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Joan Laporta bajo el lema de su campaña: queremos al Barça / Estimem el Barça

Joan Laporta bajo el lema de su campaña: queremos al Barça / Estimem el Barça

Laporta construye el Barça SA: 3.000 millones de deuda

Las últimas decisiones económicas de la nueva directiva hipotecan peligrosamente el club

Víctor Malo | Lluís Regàs

08.10.2021 23:48h

5 min

Joan Laporta ha construido un relato alarmista para abanderar su regreso a la presidencia del FC Barcelona. La estrategia no difiere mucho de la que empleó en 2003, devaluando jugadores e inflando pérdidas para asegurar que el club está hecho una ruina. Una verdad con matices, porque nadie dice que más de la mitad de esas pérdidas –250 millones– corresponden a deterioro de jugadores y provisiones judiciales. Nadie explica que Laporta ha firmado la cuenta de gastos anual más alta de la historia de la entidad catalana –1.136 millones de euros– con mucha diferencia. Y lo más preocupante de todo, nadie habla de la deuda: 3.000 millones de euros.

El mensaje desolador que transmiten Laporta y Ferran Reverter no encaja con las decisiones que están tomando. A los 1.350 millones de deuda que dejó Bartomeu quieren sumar ahora otros 1.500 millones por el Espai Barça. Hablan de jugar en Montjuïc o el Johan Cruyff para acortar los tiempos de las obras y reducir costes, pero a la vez pasan el presupuesto de 815 a 1.500 millones. Exigen rebajas salariales a los jugadores y el dinero destinado a sueldos de ejecutivos sube siete millones. No hay dinero para inscribir a Messi y se deben 389 millones en salarios aplazados, pero en enero ya se puede llevar a cabo un gran fichaje. Sigue faltando información y transparencia.

Ferran Reverter y Joan Laporta en la presentación de la Due Diligence habla sobre el modelo SAD / EFE

Ferran Reverter y Joan Laporta en la presentación de la Due Diligence habla sobre el modelo SAD / EFE

Todas estas decisiones, obviadas por la mayoría de medios, son el preludio de la transformación del Barça en una Sociedad Anónima Deportiva. Reverter negó de forma poco contundente que la nueva junta sopese la conversión del club en SA, pero Laporta también había prometido que haría todo lo posible por retener a Messi. Y no lo hizo. ¿Hay motivos reales para creerle ahora a tenor de las decisiones que está tomando?

Modelo Bayern

Desde que han aterrizado en el club, las acciones más significativas que se han tomado han sido en clave financiera: un préstamo de 80 millones con Goldman Sachs antes de la asamblea de socios compromisarios. Una línea de crédito de 595 millones con Goldman Sachs para convertir deuda a corto plazo en deuda a largo plazo. Y, próximamente, un nuevo crédito de 1.500 millones para el Espai Barça con la misma entidad financiera. El Barça está dando las llaves del club al gigante americano, que tendrá un crédito total a su favor de 2.100 millones.

En el entorno de Laporta ya no parece una utopía que el Barça deje un día de pertenecer a los socios para poder recibir inyecciones de capital de adinerados accionistas. De hecho, en la parte alta de Barcelona, las fuentes financieras mejor conectadas con la directiva actual ya tienen claro el modelo que Laporta querría implantar: muy similar al del Bayern, donde entren grandes socios capitalistas pero se mantenga un porcentaje suficiente de acciones para mantener el control.

Intereses y la sombra del concurso

Curiosamente, Goldman es la financiera de Audax Renovables, una de las empresas que salvó a Laporta con los avales y colocó a Eduard Romeu como vicepresidente económico tras la espantada de Jaume Giró, que no vio nada claro. ¿Qué condiciones financieras ofrece Goldman a Audax desde que hacen negocios con el Barça? Hay muchos intereses.

Una imagen de La Masía por su 40 aniversario / FC Barcelona

Una imagen de La Masía por su 40 aniversario / FC Barcelona

Mientras tanto, subyace una acción legal muy peligrosa: MCM instó la entrada del Barça en concurso de acreedores el pasado noviembre de 2020. La empresa defendida por Mario Conde reclama 3,5 millones por un acuerdo que comportaba poner publicidad en la fachada de La Masía y si no los cobra podría ejercer acciones para que el club vaya a concurso. Habrá que estar pendientes de que no se salde próximamente esa deuda, que el Barça nunca reconoció, para evitar males mayores. Al mismo tiempo, los juristas del club estudian el artículo 5 bis de la Ley de Sociedades Anómimas para protegerse de terceros.

