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Jaume Roures, fundador de Mediapro, en una comparecencia pública anterior / EFE

Jaume Roures, fundador de Mediapro, en una comparecencia pública anterior / EFE

El FIFAGate de Jaume Roures volverá a escena muy pronto

El escándalo de la corrupción en la compra de los derechos de partidos de fútbol amenaza de nuevo

Yago González

07.02.2019 12:56h

4 min

Jaume Roures ha sido protagonista en los últimos días por distintas noticias. Por un lado, debido a las polémicas que salpican al VAR y a la distribución de imágenes sesgada que hace de ellas Mediapro, muy criticada por distintos comunicadores conocidos. Por otro lado, su nombre se lleva vinculando desde hace unos meses a la compra del Grupo Zeta y el propio empresario se manifestó recientemente en este sentido molesto: dice que hay intereses para evitar que adquiera El Periódico y el Sport. En tercer lugar y no por ello menos importante, más bien todo lo contrario, el nombre de Roures ha sonado como posible aspirante a las elecciones del FC Barcelona que se celebrarán en 2021. Aunque, en este caso, parece ser que él no sería el candidato presidenciable sino alguien de su más entera confianza. Hay un cuarto asunto que devolverá su nombre a la primera plana. 

El fantasma del FIFAGate planea nuevamente en el horizonte. Lo cierto es que jamás se esfumó del todo. Después de que el escándalo saltara a la luz, la Fiscalía estadounidense llegó a numerosos acuerdos con varios de los investigados, entre ellos Jaume Roures, quien compró su libertad a cambio de casi 20 millones de euros. El caso parecía cerrado. Sin embargo, una vez superada la tormenta, el procedimiento siguió su curso entre bastidores. Y muy pronto volverá a escena con novedades.

El origen de la tormenta

Mediapro, el grupo audiovisual que lidera Jaume Roures y que se acaba de adjudicar los derechos del Mundial de Qatar 2022, se vio envuelto en este escándalo en diciembre de 2015 cuando el Departamento de Justicia de EEUU reveló el “Superseding indictment” como parte de su investigación relacionada con la corrupción de la FIFA.

Dos directivos del grupo Imagina, la filial estadounidense de Mediapro, fueron acusados de pagar más de 5,5 millones de dólares en sobornos a funcionarios de la Confederación de Fútbol de la Asociación del Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) a cambio de los derechos de comercialización y marketing de los partidos de clasificación para el Mundial.

Los principales implicados, Fabio Tordin y Roger Hughet, se declararon culpables de los cargos de conspiración para cometer fraude electrónico, fraude fiscal y blanqueo de capitales. Ambos fueron sancionados con 600.000 dólares y fueron cesados de sus funciones en el grupo Imagina.

Según la Fiscalía, además, otro ex alto cargo de la compañía habría estado presuntamente implicado en los sobornos, aunque no se desveló su nombre.

Las pesquisas de la prensa

La investigación siguió su curso y en noviembre de 2017 se desveló que el FBI había acusado a Mediapro de sobornar a la FIFA para los derechos del fútbol. Las pesquisas de los periodistas situaron al frente de la trama de sobornos al accionista de Imagina Gerard Romy, mano derecha de Jaume Roures en la compañía.

Jaume Roures, fundador de Mediapro, filial del grupo Imagina / EFE

Jaume Roures, fundador de Mediapro, filial del grupo Imagina / EFE

Romy "aceptaba y/o facilitaba sobornos, comisiones ilegales y otros tipos de pagos ilícitos efectuados a funcionarios de la FIFA, y el blanqueo de los pagos y productos de los sobornos", según reveló El Confidencial.

La Fiscalía, además, señaló que los altos ejecutivos de Imagina utilizaban facturas y contratos falsos para encubrir el pago de dichos sobornos y que estos eran transferidos a cuentas bancarias a nombre de intermediarios en terceros países.

Roures compra su libertad

Sin embargo, en julio de 2018 Mediapro llegó a un acuerdo con la Fiscalía de Nueva York para salir del procedimiento judicial abierto por los pagos irregulares en los derechos de partidos de clasificación para el Mundial. La empresa de Jaume Roures reconoció su culpabilidad y se libró de seguir siendo investigada a cambio de casi 20 millones de euros.

De este modo, el grupo Imagina se declaró culpable por dos delitos de conspiración de fraude electrónico. En concreto, reconoció haber sobornado a dirigentes del fútbol caribeño y centroamericano a cambio de los derechos de emisión de partidos de clasificación para los Mundiales de 2018 y 2022.

Tatxo Benet y Jaume Roures, fundadores y máximos accionistas de Mediapro / EFE

Tatxo Benet y Jaume Roures, fundadores y máximos accionistas de Mediapro / EFE

La filial de Jaume Roures tuvo que pagar 10 millones de euros en concepto de multa a la justicia estadounidense. Otros 4,3 millones fueron abonados por los beneficios obtenidos a través de los pagos irregulares.

Además, abonó 5,4 millones de euros a las federaciones de fútbol afectadas. De estos, unos 2,6 millones fueron a la Unión Caribeña de Fútbol (CFU), 1,5 a la Federación Hondureña, 690.000 a la de Guatemala, 525.000 a la de Costa Rica y 495.000 a la de El Salvador.

En total, 19,7 millones de euros que le valieron para evitar ir a juicio. Una fórmula que ya habían utilizado antes otros implicados, como Fox Sport y Televisa, que también pagaron al Departamento de Justicia de EEUU.

La investigación sigue en curso

Tras el acuerdo entre la Fiscalía y Mediapro, todo hacía pensar que la implicación de Jaume Roures en el FIFAGate iba a quedar en agua de borrajas. Sin embargo, en su momento el fiscal Richard P. Donoghue ya advirtió que "las empresas que operan en Estados Unidos tienen la responsabilidad de garantizar que sus dirigentes no incurran en conductas corruptas y tomen medidas para erradicar la corrupción tan pronto como se les avise".

En este sentido, la Fiscalía destacó en un comunicado la irresponsabilidad del grupo Imagina al "no haber realizado una investigación interna al enterarse de las acusaciones contra sus agentes tras la primera acusación".

Desde entonces, el procedimiento judicial ha seguido su curso entre bastidores. Lejos de la mirada mediática. Sin embargo, pronto volverá a escena cargado de novedades. Y en esta ocasión a la empresa de Jaume Roures se le podría abrir un proceso criminal completo.

 

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