Palco

Una foto de archivo del expresidente del Barça José Luis Núñez / EFE

Una foto de archivo del expresidente del Barça José Luis Núñez / EFE

Núñez garantizó la independencia política y económica del Barça

El expresidente azulgrana cambió la fisonomía del club y fue una pieza fundamental para entender la entidad como es hoy

Claudia Granja @c_granjafranch

03.12.2018 21:00h

2 min

José Luis Núñez, el presidente más logenvo del FC Barcelona, falleció este lunes a la edad de 87 años. Tras abandonar el cargo en el año 2000 --tras 22 años al mando del club--, Núñez tuvo la oportunidad y la obligación por voluntad propia de cambiar la estructura de un club que tras 79 años de existencia mantenía gran parte de sus costumbres más arraigadas.

Empresario de la construcción, fue el primer presidente de la entidad catalana que llegó al palco del Camp Nou alejado de la industria textil que había determinado los presidentes previos de la entidad. Un camino que no fue fácil, lleno de detractores, pero que después de su primer mandato consiguió un apoyo fuerte y sostenido que le permitió gobernar durante 22 años el club --sin perder ningunas elecciones-- para innovar un club enquistado en el pasado marcado por la política y economía del franquismo en Cataluña

Renovación absoluta

Núñez ganó las primeras elecciones democráticas a la presidencia del Barça el 6 de mayo de 1978. Venció a Ferran AriñoNicolau Casaus, que días más tarde se incorporó a su directiva. Hasta la fecha el club se financiaba por cuotas y paulatinamente introdujo ingresos hasta aquel entonces nunca vistos. Derechos televisivos, publicidad, marketing y merchandising, así como contratos por patrocinar o estar vinculado al club. 

José Luis Núñez durante sus últimos años de vida / EFE

José Luis Núñez

En su guerra particular por llevar al Barça a los más alto consiguió esquivar las acusaciones de querer poner publicidad en una camiseta que estuvo impoluta hasta su marcha. Consiguió que Meyba, sustituyendo a Monthalty más tarde Kappa y Nike pagaran por esponsorizar al club. Asimismo, luchó por la igualdad y lideró la primera huelga de clubes españoles en el fútbol español para conseguir un reparto equitativo de los ingresos. 

Saneamiento económico

Otro de los aspectos que Núñez consideró fundamental para consagrarse como presidente de la entidad fueron los números. Al llegar al cargo propuso un plan para cuadrar las cuentas del club, en aquel momento endeudado y con un déficit de 10 millones de pesetas.

Una idea que no gustó, pero que consiguió tirar adelante tras prometer cubrir de su bolsillo las pérdidas que pudieran darse de su nueva forma de gestionar económicamente el club. Fue claro: "Sin un Barça viable en lo económico, no seremos nada. Yo no sé gestionar la ruina". 

José Luis Núñez y Jordi Pujol, junto a la Infanta Cristina / EFE

José Luis Núñez y Jordi Pujol, junto a la Infanta Cristina / EFE

Pese a los escépticos, Núñez cerró su primer año con un superávit de 174 millones de pesetas marcado por un plan de austeridad para directivos y otros gastos del que siempre quiso ser ejemplo. 

La nueva era pos Franco

Con España testando la nueva democracia, Núñez siempre quiso mantenerse ajeno a la política catalana. Consiguió, tras años de lucha y desencuentros, mantener al club ajeno e independiente a los constantes intentos de los poderosos políticos por hacerse con las riendas y la influencia de un icono mundial para su beneficio.

Jordi Pujol intentó acabar con su mandato en 1989 dando apoyo a Sixte Cambra y siempre le tildó de acosarle políticamente. El ya fallecido mantuvo las raíces del barcelonismo y Cataluña, pero nunca quiso posicionarse por un partido político y un fin concreto. Una lucha que duró más de una década,  hasta que se dio por vencido en el año 2000. 

 

Hoy destacamos

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio.