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Una foto de Philippe Coutinho durante el partido ante el Espanyol / FCB

Una foto de Philippe Coutinho durante el partido ante el Espanyol / FCB

Coutinho y sus tímidos síntomas de mejora

El carioca volvió a dejar mejores sensaciones ante el Espanyol, pero su desacierto de cara al gol y la falta de espacios mermaron al carioca

Claudia Granja @c_granjafranch

31.03.2019 11:08h

2 min

Será lo que sea, pero nadie puede reprocharle que no lo intenta. Philippe Coutinho volvió al once titular de Ernesto Valverde en el regreso de la Liga tras el parón de selecciones y volvió a demostrar a todos aquellos que piensan en una posible venta, que habrá motivos para dudar. 

El brasileño formó tridente de ataque junto a Leo Messi y Luis Suárez. Suya fue la banda izquierda como extremo, una demarcación incómoda para el carioca, pero en la que volvió a dejar síntomas claros de mejora. Hay mucho por hacer, pero al menos pareció --durante muchos minutos-- que el miedo y el bloqueo mental habían desaparecido. 

Las internadas de Jordi Alba le ayudaron a poner contra las cuerdas a la defensa de cinco planteada por Rubi más la ayuda del interior. En pocas ocasiones tuvo acciones de uno para uno dada la multitud de jugadores blanquiazules que se acumularon cerca del área 'perica' pero perdió menos balones de lo que nos tiene acostumbrados y no cesó de ofrecerse y romper a la espalda de los centrales para generar espacios. 

Rodeado

Roberto Rosales, acompañado constantemente de la cobertura de Lluís Robles, quisieron amargar la tarde a un Coutinho que necesita todo tipo de partidos y oportundiades para dar un golpe sobre la mesa y erigirse como el jugador que el barcelonismo espera que sea. Especialmente después de abonar por el 160 millones de euros. 

Una foto de Philippe Coutinho durante el partido ante el RCD Espanyol / FCB

Una foto de Philippe Coutinho durante el partido ante el RCD Espanyol / FCB

Deslumbró con su técnica y algunas jugadas que por falta de continuidad y entendimientonno acabaron de cuajar. También dejó atrás su debilidad física pese a proceder de una liga como la Premier. No evitó el choque y dejó de ser ese jugador endeble que al roce cae al suelo. 

Las dudas

Sobre su posición se han elaborado cientos de teorías para justificar su falta de adaptación. Su fichaje fue como relevo de Iniesta y frente al Espanyol él mismos se encargó de dar las razones. Cayó a la medular por un Arthur desaparecido --que también acusó los minutos con la seleçao-- y fue entonces cuando ofreció su mejor versión. 

Sin tanta presión defensiva y con mucho más espacios para pensar. Llegó de segunda línea en distintas ocasiones y solo un mal disparo evitó el gol del brasileño. Coutinho volvió a ser tímido, pero no intermitente. Una vez se despoje de todos los complejos --a saber cuáles-- volverá a su mejor versión. 

Es la única baza que le queda para seguir en el Camp Nou. Depende de él y ya conoce el camino.

 

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