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Bartomeu participó en el emotivo homenaje de despedida a Xavi Hernández / EFE

Bartomeu participó en el emotivo homenaje de despedida a Xavi Hernández / EFE

Nuevo golpe electoralista de Bartomeu para desarmar a la oposición

La estrategia del presidente del Barça genera más críticas que aplausos

Víctor Malo @VMalo8

13.01.2020 03:31h Actualizado: 13.01.2020 03:46 h.

5 min

El FC Barcelona de Josep Maria Bartomeu ha generado un torbellino de noticias polémicas en las últimas horas. La sorprendente baja de Luis Suárez para cuatro meses ha quedado, incluso, eclipsada por todo el culebrón Xavi, el feo trato que se ha dispensado a Ernesto Valverde –así lo consideran, al menos, voces autorizadas como las de Iniesta, Guardiola o Luis Enrique– o la bomba de que el Barça piensa en Mauricio Pochettino para el banquillo.  

Una serie de noticias, las últimas, que tienen claro tinte electoralista pensando en los próximos comicios a la presidencia del club, que se celebrarán en 2021. El creciente estado de opinión en contra del Txingurri en el Camp Nou ha precipitado los acontecimientos para su decapitación. Una palabra muy fuerte, pero que encaja metafóricamente con lo vivido.

Valverde sigue siendo el entrenador del Barça y este lunes dirigirá el entrenamiento con normalidad si no estalla otra bomba inesperada. Sin embargo, su salida ya se da por sentada en el entorno barcelonista. Por el momento, el técnico permanece en silencio, a la espera de nuevos acontecimientos, pero molesto por el trato recibido.

Rousaud, el sucesor preferido 

La propuesta que Abidal y Òscar Grau trasladaron a Xavi Hernández en Doha para hacerse con la riendas del banquillo azulgrana no sentó nada bien al entrenador extremeño, que se enteró del encuentro por los medios de comunicación. Posteriormente, Ramon Planes llamó a su agente, Iñaki Ibáñez, para exponerle la situación. Demasiado tarde. El mal ya estaba hecho.

Josep Maria Bartomeu y Eric Abidal en la presentación de Griezmann / EFE

Josep Maria Bartomeu y Eric Abidal en la presentación de Griezmann / EFE

La intentona por fichar a Xavi de forma sorpresiva es el último golpe electoralista de un Bartomeu que ya trabaja en dejar preparada su sucesión a la presidencia. Todo apunta a que su amigo Emili Rousaud se hará cargo de la poltrona presidencial y, si entre sus empleados tiene a Xavi Hernández en el puesto de entrenador, será más fácil ganar las elecciones.

Estratega Bartomeu 

El egarense genera consenso entre el vestuario, la directiva y la oposición. Hasta el punto de que uno de los aspirantes al trono, el empresario Víctor Font, pretendía utilizar el nombre de Xavi en beneficio propio para arrastrar votos. De hecho, lo lleva haciendo meses.

Si a Bartomeu le sale bien la jugada y convence a Xavi para incorporarse al club antes de 2021 –es decir, ahora o en verano–, estará desarmando a uno de los principales rivales de Rousaud, que también quedó tocado tras perder la votación para implantar el voto electrónico en la asamblea de socios compromisarios que se celebró el pasado octubre.

Cruyff y Abidal, ok 

No es el primer movimiento en esta línea de Barto. Desde que es presidente del Barça, el propietario de la firma Adelte ha tendido puentes con distintos símbolos del barcelonismo que, por ser más cercanos a Laporta que a Rosell, se habían distanciado del club.

Jordi Cruyff y Josep Maria Bartomeu en la presentación del estadio Johan Cruyff / EFE

Jordi Cruyff y Josep Maria Bartomeu en la presentación del estadio Johan Cruyff / EFE

El primero y más importante fue hacia la figura de Johan Cruyff, con quien el propio Bartomeu cerró acuerdos para potenciar su fundación y escuelas antes de su drástico fallecimiento. Posteriormente, Cruyff ha recibido todo tipo de honores por parte de la directiva actual, hasta el punto de tener su propia estatua junto a la de Kubala en la explanada del Camp Nou o de poner el nombre al nuevo estadio del Barça B y el femenino.

