Universo Blaugrana

Mauricio Pochettino durante un entrenamiento / EFE

Mauricio Pochettino durante un entrenamiento / EFE

Las cuentas pendientes entre Valverde y Pochettino para el Tottenham-Barça

El técnico de los Spurs quiere ganar al Barça por necesidad urgente, pero su pasado perico intensifica la motivación del técnico argentino

Redacción Culemanía @culemanias

02.10.2018 16:41h

3 min

Vuelve la Champions este miércoles al calendario azulgrana y lo hace con un partido marcado por los últimos resultados del conjuntp catalán. El equipo atraviesa un bache difícil que ha durado tres jornadas de liga y esperan resolver la situación en Wembley, una estadio que solo trae buenos recuerdos al barcelonismo. La presión en el vestuario es inevitable, pero también se trasladará a los banquillos.

Ernesto Valverde y Mauricio Pochettino se volverán a ver las caras. Será la primera vez que lo hagan como técnicos de sus equipos actuales, pero son viejos conocidos del pasado. Las cámaras no se perderán ni el saludo protocolario ni la despedida de ambos técnicos en el verde del estadio de los spurs. Un saludo que trae cola. 

Pasado perico

Han pasado 12 años, pero el Txingurri y Pochettino tuvieron sus diferencias en el banquillo del Espanyol cuando el ahora técnico azulgrana se puso al mando del eterno rival del Barça en la Ciudad Condal. Por aquel entonces, el argentino era el líder y capitán del vestuario perico y Valverde acabó con su carrera futbolística en España por lo que tuvo que poner rumbo al Paris Saint-Germain.

Defensa y entrenador no congeniaron. Una historia que el propio Pochettino nunca ha escondido y que relató en su biografía Un mundo nuevo: "Valverde llegó al Espanyol y decidió que no me quería porque yo era el que manejaba todo el vestuario (...). Me costó aceptarlo, pero con el tiempo lo entendí". Y bien que lo entendió. Cuando el exjugador blanquiazul volvió a la que fue su casa durante seis años -- desde 1994 hasta el 2000-- como técnico también se deshizo de uno de los iconos del club. Raúl Tamudo. 

Fue entonces cuando el argentino entendió la jugada por la que tuvo que apostar Valverde. Cambiar a las vacas sagradas por caras nuevas para dar alas a un nuevo proyecto. Y el de Murphy también aplicó el mismo criterio. Una década después la relación entre ambos es cordial. Pochettino dedicó distintos elogios para Valverde y Berizzo después de analizar el partido entre el Barça y el Athletic Club y este martes ha reconocido que Valverde fue quien le motivó para convertirse en entrenador. 

Sin rencillas del pasado

Durante la rueda de prensa previa al encuentro de Champions, Pochettino no ha querido avivar la polémica: "Tengo una muy buena relación con él. Fui difícil de entender y también de tomar como manager. Nos saludamos el pasado verano en Los Ángeles. Nuestros caminos se separaron en el momento que él llegó y me mostró la realidad. Me sacó de la burbuja de protección. Salir de eso me sirvió para prepárame para ser entrenador. Todo es cambiante y cuando se cierra una puerta se abre otra. Hemos de ser ser valientes ante los nuevos desafíos". 

Hasta la fecha ambos técnicos solo se han encontrado en una ocasión. Cuando Valverde entrenaba al Villarreal y Pochettino al Espanyol en un partido que terminó 0-0. Cuestionado también por la motivación de vencer a uno de los máximos rivales de los pericos dejó clara su postura desde el primer momento en que conoció a su rival en la Champions: "Me motiva siendo perico y viviendo tantos años en Barcelona. Volver a la ciudad siempre es algo bonito y jugar ante el Barça, también. Siempre es motivante".

Una noticia que también aprovechó para desmentir los rumores que le situaban en el banquillo del Camp Nou en un futuro: "Es algo que está más que entendido. Tengo muchísimos amigos en Barcelona, que son del equipo azulgrana y a los que tengo un respeto enorme, pero mi camino y el del Barcelona van por sendas diferentes, en direcciones opuestas y eso sería imposible", unas declaraciones en las que rebajó el tono. Meses atrás, cuestionado por su candidatura contestó: "Nunca voy a ser entrenador del Barcelona o del Arsenal porque estoy muy ligado al Espanyol y al Tottenham. Yo he crecido en Newell’s Old Boys y nunca entrenaré a Rosario Central. Prefiero trabajar en mi granja de Argentina que ir a entrenar a ciertos clubs".

Este miércoles habrá duelo en el verde y en los banquillos. La estrategia de cada uno será vital para vencer en el luminoso lo que se propone en la pizarra

 

 
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