Universo Blaugrana

Una foto de Leo Messi durante un partido del Barça / EFE

Una foto de Leo Messi durante un partido del Barça / EFE

Un Barça con más voluntad que acierto empata en Lyon

Los azulgranas no consiguen batir la portería de Lopes, pese a la infinidad de ocasiones, y todo se decidirá en el Camp Nou

Claudia Granja @c_granjafranch

19.02.2019 22:51h Actualizado: 19.02.2019 22:52 h.

3 min

Lo intentaron de todas las formas posibles, pero marcar a en el Stade des Lumières fue imposible. Y no por falta de juego, sino de acierto. El Barça empató frente al Olympique de Lyon (0-0) en un partido que dominó, pero que arrastró las dudas ofensivas generadas ante el Valladolid y que dan vida para el conjunto francés para la vuelta que se disputará en el Camp Nou. 

Con el Barça llevando el guión del partido y el Lyon replegado en su campo, los azulgranas propusieron un juego vistoso. Marearon al equipo de Bruno Genesio, pero el Lyon también tuvo razones para creer. No rifó el balón en las pocas posesiones que tuvo en la primera parte y puso en jaque la portería de Ter Stegen con menos juego que los catalanes. El fútbol en Can Barça no se entiende sin buen juego, pero si le quitas el gol, los objetivos no se cumplen. Resultado injusto, pero real que obligará a los hombres de Ernesto Valverde a buscar los cuartos de Champions League en feudo azulgrana. Si no encajar era la misión a cumplir, se ejecutó a la perfección, pero la ventaja del gol a domicilio se quedó en el camino.

Con ganas

Primer minuto y Dembelé ya avisó a Dubois de su velocidad a la espalda. Mandó el esférico a las nubes, pero tuvo la primera ante Lopes. Si el Lyon propuso una presión alta, el Barça no quiso ser menos. Con la línea defensiva en la medular, la presión asfixiante de los azuglranas –este martes de amarillo– puso en aprietos a una defensa francesa que acusó la falta de precisión en la salida del balón.

El Barça recuperó en la frontal, pero la definición volvió a ser la asignatura pendiente de un Barça que tuvo en 45 minutos 16 disparos a puerta de los que más de la mitad no pusieron a prueba los reflejos del guardameta portugués. Todos al limbo. Dembelé, Messi, Rakitic y Suárez –a un bajísimo nivel– pudieron abrir una lata que tendrá que esperar a la vuelta. 

Una foto de Luis Suárez durante un partido del Barça / EFE

Una foto de Luis Suárez durante el partido frente al Olympique de Lyon / EFE

El Barça dominó y contuvo la posesión del esférico ante un conjunto que se replegó en campo propio, pero que no maltrató el balón cuando lo tuvo. Conscientes de las dificultades de mantener la posesión, jugaron, tocaron y, a diferencia de los hombres de Ernesto Valverde, gozaron de las oportunidades más claras. Ter Stegen tuvo que emplearse para interceptar un disparo seco y raso de Aouar en la replica del Lyon y mandó un disparo de Terrier al travesaño, la más clara de la primera parte. 

Poca presencia ofensiva, pero más efectiva que la de los azulgranas.

Mismo guion

Con el pitido del segunto tiempo, ni uno ni otro bajaron las revoluciones. Avisó el Barça con dos llegadas, de nuevo sin probar a Lopes, y respondió el conjunto de Bruno Genesio con un disparo desviado. Mucho peligro en pocas ocasiones que volvieron a cuestionar la efectividad del Barça que jugaba con fuego. 

Una foto de Leo Messi durante el partido contra el Olympique de Lyon / EFE

Una foto de Leo Messi durante el partido contra el Olympique de Lyon / EFE

Con el Lyon agotado y sin espacio para la velocidad de Dembelé, que lo intentó pero en ocasiones fue demasiado anárquico, Ernesto Valverde recurrió a Coutinho para poner la balanza a favor. 

El 'sprint' final

El carioca, que pese a estar dubitativo en sus primeras acciones, también quiso poner a prueba a Lopes. Probó con la zurda de media distancia y su presencia hizo mella en el equipo. A falta de 20 minutos para el final, el Barça puso una marcha más –probablemente la que faltó en la primera parte– y no abandonó el campo defendido por el conjunto francés.

Suárez gozó de dos ocasiones claras para marcar. No llegó de nuevo el uruguayo en una de sus peores noches que alarga su mala racha a domicilio en competición europea. Y con Messi organizando el juego, ni las 20 ocasiones que tuvo el Barça consiguieron perforar la portería del guardameta luso. El gol era cuestión de minutos, pero se quedaron sin tiempo. Los azulgranas merecieron ganar con holgura en su regreso a la competición europea, pero en Europa los errores se pagan caros.

Valverde que mantuvo el 4-3-3 en ataque, pero recurrió al 4-4-2 con Sergi Roberto en la medular para contener a los franceses en defensa, tiene trabajo por delante. Sin gol no hay trofeos y los azulgranas tuvieron ocasiones de todos los colores. Afinar la puntería para alzar la Orejona en el Wanda es primordial. El Barça confirmó su cartel de equipo superior, pero mantiene al Lyon vivo. En el fútbol no es todo merecer.

 
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