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Dest, en una disputa de balón en el Athletic-Barça de la segunda jornada / FCB

Dest, en una disputa de balón en el Athletic-Barça de la segunda jornada / FCB

Las claves del Athletic-Barça: 60 minutos de sufrimiento

El conjunto de Koeman vivió un tramo largo de pesadilla en San Mamés

Ángel Álvarez

23.08.2021 17:11h Actualizado: 23.08.2021 18:09 h.

2 min

La segunda jornada fue compleja para el FC Barcelona. El empate ante el Athletic Club dejó en evidencia algunos de los puntos débiles que debe mejorar Ronald Koeman, sobre todo en esa hora de partido. Los pupilos de Marcelino García consiguieron incomodar a los azulgranas a partir de un trabajo de presión bastante intenso y organizado.

Los jugadores del Barça en el partido ante el Athletic / EFE

Los jugadores del Barça en el partido ante el Athletic / EFE

Asfixiados por el ritmo

Uno de los puntos clave fue que el conjunto vasco logró imponer el guión que habían planificado. Desde la presión pudieron forzar varios errores en el equipo culé y, por ende, recuperaron el esférico en zonas importantes del campo. De esa forma, fabricaron muchas ocasiones de gol, que no terminaron de aprovechar del todo por la poca contundencia de cara al arco.

Problemas en salida

Al plan del Athletic Club también hay que añadir las dificultades que tuvo el Barça al momento de salir con el balón jugado desde el fondo. Ante la Real Sociedad fueron bastante eficientes en ese sentido, pero ante su último rival la situación fue totalmente contraria. Equivocaciones en el traslado del balón que permitieron acercarse a la portería contraria.

Èric García en una acción con Iñaki Williams / EFE

Èric García en una acción con Iñaki Williams / EFE

La idea de Marcelino era forzar a los azulgranas a llevar el esférico hasta los costados y a partir de allí acosaban con contundencia a los laterales. El cuadro de Koeman tuvo complicaciones en ese primer tiempo, especialmente por los errores cometidos por Neto, Alba y Dest. Jugadores que debían asumir un peso importante en esos primeros pases, pero terminaron facilitando el trabajo de los adversarios.

Punto de inflexión

La segunda mitad fue una bocanada de aire fresco para el FC Barcelona. Si bien a los pocos minutos recibieron el gol de Iñigo Martínez, fueron encontrando cada vez más libertades para llegar hasta los metros finales. Primero por el evidente desgaste del equipo vasco, que perdieron fuerzas en esa constante intención de recuperar en campo contrario. Segundo por los cambios del entrenador neerlandés, los cuales ayudaron a cambiar el resultado.

El ingreso de Sergi Roberto y Yusuf Demir fue importante para el elenco catalán. Especialmente porque en esas sustituciones se dio la variante de mover a Memphis Depay a la banda izquierda del ataque. En esa zona tuvo un contexto idóneo para atacar con más comodidad a la defensa del Athletic. Su anotación en el empate es gracias –en parte- a esa posibilidad de encarar desde costado; aunque sin dejar de lado el espectacular disparo que fue inatajable para el portero rival.

Memphis celebra su gol ante el Athletic Club en San Mamés / EFE

Memphis celebra su gol ante el Athletic Club en San Mamés / EFE

A pesar de esa leve mejoría, el conjunto culé culminó el enfrentamiento con un balance inferior de remates a portería. Siete disparos fueron de los locales y apenas tres del lado blaugrana. La potencia y velocidad del elenco de Marcelino en esos ataques a campo abierto fueron un arma que no consiguió controlar Ronald Koeman. Hay tarea pendiente de cara a las próximas jornadas.

 
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