Palco

Una foto de Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona / Twitter

Una foto de Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona / Twitter

Bartomeu se juega una pena de prisión por aplicar el derecho de arena

El presidente del Barça desobedeció la cautelar dictada por la jueza días antes del encuentro y podría asumir responsabilidades penales

Claudia Granja @c_granjafranch

27.09.2019 00:19h Actualizado: 27.09.2019 09:49 h.

6 min

"Si hay denuncia, será con casi toda seguridad el responsable legal a todos sus efectos". Así se presenta el caso que Josep Maria Bartomeu podría protagonizar en los próximos meses si la justicia acepta la denuncia presentada por Jaume Roures, propietario de Mediapro, tras emitir en abierto el clásico de la Liga Iberdrola entre Barça y Atlético de Madrid el pasado 21 de septiembre.

Un encuentro que se cerró con una holgada victoria de las azulgranas (6-1) y que todos los aficionados culés, y del fútbol femenino en general, pudieron ver en abierto a través del canal del club, Barça TV. El caso lleva siendo el tema de debate de las últimas semanas donde incluso ambas partes han tomado la palabra en los medios de comunicación. 

Maria Teixidor, directiva azulgrana responsable del fútbol femenino, defendió esta semana en varias entrevistas el derecho del club a emitir el encuentro que se disputó en el estadi Johan Cruyff --acogiéndose al derecho de arena-- y Jaume Roures también respondió este jueves al club azulgrana acusándole de "piratear" la competición y recomendó haber llegado a un acuerdo previo "si quería emitir el partido, que para eso tenemos los derechos”, espetó en RAC1.

El origen del conflicto

Todo empezó el jueves 19 de septiempre cuando el FC Barcelona anunció que retransmitiría el encuentro por sus canales oficiales. Una decisión que alertó a Mediapro y por la que se dirigió a los juzgados. Fue entonces cuando el Juzgado de Primera Instancia número 47 de Barcelona emitió una cautelar prohibiendo explícitamente al club catalán la emisión de dicho partido tras la denuncia de Roures

Una denuncia por la que la productora catalana defendía que tenía los derechos del Atlético de Madrid y que no había dado ningún tipo de consentimiento para cederlos. Una situación inverosímil que se dio por la inusual gestión de los derechos televisivos que existe en el fútbol femenino.

Todo ello nace del conflicto que tiene la Real Federación Española de Fútbol con Mediapro. La multinacional catalana tiene los derechos de 12 de los 16 equipos de Primera entre los que no se encuentran el FC Barcelona, el Athletic Club, el Tacón y el Madrid CFF. Estos cuatro negocian a través de la RFEF sus acuerdos de televisión. Por lo tanto, cuando se enfrentan dos equipos con distintos acuerdos televisivos, el partido, a priori, no se puede emitir en abierto. 

Consecuencias legales

A primera hora del sábado, el club catalán se reafirmó en su decisión y anunció la emisión del partido. Entonces alegó que se acogía al derecho de arena --derecho que tienen los organizadores de un espectáculo público de difundir de manera exclusiva sus imágenes-- pero pasó por alto la cautelar emitida por el juzgado el jueves 19 de septiembre. Una decisión que gustó a la afición, pero que podría traer consecuencias legales irreparables. 

Fuentes jurídicas consultadas por este medio se han mostrado claras en torno a un caso que está lejos de llegar a su fin. Teresa Vallverdú, abogada especializada en derecho penal, explicó por qué Bartomeu podría ser condenado. "El partido se emitió con una cautelar que señalaba que el club catalán no podía emitir el encuentro. Una cautelar es mandato judicial, y por tanto, no ceñirse a la ley supone para el presidente del Barça poder ser acusado de un delito de desobediencia a la autoridad".

"Si no hubiera habido un acuerdo entre ambas partes, no sería un tema penal, sino que Mediapro debería demandar al Barça por daños y perjuicios. Pero con la medida cautelar sobre la mesa, la ley contempla que tienes la voluntad expresa de incumplir con la ley y por tanto es un delito". Una cuestión que se estipula en el artículo 556 del código penal. "Cuando un juez emite una cautelar o una sentencia es para preservar el orden, y en el "momento en que se incumple, esta persona va en contra del orden establecido", aclara Vallverdú.

¿Por qué Bartomeu?

