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Jaume Roures en una imagen de archivo saliendo de la cárcel / Redes

Jaume Roures en una imagen de archivo saliendo de la cárcel / Redes

Las duras insinuaciones de Sandro Rosell contra Jaume Roures en su libro

El expresidente del Barça lanza varios mensajes en su libro ‘Un fuerte abrazo’

Oriol Quintana @urikingkat

03.03.2020 13:19h Actualizado: 03.03.2020 13:35 h.

3 min

Sandro Rosell ha estado preparando un libro que no dejará indiferente a nadie. El próximo 23 de marzo saldrá a la venta Un fuerte abrazo, una publicación donde el expresidente del Barça recoge pensamientos y hechos de los 645 días en que estuvo en prisión preventiva y como fue el proceso de detención.

El periódico El Mundo tuvo acceso a algunos de esos fragmentos y los publicó. Destaca una acusación que hace el catalán a la Policía Judicial de la Guardia Civil y de la Policía Nacional de intentar introducir sobres de dinero en el abrigo de su mujer con el supuesto objetivo de incriminarle.

En otro de los fragmentos publicados, Rosell se pregunta por qué fue encarcelado: “¿Quizá era porque pusimos las cuatro barras en la camiseta del Barça? ¿O porque permitimos que pasara la Vía Catalana por el Camp Nou? ¿O porque dejamos que se celebrara el Concert de la Llibertat? ¿Quizá era porque habíamos contratado a Neymar en contra de la voluntad de otro equipo? ¿O que habíamos vendido los derechos de televisión del Barça a Telefónica en lugar de a Mediapro? ¿O quizá porque había sido presidente del Barcelona? ¿O la mezcla de todo?”.

Sandro Rosell en una imagen de archivo / EFE

Sandro Rosell en una imagen de archivo / EFE

En la penúltima pregunta se insinúa como el expresidente azulgrana deja ir la idea que detrás de estas investigaciones judiciales estuvo Jaume Roures, propietario de la empresa Mediapro, y con quien no mantiene buena relación. Ni con Rosell ni con la actual junta directiva del FC Barcelona.

¿A qué se refiere Rosell?

Mediapro y el Barça rompieron su relación el 16 de febrero de 2015. Se ponía fin así a ocho años de alianza con la empresa audiovisual catalana y se firmaba un nuevo contrato con Telefónica por los derechos televisivos para la temporada 2015-16. El club ingresaba 140 millones de euros y otros 40 en un acuerdo publicitario con Telefónica para América Latina y México. También preveía la gestión del canal Barça TV.

Aunque esta operación se cerró con Josep Maria Bartomeu en la presidencia, se llevaba varios meses trabajando en ello. Todo se fraguó bajo la presidencia de Sandro Rosell y con la colaboración del exvicepresidente Manel Arroyo, director general y accionista de la empresa audiovisual Dorna, que tiene buenas relaciones con Telefónica para emitir la Moto GP.

Jaume Roures, directivo de Mediapro, en una foto de archivo / EFE

Jaume Roures, directivo de Mediapro, en una foto de archivo / EFE

Según informó el club entonces, Mediapro y Telefónica habían presentado ofertas económicas muy parecidas, pero se apostó por la segunda con el siguiente motivo: “Una compañía líder a nivel global y con una clara orientación hacia la innovación. La respuesta de Jaume Roures no se hizo esperar e insistió en que “nuestra oferta era mejor en términos económicos, eso es indiscutible”.

Más episodios de tensión

Un año más tarde, en febrero de 2016, el presidente de Mediapro interpuso una querella contra el expresidente del Barça por “espionaje sistemático, deliberado y organizado”. Concretamente acusaba a un trabajador de su empresa de robar correos electrónicos y dárselos a Sandro Rosell y a Joan Carles Raventós, trabajador del club. Recientemente, la entidad quedó absuelta de esa denuncia.

En enero también se conoció que Jaume Roures debía pagar 1,2 millones de euros al Barça en concepto de divisas contraprestaciones y liquidaciones. El empresario reclamó daños y perjuicios instada por Mediapro contra el FC Barcelona en 2018 por un importe de 1.433.861 euros por el incumplimiento del contrato de cesión del derecho publicitario.

La tensión llegó hasta el Espai Barça. La empresa del catalán propuso al club aportar 300 millones de euros en un plazo de 15 a 20 años a razón de unos 15 millones anuales y de forma anticipada. La junta de Josep Maria Bartomeu rechazó la propuesta por falta de seriedad y por el largo plazo presentado.

Imagen del futuro Espai Barça / FCB

Imagen del futuro Espai Barça / FCB

Fue una oferta ni siquiera por escrito que quería pagarnos a plazos y sin intereses. Era inviable. En su momento, cuando los socios votaron el Espai Barça, se acordó que el pago de 200 millones de los title rights se satisficiera dentro del tiempo de duración de las obras. Mediapro quiso pagar los 300 millones en 20 años”, comentó el portavoz Josep Vives en su día.

 

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