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Una foto de Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça durante la Asamblea de Compromisarios / FCB

Una foto de Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça durante la Asamblea de Compromisarios / FCB

Los nuevos frentes de Bartomeu que destapó la asamblea

El presidente azulgrana atendió a los ruegos y preguntas de los compromisarios que evidenciaron los retos que afronta el club a nivel interno

Claudia Granja @c_granjafranch

07.10.2019 23:50h

4 min

La Asamblea de Compromisarios del FC Barcelona, celebrada este domingo, dejó muchas lecturas lejos de los focos que acapararon los presupuestos, el voto electrónico y la retirada de las medallas de Franco. Casi 700 socios acudieron al Palau Blaugrana para votar el orden del día y alzar la voz en algunas cuestiones que preocupan al barcelonismo y otras más personales. 

Tras aprobar los presupuestos presentados por el director general del club, Òscar Grau, en una exposición donde destacó que es la cifra más alta no solo en la historia del club sino del deporte en general, los socios aprobaron por casi unanimidad la cifra de 1.047 millones de euros con un total de 574 votos a favor, 60 en contra y 44 en blanco. 

Algo que también se trasladó en otro de los temas de debate más candentes. La retirada de las medallas de Franco del Camp Nou obtuvo una amplia mayoría inapelable: dos socios votaron en contra de retirarlas, siete en blanco y los 671 votantes restantes rechazaron la vigencia de esas distinciones. Votos a favor que no se trasladaron en la propuesta de Víctor Font para introducir el voto electrónico dentro de los estamentos del club. Ganó por votos, 359 votos de los 625 posibles, pero no obtuvo los dos tercios necesarios para su aprobación ya que necesitaba 417.

Ruegos, preguntas y nuevos retos

Con los puntos del día decididos, llegó el turno de ruegos y preguntas. Breves pero intensas dada la duración de una Asamblea que no escuchó al socio hasta pasadas las 20 horas y que apenas contó con 45 minutos para resolver las dudas de los presentes. El Barça - Sevilla ya se disputaba cuando Bartomeu abandonó el Palau. 

Una foto de Josep Maria Bartomeu y la directiva azulgrana en la Asamblea de Compromisarios / EFE

Una foto de Josep Maria Bartomeu y la directiva azulgrana en la Asamblea de Compromisarios / EFE

El presidente azulgrana fue el encargado de contestar a algunas de las cuestiones que plantearon los socios y que son los nuevos retos de una junta directiva que vivirá su último año y medio al frente del club. Ecología, paridad en la junta y el club, contratos en rigor y las entradas al Johan Cruyff fueron algunas de las cuestiones más destacadas y que destaparon los retos que debe afrontar la directiva. 

Pioneros

Bartomeu reconoció los frentes que se presentan a una junta que quiere tener un candidato continuista --todavía no consensuado-- pero que necesita poner remedio a otras cuestiones. El uso de envases de plástico fue una de los ruegos más llamativos. En el club, todavía se proporcionan vasos y botellas que no respetan el medio ambiente y que pese a que hace un año que el club cambió la política en torno a este factor, no se ha completado. 

"El planeta también es una problemática. En el estadio ya tenemos bares que venden envases reciclables, pero es cierto que hay mucho plástico. Debemos ser pioneros, por el estadio pasan unos seis millones de personas, dos por el museo, y debemos dar ejemplo. Hay que buscar a los proveedores, pero la tienda ya cuenta con bolsas de papel. Empezamos este cambio el año pasado y tenemos que hacer más", reconoció el presidente azulgrana. 

Una cuestión importante y que se trasladó a los contratos que tiene el club con sus trabajadores. Mientras algunas fuentes aseguran que algunos trabajadores no cuentan con las condiciones laborales que exige la ley, y de las que ya informó Culemanía, el presidente azulgrana aseguró que todos los empleados del club cuentan con contratos en vigor: "Los contratos, que yo sepa, están todos bien, es cierto que hay colaboradores que son autónomos porque también trabajan para otras empresas, pero la gente que tiene contrato laboral, son trabajadores contratados por el Barça, con su seguridad social y su IRPF en orden" y añadió: "Además, nos aseguramos que las empresas que trabajan para el club cumplen con los requisitos". 

Paridad en la junta y la ley del deporte

Otro de los rompecabezas que deberá aclarar Bartomeu es el plan de igualdad que tiene en marcha el club, pero que no se traslada a la junta ni tampoco al Comité de Dirección. Los porcentajes están claros. La junta cuenta con tan solo dos mujeres, Maria Teixidor y Marta Plana, de 18 integrantes.

Una cuestión preocupante que también se traslada al Comité y que deja un porcentaje de tan solo un 3% de mujeres en cargo elevados del club. Algo que contrasta con la Fundación que sí cuenta con un 72% de presencia femenina. Algo a lo que Bartomeu quiere poner fin pero en lo que se escudó en la ley: "La paridad en la junta hace mucho años que lo explico. Es una evidencia, cuesta mucho encontrar no solo directivas sino directivos, no es fácil, porque hay un requisito que es el aval. Es una  limitación evidente". 

Una foto de archivo de los directivos del Barça Cardoner, Mestre y Teixidor / FCB

Una foto de archivo de los directivos del Barça Cardoner, Mestre y Teixidor / FCB

Para solventarlo señaló a una ley que esperan que cambie en los próximos meses: "Esperamos que con la nueva ley del deporte ya no exista el aval, porque es un freno para muchas personas hombres y mujeres que no tienen este aval y que ahora requiere la ley. Esperemos que las nuevas leyes lo eliminen, aunque estamos en ello", sentenció.

Asistencia 

Otra de las cuestiones es la asistencia al nuevo estadio Johan Cruyff. Mientras el Camp Nou goza de una estadística excelente en lo que se refiere a asistencia, el nuevo hogar del filial, el femenino y el Juvenil A, todavía no ha conseguido las cifras --a excepción de las chicas-- que se esperan adquirir. Una problemática que proviene de los propios socios. Un ejemplo claro fue el clásico femenino. Se agotaron las entradas el martes --a cinco días del partido-- pero el estadio no llegó al lleno de 6.000 personas.

1.500 asientos libres que tenían su entrada retirada. Un problema que se agrava con el filial, que no llena y con el Juvenil A. "La gente pide entradas, porque para los socios es gratuito, pero luego no se presentan y al final se agotan pero no todo el mundo va al partido. Tenemos que encontrar el mecanismo para que estadísticamente sepamos cuanta gente va al campo. Queremos ver cuantos socios lo usan, cuantos no y tener una especie de reordenación del estadio Johan Cruyff", aseguró el presidente azulgrana. 

Una cuestión que no explicó cómo conseguirán y que se plantea difícil. Reservar entradas de venta, aplicar el seient lliure y sobre todo, evitar la reventa. Cinco frentes de necesidad inmediata que destapó la Asamblea y que se presentan como los retos a cumplir de una junta que quiere seguir en el cargo de dirigir al club más potente del mundo.

 

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