Universo Blaugrana

Una foto de Jasper Cillessen durante el partido de final de Copa del Rey / EFE

Una foto de Jasper Cillessen durante el partido de final de Copa del Rey / EFE

Cillessen se despide del Barça con sabor amargo

El portero holandés, quien disputó su último encuentro ante el Valencia, no pudo ser el héroe de otras ediciones

Claudia Granja @c_granjafranch

27.05.2019 10:20h Actualizado: 04.06.2019 09:11 h.

1 min

Adiós amargo. Así será recordada la figura de Jasper Cillessen en el presente más inmediato en el que fue su último partido como azulgrana. Con un trofeo en juego, del que había sido héroe y protagonista durante dos años consecutivos, el cancerbero holandés no pudo brillar en otra noche para olvidar. 

Una derrota, el fin de un ciclo y una actuación muy alejada de lo que había mostrado hasta ahora. Dos goles en los que poco pudo hacer, pero que dejan retratado a un portero que ha tenido que lidiar con la suplencia durante dos temporadas y que eligió la peor cita para despedirse. 

Tres años, tres finales, y un total de 32 partidos y 25 goles en contra son su recorrido como azulgrana antes de que Benfica o Porto terminen la disputa por el guardameta que, sin duda, hará las maletas este verano en busca de más y mejores minutos alejado del Camp Nou. 

El protagonista de la Copa

Ter Stegen le relegó a la suplencia, pero Cillessen era ese suplente tan válido como el portero titular que no pudo hacer frente a la calidad del alemán. Cuando tuvo que acudir al rescate siempre estuvo a la altura. Paradas de mérito, profesionalidad ante todo y un papel secundario asumido con total normalidad. La Copa era su argumento --ya insuficiente a nivel personal-- para seguir motivado en el conjunto azulgrana, pero Cillessen no tendrá su tres de tres. 

Una foto de Jasper Cillessen durante el Barça - Getafe / FCB

Una foto de Jasper Cillessen durante el Barça - Getafe / FCB

Un último partido que, sin duda, es el más difícil de digerir para él y para todos. Cillessen se marchara con el mismo silencio que le ha caracterizado durante estas tres temporadas en el Camp Nou, pero a diferencia de otros años, sin una sonrisa que le pueda ensalzar como el portero que consiguió la quinta Copa consecutiva. Una competición que, a diferencia de otras ediciones, tampoco ha sido fácil. 

Con la Liga sentenciada, Valverde le dio minutos para coger confianza y ritmo de juego, pero dejó imágenes más que preocupantes. Errores claros e impropios de un guardameta de su nivel. Tampoco tuvo fortuna con las lesiones que llegaron en el momento más inoportuno. Ter Stegen le regaló la presencia en la final tras ser uno de los más destacados en las semifinales ante el Real Madrid. La final tampoco le hizo sonreír. 

 
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