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Bartomeu y Mestre en el palco del Camp Nou / EFE

Bartomeu y Mestre en el palco del Camp Nou / EFE

Bartomeu desempata la guerra de directivos por la sucesión de Mestre

La dimisión del vicepresidente deportivo abre una lucha interna en la junta

Víctor Malo @VMalo8

04.07.2019 15:09h

3 min

Jordi Mestre presentó este miércoles su “dimisión irrevocable” como vicepresidente deportivo del FC Barcelona. Una decisión que se venía cociendo desde hace tiempo, pero que cogió por sorpresa al propio club.

La noticia se filtraba y corría como la pólvora sin dar apenas tiempo de reacción ni al departamento de comunicación del Barça. Al parecer, todo fue fruto de un calentón. La gota que colmó el vaso.

Las discrepancias entre algunos miembros de la junta directiva vienen de largo, especialmente en materia deportiva. Nombres como Ernesto Valverde, Pep Segura, Luis Suárez, Griezmann, Neymar o De Ligt han protagonizado numerosas batallas dialécticas en la cúpula del club.

Discusión por Pep Segura

Mestre, recién nombrado presidente del Gremi d’Hotelers de Barcelona, se hartó este miércoles mientras defendía el cargo de Pep Segura ante las supuestas críticas de Javier Bordas, Silvio Elías y Xavier Vilajoana.

Imagen de archivo de Pep Segura en una rueda de prensa con el FC Barcelona / EFE

Pep Segura yJordi Mestre en una rueda de prensa / FCB

Precisamente, dos de los directivos que tomaron parte de esa discusión eran los supuestos aspirantes a heredar el cargo de Mestre, nombrado por el propio Bartomeu en 2014, tras la dimisión de Sandro Rosell, debido a la buena relación de amistad que los unía desde que estudiaron juntos en ESADE.

Sin embargo, el propio Bartomeu decidió zanjar la contienda tomando partido: el presidente del Barça asumirá por el momento el rol de vicepresidente deportivo, como ya hizo de 2010 a 2014, hasta que Rosell dimitió. 

Javier Bordas prefiere discreción

Javier Bordas era el principal candidato a la vicepresidencia deportiva por distintos motivos. Para empezar, la veteranía: lleva desde el principio en la junta, siendo uno de los directivos que se puede considerar rosellista.

En segundo lugar, es también uno de los pocos en la directiva que tiene vía directa con la dirección deportiva y el vestuario, en su cargo como directivo responsable del primer equipo. Conoce a los jugadores, conoce al entrenador y conoce al tridente ejecutivo formado por Pep Segura, Abidal y Ramon Planes.

Una foto de Javier Bordas, directivo del Barça / FCB

Una foto de Javier Bordas, directivo del Barça / FCB

Hasta la fecha, era el único directivo que podía plantar cara a Mestre en cuestiones del área deportiva, a pesar de que el vicepresidente tiene un cargo supuestamente superior. Por todo ello parecía el candidato idóneo.

Xavi Vilajoana, la alternativa vetada

Sin embargo, Javier Bordas es un hombre con un perfil especial, que siempre acompaña al equipo, pero al que le gusta pasar desapercibido. Claramente vinculado al mundo de la noche, no le entusiasma comparecer ante los medios y se siente más cómodo en un segundo plano.

Es por este motivo que no se descarta que Bordas haya rechazado una posible propuesta de ser vicepresidente deportivo, lo que daba más posibilidades al otro candidato en liza, Xavier Vilajoana, que finalmente no ostentará el cargo.

Xavi Vilajoana en un acto público en Can Barça / Twitter

Xavi Vilajoana en un acto público en Can Barça / Twitter

Se dice que es, con Bordas, de los directivos que más entienden de fútbol en la junta y su pasado como blaugrana en el fútbol sala lo convertían en un buen aspirante al puesto. Además, tiene un perfil más mediático que Bordas porque le gusta hablar en público, comunica bien y se siente cómodo ante los medios.

El problema de Cardoner

El problema es que Vilajoana no cuenta con suficientes apoyos en el seno de la directiva porque desde hace meses se especula con sus aspiraciones a luchar por la presidencia del Barça en 2021, cuando se vaya Bartomeu. Ello incomoda especialmente a Cardoner, el supuesto heredero legítimo.

Si Vilajoana hubiese asumido la vicepresidencia deportiva, ostentaría un rol de poder mediático mucho más fuerte que ahora, como responsable del fútbol base, y ello le podría servir de plataforma para en dos años asaltar la presidencia con más garantías.

Ante esta tesitura, Bartomeu ha decidido desempatar fiel a su estilo: apagando el incendio cuanto antes.  

 

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