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Una foto de Jaume Roures, propietario de Mediapro / Twitter

Una foto de Jaume Roures, propietario de Mediapro / Twitter

La guerra fría de Rubiales contra Roures: amenazas, denuncias y sobornos

El presidente de la RFEF recuerda los supuestos casos de soborno de Roures por la negativa de Tebas a las nuevas propuestas de la Copa del Rey y la Supercopa de España

Víctor Malo | Claudia Granja

26.04.2019 02:01h

5 min

Jaume Roures olvida su pasado más turbio cuando se trata de hacer negocios pese a las causas judiciales que pesan sobre su compañía y la condena pública a la que podría ser sentenciado. El propietario de Mediapro ha encontrado de nuevo una fuente de ingresos para expandir su control mediático alrededor del mundo pese a los enemigos que tiene en territorio nacional. 

La filial de la empresa catalana en Canadá anunció este lunes la adquisición de la productora Tri-Lite TV, con más de 20 años de experiencia y sede en Ontario, que ya es oficialmente un partner de la compañía del empresario catalán. Una operación que sigue la estrategia de expansión mundial de Roures. Recientemente, Mediparo anunció la adquisición de los derechos audiovisuales para los próximos 10 años de la Canadian Premier League, nueva competición que comenzará el próximo 27 de abril con más de 130 partidos previstos.

Una compra que mantiene su control total del mundo del deporte, especialmente del planeta fútbol, ahora más allá del charco, pero con una reputación muy cuestionada. 

La corrupción en el país vecino

Mientras Mediapro prosigue con paso firme en su afán por completar la expansión en Norteamérica pese a los polémicos casos con los que cuenta en su currículum, de momento no le ha pasado factura en el país vecino. La productora canadiense se suma ahora al gigante audiovisual y aportará 500m2 de platós, controles de realización y medios técnicos para la producción de eventos cubriendo una amplia gama de eventos deportivos, así como tres UM HD a la flota del grupo. 

El acuerdo es total, pero llama la atención el regreso de Roures a un país en el que su compañía está bajo investigación reconocida por sobornos de más de 6,5 millones de dólares para hacerse con los derechos audiovisuales y comerciales de los partidos clasificatorios para las Copas del Mundo de fútbol de 2018 y 2022 en las regiones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe.

Dicha trama, conocida como Fifa Gate, se remonta al año 2015 y pese a que la sociedad que dirige el empresario catalán se declaró culpable, continúa bajo investigación. De hecho, poco han importado sus precedentes anteriores y Roures ha logrado adjudicarse recientemente los derechos audiovisuales para el Mundial de Qatar de 2022.

Los enemigos nacionales

Antecedentes y proyectos actuales al margen, Roures tiene otros frentes abiertos en España. Luis Rubiales, presidente de la RFEF, anunció futuros, aunque no definitivos, cambios en la organización de la Supercopa de España y la Copa del Rey la temporada que viene. Unos cambios que supondrían unas pérdidas económicas notables para Roures dada la inversión que supondría tener que trasladar los equipos fuera de España para retransmitir los partidos. 

Una foto de archivo de Luis Rubiales y Javier Tebas en una reunión entre LaLiga y la RFEF / EP

Una foto de archivo de Luis Rubiales y Javier Tebas en una reunión entre LaLiga y la RFEF / EP

La Liga, comandada por Javier Tebas, también se opone a dichos cambios, pero mientras Rubiales y Tebas mantienen su pulso personal, Roures se suma al bando del presidente de la Liga. Y es que en el anuncio de estas nuevas propuestas, Rubiales espetó que el descontento de Tebas se debía a que "está nervioso porque unos buenos amigos suyos que hasta ahora tenían el control de todo el mercado televisivo ahora no lo van a poder ostentar". "Son gente que ha sobornado. Que ha sobornado a miembros de FIFA y desde la RFEF, se nos ha indicado que no debemos trabajar con gente que ha reconocido que soborna", zanjó un contundente Rubiales.

Unas declaraciones que salpican y señalan directamente a Mediapro. Descontentos por ello, la compañía de Roures ya ha amenazado con tomar medidas legales a través de una carta firmada contra el presidente de la RFEF. "Ni Mediapro, ni Imagina Media Audiovisual, sociedad matriz del grupo, han sido condenadas por delitos de soborno, fraude o similares en ninguno de los países donde desarrollan su actividad", expusieron en un comunicado, antes de lanzar la amenaza: "Mediapro iniciará acciones legales por los daños a su reputación que estas acusaciones infundadas y temerarias pueden haberle provocado".

Amenaza de Roures; respuesta contundente de Rubiales 

Y no solo eso. Desde Mediapro tratan de explicar las declaraciones de Rubiales en un supuesto "nerviosismo" porque Mediparo denunció ante la CNMC su falta de transparencia: "Mediapro denunció hace escasas fechas la actuación de la RFEF ante la CNMC por no cumplir los principios de transparencia y no discriminación en sus contrataciones, lo que probablemente haya provocado el extremado nerviosismo del Sr. Rubiales". 

Pero ni las denuncias ni las amenazas de emprender acciones legales por difamación amedrentan al presidente de la Federación, que este mismo jueves se reafirmó en sus declaraciones sobre los sobornos: "La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se ha reafirmado hoy en la decisión de no mantener ninguna relación contractual con empresas del grupo Mediapro, avanzada ya por el presidente de la Federación en el día de ayer, tras constatar el informe remitido por la responsable de Compliance de esta institución".

Y zanjan el asunto de los sobornos con contundencia: "Tal y como se ha expuesto por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (USA Attorney`s Office Eastern District of New York), las empresas del grupo Mediapro aceptaron su culpabilidad por los sobornos practicados por los directivos del mismo a responsables de federaciones de fútbol de FIFA y CONCACAF".

¿A qué se refería Rubiales?

Las acusaciones se remontan a 2015 cuando dos directivos del grupo Imagina, la filial estadounidense de Mediapro, fueron acusados de pagar más de 5,5 millones de dólares en sobornos a funcionarios de la Confederación de Fútbol de la Asociación del Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) a cambio de los derechos de comercialización y marketing de los partidos de clasificación para el Mundial. Acusaciones que están documentadas en una resolución estadounidense que se puede encontrar en el siguiente perfil de Twitter. 

Unas acusaciones graves que salpicaron a Fabio Tordin y Roger Hughet y por las que se declararon culpables de los cargos de conspiración para cometer fraude electrónico, fraude fiscal y blanqueo de capitales. Roures, por su parte, decidió llegar a un acuerdo en julio de 2018 con la Fiscalía de Nueva York para salir del procedimiento judicial abierto por los pagos irregulares en los derechos de partidos de clasificación para el Mundial. La empresa de Jaume Roures reconoció su culpabilidad y se libró de seguir siendo investigada a cambio de casi 20 millones de euros.

Ambos cargos fueron fulminados, pero se señaló a otro alto cargo de la empresa que todavía se desconoce. Asimismo, tampoco se abrió una investigación interna por el modus operandi utilizado para obtener estas licencias, algo que no gustó a la Fiscalía. Pese al pago de una multa millonaria para salir del procedimiento judicial, el caso se ha seguido investigando y volverá a estar sobre la mesa en los próximos meses. Una situación que no ha evitado que Roures vuelva a encontrar en tierras norteamericanas la posibilidad de hacer negocio, pero que Rubiales no olvida y que ahora ve como una amenaza para completar su propuesta de expansión fuera de territorio nacional. 

 

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