Otro de los aspectos a tener en cuenta es conocer por qué sería Bartomeu la persona que cargaría con el peso de la ley. "Quien desobedece la resolución judicial es un ciudadano, en este caso el máximo representante del Barça, o de no ser él, la persona que haya tomado la decisión. El FC Barcelona como club no puede ser condenado, por tanto, si no se descubre quien fue quien tomó la decisión, Bartomeu deberá asumir toda la responsabilidad legal".

¿Cuál sería la pena?

Teniendo en cuenta que el Barça tenía total conocimiento de la cautelar, las penas que podrían recaer al presidente y otras posibles personas implicadas en la toma de la decisión final, serían de tres meses a un año de cárcel o una multa económica a pagar de seis a 18 meses. Una condena menor por la que no entrarían en prisión, siempre y cuando no tengan antecedentes, pero que no libraría a Bartomeu de pagar una indemnización a la multinacional del catalán.

¿Roures, dispuesto a sacar tajada a costa del Barça?

Mientras Mediapro ya estudia las distintas vías legales para denunciar al Barça --pese a que Roures saque pecho de su amor por el club azulgrana del que es socio-- también existe la posibilidad de que el Atlético de Madrid se persone como acusación particular. Un escenario que podría darse, especialmente tras las tensas relaciones que viven ambas entidades deportivas con el 'caso Griezmann'.

Una de las opciones que tiene la productora catalana sobre la mesa es interponer una demanda por daños y perjuicios. Demostrar que el partido se emitió en abierto --algo muy sencillo y de lo que existen evidentes pruebas-- y notificar ante la justicia las pérdidas económicas que supuso no tener la exclusividad de esas imágenes. Un cálculo que se realizaría a través de una pericial contable para reclamar al club catalán la cuantía que, aparantemente, perdió con la retransmisión en abierto.

Jaume Roures en una imagen de archivo / Crónica Global

Jaume Roures en una imagen de archivo / CM

Asimismo, en caso de decidir denunciar al Barça por la vía penal, Mediapro podría pedir la responsabilidad penal. Una vía mucho más rápida y efectiva que la civil, pero que podría tener algunos inconvenientes. Según sostiene Vallverdú, según que juez llevara el caso podría no admitir la querella si viera una clara intencionalidad de Jaume Roures de conseguir una suculenta cuantía como indemnización. Es decir, que su única interés fuera percibir un montante económico.

El as en la manga del Barça, se deshace

Mientras cada vez toman partida en el asunto más voces, el Barça continúa defendiendo su derecho de arena como argumento ante la justicia. Un derecho existente, pero que no tiene ninguna validez ante un juez en este caso. El club catalán hizo una interpretación de ese derecho para poder emitir el partido, pero la interpretación no tiene cabida ante una cautelar. "Si existe este auto, como es el caso, da igual lo que interprete el Barça. La resolución judicial está por encima de cualqueir interpretación de derechos", explica Vallverdú. 

Una situación que coloca a Jaume Roures y al Atlético de Madrid en clara ventaja para llevarse el caso. Eso sí, ¿a qué precio? Pese a que Mediapro compró parte de los derechos de la competición a través de 12 equipos, las ganancias televisivas el fútbol femenino son, hoy en día, mínimas. La gestión entre la RFEF y Mediapro es difícil de entender y al final solo perjudica a las de siempre. Las jugadoras. Un deporte que está en auge, que cada vez cuenta con mayor visibilidad mediática, deportiva y social, y por el que las grandes empresas solo contemplan tener beneficios. 

Las jugadoras del Barça celebran el tanto de Oshoala frente al Atlético de Madrid / CM

Las jugadoras del Barça celebran el tanto de Oshoala frente al Atlético de Madrid / CM

El caso llegará a la justicia con casi total seguridad, pero no será un proceso lento. En primer lugar, la querella tiene que admitirse y una vez admitida empezaría la fase que se denomina de instruccion. Sería entonces cuando ambas partes presentarían sus pruebas, habría declaraciones de todos los implicados y testigos (de ambas partes) y una vez finalizado, el juez decidiría si se sigue o no con el procedimiento. 

De aceptarlo, daría paso a la fase intermedia donde se hacen los escritos de acusación para pasar al auto de apertura de juicio oral. Dependiendo de todos los implicados, la instrucción podría durar más de un año, aunque antes de las elecciones del 2021 podría haber una sentencia definitiva. Todo esto por un clásico femenino al que solo el Barça quiso dar la visibilidad que se merecía, con o sin ganancías económicas.

 
Hoy destacamos