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Quique Setién en una rueda de prensa con el Barça / EFE

Quique Setién en una rueda de prensa con el Barça / EFE

La clave del Barça de Setién que mejora a Valverde

El técnico cántabro ha introducido algunas modificaciones que benefician al equipo

Pau Beya Acero @pbeya96

10.02.2020 13:52h Actualizado: 10.02.2020 14:03 h.

2 min

Brotes verdes en Can Barça. Es innegable que la llegada de Quique Setién ha espoleado al equipo. El técnico cántabro prometió cambios y, poco a poco, los ha ido implantando. La modificación más obvia, la del control del partido a través de la posesión, se observó desde el partido frente al Granada.

Con el paso de los encuentros, las prestaciones del conjunto azulgrana han ido mejorando y la sensación que transmite es que se va por buen camino. El cambio en el banquillo era necesario y, apenas un mes después, el Barça de Setién ya se parece muy poco al Barça de Ernesto Valverde.

Al ataque

Tras los primeros partidos de la era del técnico cántabro, al equipo se le recriminaba, sobre todo, la falta de verticalidad. Ante Ibiza y Granada el FC Barcelona ganó y tuvo mucha posesión, pero le costó crear ocasiones de gol. Lo mismo sucedió en Mestalla, pues Messi era el único capaz de crear peligro.

Frente al Leganés se volvió al 4-3-3, pero poco se parecía al 4-3-3 de Valverde. La principal diferencia es la cantidad de futbolistas que se incorporan al ataque. Ante el BetisJunior Firpo primero y Alba después se incorporaron por la izquierda, Semedo por la derecha y los centrocampistas pisaban el área constantemente.

El mejor ejemplo es Frenkie de Jong. Con Valverde, el centrocampista neerlandés tenía más labores de contención que de ataque. Con Setién, el ex del Ajax llega desde atrás de forma asidua. De hecho, el primer gol de los azulgranas se produjo con una incorporación suya. Messi la puso en el área y el 21 la mandó al fondo de las mallas.

Más espacios

La acumulación de futbolistas en el frente de ataque ayuda a que se generen más espacios en los metros finales. Algo que beneficia, especialmente, a Leo Messi. Si los laterales y los interiores se incorporan, las defensas rivales ya no pueden centrar toda su atención en la figura del 10.

Messi intenta superar a la defensa del Betis | EFE

Messi intenta superar a la defensa del Betis | EFE

Es algo que se ha visto en los últimos partidos, no solo frente al Real Betis. El delantero argentino puede bajar a recibir y jugar entre líneas con mayor comodidad, sin un rival encima en muchas ocasiones. Y, aunque eso no se ha traducido en goles, sí que se ha convertido en asistencias: los últimos cinco goles del Barça en Liga han nacido en sus pies.

Setién sabe mejor que nadie que, para que lleguen los éxitos, es necesario ver la mejor versión de Messi. Y lograrla no es solo trabajo del 10, sino también del entrenador. Si Leo se siente cómodo y tiene espacios, es un futbolista letal. Aún más.

 

 
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