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Freixa, Laporta y Font tras las elecciones / FCB

Freixa, Laporta y Font tras las elecciones / FCB

Laporta ya hace gala de la improvisación que denunció Víctor Font

El nuevo presidente del Barça evidenció con el tema del aval que su proyecto no está todavía especialmente maduro

Redacción Culemanía @culemanias

17.03.2021 00:05h Actualizado: 17.03.2021 00:26 h.

2 min

En un contexto horripilante para el Barça, tanto a nivel económico, como deportivo e institucional; uno de los grandes temores de los socios del club blaugrana era elegir a un presidente con un proyecto improvisado y poco maduro. Víctor Font defendió durante toda la campaña electoral que la suya era la candidatura mejor trabajada. Un plan en el que llevaba esforzándose durante más de seis años, y que según su opinión, era la "solución que necesitaba el Barça". 

A parte de defender su proyecto, el líder de Sí al Futur no dudó en recriminar las candidaturas de los otros aspirantes, especialmente la de Joan Laporta, al que acusó de "haberla improvisado y planteado en pocos meses". No obstante, el barcelonismo hizo caso omiso a esta advertencia, y acabó confiando de nuevo en la experiencia y en los recuerdos del pasado de Laporta. 

Víctor Font y Joan Laporta, en un montaje | REDES

Víctor Font y Joan Laporta, en un montaje | REDES

Sin embargo, a primeras de cambio Laporta ya ha hecho gala de la improvisación que denunció Víctor Font. Una polémica que ha tenido como gran protagonista a Jaume Giró, hombre fuerte de la candidatura en los últimos meses, especialmente en el terreno económico. El exdirector adjunto de Caixabank y exdirector de la Fundació la Caixa renunció a formar parte de la junta de Laporta, argumentando "contratiempos laborales". No obstante, la realidad es que Giró renunció al no querer estar por detrás de Rafael Yuste en el organigrama. Una polémica que ha destapado la falta de soluciones y de previsión del nuevo presidente. 

Un aval in extremis

Asimismo, este rechazo por parte de Giró comportó también un serio contratiempo para Laporta en cuanto al aval necesario para presidir oficialmente el club. El nuevo presidente necesitaba conseguir un aval de 124,6 millones de euros en menos de diez días. Algo que, previsiblemente, debía tener controlado durante la batalla electoral. Sin embargo, la sorprendente marcha de su vicepresidente obligó a improvisar y a encontrar nuevas vías para hacer frente a este requerimiento. 

Tras varios días de negociaciones que se alargaron incluso el fin de semana y en la madrugada del lunes, Laporta consiguió el aval con más apuros de los inicialmente previstos. Eso sí, se vio obligado a ceder parte del control económico de club, al aceptar la entrada de la compañía Audax Renovables a su junta directiva. Posiblemente será Eduard Romeu, vicepresidente de la entidad, el que entre a formar parte del equipo de Laporta, y tenga un papel determinante en el control económico del club. 

Joan Laporta escucha y observa a Jaume Giró en un acto de su candidatura / ESTIMEM EL BARÇA

Joan Laporta escucha y observa a Jaume Giró en un acto de su candidatura / ESTIMEM EL BARÇA

Laporta prometió durante la campaña electoral un Barça libre de intereses políticos, mediáticos y económicos. No obstante, a las primeras de cambio ya se ha visto obligado a tomar una polémica decisión que implicará tener a un presidente atado de manos y pies por una vicepresidencia económica que podrá limitar la inversión deportiva que pretenda llevar a cabo Laporta. Y no solo eso, sino que podría ser sinónimo de más discrepancias internas a la hora de la toma de decisiones sustanciales, como ha ocurrido con Giró

Una falta de previsión que confirma algunos de los ataques de Víctor Font a Laporta durante la campaña electoral. El nuevo presidente empezará su andadura con mal pie, y demostrando una improvisación que perjudica la estabilidad de un club en crisis. Habrá que estar muy atento a sus próximas decisiones. 

 
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