Posteriormente llegó la propuesta a Eric Abidal, actual secretario técnico del club. El exfutbolista azulgrana se presentó junto a Joan Laporta a las elecciones de 2015 para ostentar el mismo cargo que ahora tiene. Bartomeu, que ganó aquellos comicios con holgura, olvidó esa supuesta rivalidad y tres años después le abrió las puertas del Barça. El presidente se marcaba un tanto recuperando a Abidal y otro debilitando a Laporta para el futuro.

Calabazas de Puyol y Xavi 

La directiva trató de emular esa misma estrategia poco después con Carles Puyol. El capitán de la era más gloriosa del Barça, líder incontestable que todavía no ha sido debidamente reemplazado en el vestuario, no sucumbió a los cantos de sirena y evitó ser seducido. No en vano, ya tenía la experiencia de formar parte de la dirección deportiva bajo el mandato de Bartomeu. El despido de Andoni Zubizarreta le llevó a dimitir de su cargo en enero de 2015. Sopesó volver para ser el director deportivo en 2019 pero finalmente rechazó la propuesta. A nadie escapa que puede tener un rol importante en 2021 si decide posicionarse.

Puyol y Xavi en una imagen de archivo / EFE

Puyol y Xavi en una imagen de archivo / EFE

Fallida la ofensiva por Puyol, el nuevo cartucho de la junta actual no era otro que el de Xavi Hernández, idóneo en un momento en que Valverde está totalmente discutido. Bartomeu aguantó a Valverde por su talante cercano y aceptado por el vestuario, pese al desencanto que generaba en la afición tras los desastres de Roma y Liverpool en Champions. Además, sentenciar a Valverde hubiese comportado exponer todavía más su figura. De hacerlo, lo ideal era encontrar un entrenador que generase más consenso: Xavi.

Aunque parece una obviedad que el de Terrassa todavía no está preparado para el ambicioso reto que supone dirigir al Barça, a la directiva le interesa el nombre de Xavi porque es la mejor vía para evitar ataques despiadados de la oposición y de asegurar que en las elecciones de 2021 otros candidatos no puedan utilizar a una figura tan querida como la del jugador con más partidos de la historia del club. Por este motivo, el mensaje del club es claro: “Xavi es el elegido. Él decide cuando empezar: ahora o más adelante”. Objetivo: este verano.

Iniesta, ¿el próximo?

Si esta situación supone quedar mal con Valverde o, incluso, tener que buscarle un recambio forzado de seis meses, se contempla como un mal menor. Hasta el punto de que un antibarcelonista como Pochettino se ha colado en las quinielas, a la desesperada. Y si no sale bien lo de Xavi, ya se imaginan cuál podría ser el próximo nombre en ser tentado.

Abrazo entre Andrés Iniesta y Ernesto Valverde / EFE

Abrazo entre Andrés Iniesta y Ernesto Valverde / EFE

Aunque Andrés Iniesta todavía está en activo y, obviamente, no podría llegar al Barça para ser entrenador, simboliza el otro gran nombre propio de la etapa dorada de la historia del club. Sin embargo, el manchego no ha tenido reparos en criticar el trato que se ha dispensado a Valverde estos días: “Las formas del Barça están siendo un poco feas”.

Falta un año y medio para las elecciones de 2021, pero la carrera ya ha comenzado. Bartomeu no quiere que le pase como a Laporta en 2010, que dejó a un delfín poco preparado para seguir con su legado, Jaume Ferrer, y se acabó estrellando. La estrategia es clara: empezar a posicionar cuanto antes al candidato –Rousaud, a falta de confirmación oficial– y sellar las máximas alianzas posibles con ilustres barcelonistas para reforzar el proyecto.

 

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