla. Uno de los que estuvo sobre la mesa de la directiva de Bartomeu fue José María Giménez, central del Atlético de Madrid, que pudo costar 80 millones de euros en 2020.

José María Giménez, celebrando un gol con el Atlético de Madrid / EFE

José María Giménez, celebrando un gol con el Atlético de Madrid / EFE

La alternativa a De Ligt

Todo nace a partir de los problemas para fichar a Matthijs De Ligt, una de las grandes irrupciones del Ajax en aquella temporada. El Barça, que durante ese año realizó el fichaje de Frenkie de Jong, quiso hacerse con los servicios del prometedor central; sin embargo, surgieron complicaciones al momento de gestionar las negociaciones con el representante del futbolista.

El propio Bartomeu confirmó que el agente del neerlandés, Mino Raiola, exigió una comisión de 20 millones de euros. Dicha demanda del entorno del actual futbolista de la Juventus impidió que siguieran adelante las negociaciones, por lo que la anterior junta directiva decidió comenzar a trabajar en la alternativa para la línea defensiva: José María Giménez.

El derecho a tanteo

De acuerdo a la información compartida por RAC1 y que ha confirmado Culemanía, las conversaciones entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid por el central uruguayo avanzaron hacia el camino correcto. Gil Marín, máximo accionista de la entidad colchonera, y Bartomeu, mandatario del club azulgrana, sostuvieron unas extendidas negociaciones para llevar a cabo esa operación.

La principal clave para conseguir el traspaso de Giménez, valorado en 80 millones de euros, fue a través de un derecho de tanteo, el cual representó que el Barça tuvo que realizar un pago de 15 millones, con el objetivo de asegurar el fichaje en el futuro. Hay que recordar que en ese mismo verano, la directiva culé estaba trabajando en la llegada de Antoine Griezmann, por lo que fue complicado asumir dos fichajes de tanto peso económico.

Bartomeu y Gil Marín, en un fotomontaje / Culemanía

Bartomeu y Gil Marín, en un fotomontaje / Culemanía

Esos 15 millones como derecho de tanteo que se pagaron en el 2019 fueron un adelanto que estaría incluido en los 80 millones del traspaso final. La intención de Gil Marín era mantener al charrúa por una temporada más. Del mismo modo, también se incluyo en esa especie de cláusula el nombre de Saúl Ñíguez, que ha estado en la órbita azulgrana desde hace varias temporadas.

El caos por la pandemia

Sin embargo, los planes de la directiva de Bartomeu se vieron afectados enormemente por la inesperada presencia de la pandemia. Los enormes gastos salariales que debió gestionar el anterior dirigente dejaron tocado al FC Barcelona a nivel económico, por lo que el fichaje de José María Giménez debió suspenderse de manera definitiva para realizar otras operaciones que permitieran al club desprenderse de algunos costos, como fue el caso de Luis Suárez.

El delantero uruguayo salió en el verano del 2020, tras no contar con la confianza del cuerpo técnico de Ronald Koeman. Ese escenario provocó un enorme cabreo en Suárez, que desde entonces ha expresado en varias ocasiones su descontento por la forma en la que se marchó del Barça. Tal ha sido la tensión entre las dos partes que el experimentado goleador exigió al Atlético de Madrid que no pagara ni un euro al club azulgrana por el traspaso, por lo que los colchoneros tomaron la opción del pago de los 15 millones de euros del derecho de tanteo por Giménez. La entidad madrileña perdonó cinco millones a la entidad catalana, lo cual fue suficiente para oficializar la llegada del charrúa durante ese mercado veraniego.

 
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