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Josep Maria Bartomeu en Valencia para presenciar el baloncesto / FC Barcelona

Josep Maria Bartomeu en Valencia para presenciar el baloncesto / FC Barcelona

Se ha cerrado el ejercicio y el ciclo deportivo

Barça, 30 de junio: el día que se intentaron salvar las cuentas ‘in extremis’ y que se despidieron de la Liga

Redacción Culemanía @culemanias

01.07.2020 10:24h Actualizado: 01.07.2020 10:29 h.

2 min

El martes 30 de junio será uno de los días que pasará al recuerdo para el barcelonismo. Los focos de atención estaban en tres puntos diferentes: los despachos, donde se debían cuadrar cuentas; el Camp Nou, donde se jugaban seguir luchando por la Liga contra el Atlético de Madrid y en Valencia, donde la sección de baloncesto se jugaba la ACB contra el Baskonia.

El resultado de los tres es conocido por todos: fracasos. Los de Pesic perdieron por la mínima contra los vascos (67-69), Setién no supo intervenir y cambiar el rumbo del partido contra los colchoneros (2-2) y, a falta de confirmación oficial, todo apunta que las cuentas no se cuadrarán pese a las artimañas financieras de las últimas horas.

La economía pasó por delante

Gran parte de la mala situación que vive el club en materia deportiva depende de lo que sucede en los despachos. La junta directiva de Josep Maria Bartomeu priorizó los días previos al cierre del ejercicio económico equilibrar las cuentas a mantener un buen ambiente entre la primera plantilla de fútbol.

  Bartomeu y Grau, los responsables de gestionar la operación Neymar / FCB

  Bartomeu y Grau, los responsables de gestionar la operación Neymar / FCB

El pasado lunes se anunció un intercambio con la Juventus de Turín para impulsar los ingresos e intentar equipararlo con los gastos. Arthur Melo, uno de los futbolistas más prometedores del Barça, se irá a Italia por 72 millones de euros. Miralem Pjanic, centrocampista de 30 años, hará el camino inverso a cambio de 60 millones.

El brasileño apenas jugó cuatro minutos contra el Celta de Vigo (2-2) cuando su salida ya estaba prácticamente firmada. Este martes, contra el Atlético de Madrid, se quedó sin minutos. A falta de cinco jornadas, se pierde a un futbolista que, aunque no daba el rendimiento esperado, era importante para el cuerpo técnico.

Mentalmente el equipo está tocado. Han salido muchos nombres para solucionar el desequilibrio económico. A Arthur no le ha sentado nada bien, como no le sentaría a nadie. ¿Cómo luchar por un club que te ha vendido solamente para cuadrar los números? Si la plantilla ya era justa, ahora se despide mentalmente a un futbolista muy válido con la Champions en el horizonte.

Arthur tras el partido contra el Celta de Vigo / EFE

Arthur tras el partido contra el Celta de Vigo / EFE

Pese a todos los esfuerzos de Òscar Grau y compañía para sacar ingresos in extremis, fuentes cercanas al club explican que no se cerrará el ejercicio con beneficios. Pese a reducir mucho la diferencia, se registrarán pérdidas. Se ha tocado el ámbito deportivo para priorizar el económico y ni siquiera así se ha solventado el problema.

Ciclo deportivo cerrado

Ya hace varios cursos que vamos arrastrando el mismo sentimiento. El equipo se va envejeciendo, está falto de ideas y se necesitan caras nuevas. Se cambió el entrenador y poco varió el juego y las sensaciones. Al contrario, los resultados fueron peores que con Ernesto Valverde al frente.

Con la Liga prácticamente imposible, sin la presión del 30 de junio y la Champions muy difícil; muchos se preguntan si esta junta directiva será capaz de cambiar el rumbo del equipo a falta de un año para las elecciones. Si no lo han hecho hasta ahora, parece muy arriesgado que lo hagan después de una crisis como la del coronavirus.

Quique Setién habla con Messi y Jordi Alba en un parón para hidratarse / EFE

Quique Setién habla con Messi y Jordi Alba en un parón para hidratarse / EFE

Los jugadores ya no dan la talla, se les ha agotado las energías. Solo hay que ver los más destacados de los últimos partidos: Ansu Fati y Riqui Puig. Sin nada que perder, a un año de los comicios, Josep Maria Bartomeu debería coger el toro por los cuernos e intentar terminar su mandato con buenas sensaciones.

 
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