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Xavi Hernández, junto al presidente Laporta, en su presentación como nuevo entrenador del Barça / EFE

Xavi Hernández, junto al presidente Laporta, en su presentación como nuevo entrenador del Barça / EFE

El flaco favor de Laporta a Xavi con Dembelé: en lo deportivo y en lo legal

El Barça se mete en un lío ante las amenazas legales de AFE y el entorno del futbolista

Víctor Malo @VMalo8

21.01.2022 10:20h Actualizado: 21.01.2022 20:29 h.

3 min

El FC Barcelona se puede meter en un lío. La entidad dirigida por Joan Laporta ha vuelto a actuar con precipitación y un punto de imprudencia que podría pasar factura al club si el entorno de Ousmane Dembelé decide acudir a los tribunales de justicia. El comunicado oficial del Barça anunciando que no cuentan con el extremo francés y que le exigen su salida antes de la finalización de su contrato puede complicar las cosas. Cómo se le están complicando a Xavi Hernández en el terreno deportivo. En 12 partidos ya ha perdido tres títulos: Champions, Supercopa y Copa. 

Tres aspectos que fastidian al equipo

Laporta ha actuado con temeridad autorizando las palabras inequívocas de Alemany y, además, ha hecho un flaco favor a su entrenador. En primer lugar, ha conseguido en la previa de un partido clave que todo el mundo, incluidos los jugadores, esté más pendiente del caso Dembelé que de la pertinente concentración para el encuentro. En segundo lugar, ha dejado a Xavi sin un efectivo importante en un partido del todo decisivo para la temporada del Barça: la Copa era el título más accesible para el equipo y la situación no era óptima tras la lesión de Memphis y la imposibilidad de alinear al sancionado Luuk de Jong. En tercer lugar, porque si finalmente se castiga a Dembelé, o se va en enero, Xavi perderá a uno de los pocos delanteros que tiene disponibles para la Europa League. Solamente se pueden inscribir tres nuevos jugadores y dos ya están: Dani Alves y Ferran Torres. La plaza que queda debe ser para Abde, Morata u otro hipotético fichaje. 

El entrenador azulgrana hubiese preferido que todo este pollo se montase después del trascental partido en La Catedral. Xavi hubiese podido contar con Dembelé, que habría sido titular, y el equipo no habría estado con la cabeza en otra parte. La prioridad era el partido y no dejar a Dembelé fuera del avión un día antes o después. Seguramente a Laporta y Mateu no les venía de unas horas más de margen, después de siete meses negociando con los agentes del crack galo. En cambio, ese día le daba la vida a Xavi. Y al porvenir del equipo

Si finalmente se confirma un adiós --al terreno de juego-- que ya parece irrevocable de Ousmane Dembelé, el técnico egarense tan solo podrá contar con los siguientes delanteros durante el curso: Memphis Depay (si no lo venden; actualmente lesionado), Luuk de Jong (si no lo venden), Martin Braithwaite (si no lo venden; recién recuperado), Abde (pero solo en Liga y Copa), Ferran Jutglà (pero solo en Liga y Copa), Ansu Fati (recién lesionado, estará dos meses de baja) y Ferran Torres. En la Europa League, por tanto, el equipo solamente contaría a corto plazo con Ferran, Memphis, Luuk y Braithwaite a falta de un fichaje --Morata sigue siendo el preferido de Xavi-- o la inscripción de Abde. 

El asunto legal se complica 

En el ámbito legal, la cosa se le puede poner fea al Barça porque Dembelé tendría argumentos para interponer una demanda por acoso laboral o mobbing. Habrá que ver cómo se desarrollan los acontecimientos a partir de ahora. Si lo de Bilbao queda en un caso aislado y el club va dando cierta coba al extremo francés para que vaya entrando en alguna lista o teniendo algunos minutos, quizá es más difícil que no llegue la sangre al río. En caso de que Dembelé no se marche y acabe condenado cada partido a la grada, podría tener más argumentos para acudir a la justicia.

Por lo pronto, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) ha transmitido su apoyo al jugador y confirmado que el Barça podría estar cometiendo una infracción. En un comunicado oficial, el sindicato de jugadores deja claro que no renovar un contrato "no supone un incumplimiento laboral" y subraya que "si esta circunstancia se pudiera entender como una presión para doblegar su voluntad, y además se producen declaraciones públicas reconociendo este tipo de presiones, estaríamos ante una actuación ilegal por parte de la empresa". La polémica está servida y también salpica a Xavi, porque el propio Alemany afirma que la decisión es del técnico. 

 
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