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Una imagen de archivo de una Asamblea de socios del Barça / EFE

Una imagen de archivo de una Asamblea de socios del Barça / EFE

¿Hay riesgo real de que el Barça deje de ser de los socios?

Crece el temor que el modelo de propiedad actual tenga los días contados

Oriol Quintana @urikingkat

29.03.2020 22:41h Actualizado: 30.03.2020 11:10 h.

2 min

Con la crisis del coronavirus ha aparecido un nuevo problema en el entorno culé más allá de cuadrar cuentas y de reducir la masa salarial. Se trata del modelo de club de socios, un sistema democrático dentro de una entidad deportiva, algo de lo que pueden presumir solo cuatro equipos de la Primera División española: Barça, Real Madrid, Athletic Club y Osasuna.

La noticia de que el modelo actual esté agotado ya ha salido en la prensa deportiva estos días. Periodistas consolidados del entorno azulgrana como Xavier Bosch, Ramon Besa o Toni Padilla ya han apuntado esa posibilidad. Las consecuencias de la pandemia pueden provocar un duro golpe a la entidad que la ponga en jaque.

El Barça es un club autosuficiente o, al menos, lo era hasta las últimas semanas. Los más de 140.000 socios que tiene como propietarios no abonan más que una pequeña cantidad económica al año -177 euros- más el abono correspondiente (si disponen de él). No hay más gasto que ese -en los últimos tiempos- y la democracia es un pilar base de este modelo. Los ingresos provienen de otras fuentes como patrocinios, ingresos televisivos o éxitos deportivos.

El Barça aprueba por mayoría aplastante la retirada de las medallas de Franco

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Con esta crisis económica sobre la mesa -en la que los azulgranas pueden dejar de ganar hasta 200 millones de euros- hace que mucha gente se haga la pregunta de si hay riesgo real que el club deje de ser de los socios. En una sociedad anónima el capital está en menos manos y estas responden económicamente a las adversidades, no como el caso que nos ocupa.

Complicado

La respuesta a esa pregunta por ahora es de fácil solución: tiene que pasar algo muy grave para tener que poner el club en pocas manos privadas. Nadie se ha planteado nunca este escenario. Josep Maria Bartomeu y esta junta directiva siempre han ido con la idea por delante de que el club es de los 140.000 socios y de nadie más. Y así seguirá siendo.

Así lo dicen los estatutos refiriéndose al Barça como “una asociación propiedad de los socios y socias” y donde las decisiones importantes se consultan con la totalidad de la masa social. Cada año podemos ver varias iniciativas democráticas para saber la opinión como las Asambleas, los referéndums -como el pensado para el Espai Barça- o las elecciones de 2021.

Josep Maria Bartomeu en las elecciones de 2015 / FC Barcelona

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Es complicado que el club deje de ser de los socios, pero sí que puede suceder que se vea como los equipos con multimillonarios propietarios -como Abramovich en el Chelsea- o los clubes-estados -como el Manchester City y el PSG- pasan por delante de estos equipos en cuanto a inversiones en sus plantillas.

Está en jaque la viabilidad económica de la entidad, con un gasto en salarios deportivos que ocupa la mitad de los ingresos presupuestados: 1.047 millones. El gran reto del Barça y de todos los socios para los próximos años debería ser que las necesidades económicas no hagan perder la identidad de la entidad.

Més que un club” es un eslogan que no es gratis de presumir. Ser más que un equipo, un club de socios con varias secciones profesionales, repercute en ciertas obligaciones y dificultades que se deben afrontar quizás replantando el modelo actual. Esta situación es excepcional pero mucho se tienen que torcer las cosas para enterrar el sistema de socios.  

 
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