El nuevo Espai Barça

El coste del nuevo Espai Barça, la gran obra del club en el siglo XXI, también está bajo sospecha. El precio se ha disparado desde que los socios aprobaron, en referéndum, el proyecto que en su día lideró el ex presidente Sandro Rosell. En 2014, la remodelación del Camp Nou, la construcción del nuevo Palau Blaugrana y la transformación del entorno de ambas instalaciones se cifraron en 600 millones de euros. Hoy, Laporta eleva el precio hasta los 1.500 millones de euros.

Laporta ha introducido algunos cambios importantes respecto al Camp Nou que, inicialmente, diseñó Nikken Sekkei, la empresa japonesa que transformará el coliseo azulgrana. El actual presidente ya ha apuntado la posibilidad de construir una tercera grada totalmente nueva. En cambio, los cambios que se introducirían en el primer nivel serían mínimos para evitar que se reubicaran 12.500 abonados a localidades mucho más altas.

El Camp Nou de Foster

El nuevo Camp Nou de Laporta también tendrá una segunda piel, similar a la que diseñó Norman Foster en 2007 para reformar el estadio azulgrana. Este proyecto fue aniquilado por Rosell cuando accedió a la presidencia en 2010, pero asumió el reto de renovar el estadio o construir uno totalmente nuevo en Can Rigalt. Finalmente se decantó por la primera opción por su menor impacto económico.

Imagen digital aérea del proyecto para el Camp Nou en el Espai Barça / FCB
Recración virtual del nuevo Camp Nou / ARCHIVO

El Camp Nou de Rosell era un espacio muy abierto y tenía una capacidad máxima de 105.000 espectadores. Laporta ha querido aumentar el aforo hasta las 110.000 localidades y cambiará la ubicación de los palcos o asientos VIP.

Traslado al Johan Cruyff

Las obras en el Camp Nou comportarán el traslado del primer equipo a otro estadio. Al menos, durante una temporada. Durante la campaña electoral, Laporta deslizó que el Barça jugaría en el estadio Olímpic Lluís Companys, con una capacidad de 55.000 espectadores fácilmente ampliable a 60.000 sin grandes intervenciones.

El presidente del Barça, sin embargo, expresó su voluntad de que el primer equipo juegue en el Johan Cruyff, con una capacidad actual para 6.000 espectadores. En declaraciones a RAC1, Laporta aseguró que se ampliaría la tribuna principal con una nueva estructura y se colocarían gradas provisionales en el resto del campo hasta alcanzar los 50.000 asientos. No desveló el coste de esta transformación temporal.

El coste del Bernabéu

Ferran Reverter, el CEO del Barça, insinuó que la renovación del Camp Nou podría costar unos 900 millones de euros. Deslizó que ésta era la cifra media que han costado los nuevos estadios que se han construido en Europa en los últimos años. Las obras del nuevo Bernabéu, por ejemplo, están valoradas en 796 millones de euros. El nuevo campo del Tottenham, muy moderno y funcional, ha costado 1.000 millones de euros.

Jordi Cruyff en la presentación del Estadi Johan Cruyff / FC Barcelona
Jordi Cruyff, en la presentación del estadi Johan Cruyff / ARCHIVO

En la presentación de la Due Diligence del pasado miércoles, Reverter también anunció que el nuevo Palau Blaugrana, con capacidad para 15.000 espectadores, costará entre 300 y 400 millones. Esta cifra cuadruplica los 90 millones de euros que presupuestaron Rosell y Bartomeu en 2014 para el nuevo polideportivo del Barça. Inicialmente se habló de una capacidad máxima de 10.000 espectadores, muy inferior a la que tendrá finalmente.

Goldman Sachs

Reverter tampoco detalló el precio final que tendrán las obras de acondicionamiento del entorno del nuevo Camp Nou y del Palau Blaugrana, que contemplan la construcción de un hotel y nuevas oficinas.

Las obras del nuevo Espai Barça podrían comenzar en verano de 2022. Todavía no se han concretado los plazos, pero Laporta ya ha anunciado que pedirá un crédito de 1.500 millones de euros a Goldman Sachs, que ya ha avanzado 595 millones de euros al club. Mientras predican la importancia de apretarse el cinturón, la deuda se dispara exponencialmente y, con ella, el riesgo de transformación en SA. 

 
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