Universo Blaugrana

Una foto de archivo de Ousmané Dembelé

Una foto de archivo de Ousmané Dembelé

Dembelé se ríe en la cara del Barça (y de sus compañeros)

Lejos de cambiar su actitud, el francés llegó tarde al partido frente al Betis pese a las normas internas del club para los no convocados

12.11.2018 11:52h Actualizado: 12.11.2018 13:08 h.

2 min

Ousmané Dembelé acaparó todos los focos fuera del terreno de juego este domingo en el Camp Nou frente al Betis. La ausencia del francés en la convocatoria fue un mensaje directo de Ernesto Valverde al extremo, pese a que el Txingurri quiso quitarle hierro en la rueda de prensa previa al encuentro. 

Aun así, la verdad es que Dembelé no vive su mejor momento de azulgrana. Ni en el campo ni fuera de este. El club ha hecho la vista gorda durante casi más de un año a su actitud y falta de profesionalidad, pero se acabó. El primer año le excusó el proceso de adaptación y las lesiones, pero el segundo debe estar a la altura de lo que implica representar al Barça y significa ser jugador profesional. 

En el club no dudan de su proyección y esperan una reacción definitiva por parte del jugador. Como todos los desconvocados, Dembelé tenía la obligación de llegar al estadio entre 15 y 45 minutos antes del pitido inicial. Una norma que volvió a saltarse a la torera. El Mosquito entró al parking del Camp Nou a las 16.13, dos minutos antes de iniciarse el encuentro, y se perdió los primeros instantes del encuentro. 

Sin escarmentar

Valverde aseguró que la ausencia del francés se debía a aspectos tácticos. De hecho, dio la oportunidad a Malcom en el once inicial frente a los andaluces tras su actuación en Milán y premió así también su entrega a triunfar en la entidad catalana. Dembelé, por contra, ni tan siquiera hizo el gesto de arrepentirse de su último polémico capítulo. 

Valverde dialoga con Dembelé durante un entrenamiento del Barça / EFE

Valverde dialoga con Dembelé durante un entrenamiento del Barça / EFE

El jueves se ausentó del entrenamiento y no dio señales de vida hasta pasada una hora y media cuando los servicios médicos del club pudieron conocer su paradero. Supuestamente, padecía una gastroenteritis que le impidió acudir al entrenamiento y también alertar al club. La gota que colmó el vaso para el técnico azulgrana y sus compañeros. 

Discurso consensuado

Todos los miembros de la entidad, tanto como jugadores como directivos, conocen y se han hecho eco de la delicada situación que vive el francés. Gerard Piqué atendió a los medios de comunicación en zona mixta y no escapó las preguntas referentes al joven jugador. 

"Tenemos que ayudar a Dembélé a ver que el fútbol son 24 horas. Hay que vivirlo desde el primer minuto hasta el último. Habrá veces que no es solo hacerlo, sino también aparentarlo", aunque dejó un mensaje esperanzador: "Todos los compañeros estamos para ayudarle, igual que hacemos con Aleñá, o con los que suben del plantel".

Misma visión en las oficinas

Un discurso que continuó Guillermo Amor, director de relaciones institucionales y deportivas del club azulgrana, sentenció: "Todos los profesionales siempre tienen que dar un paso al frente. Vivir su profesión y trabajar cada día para jugar. En el Barcelona tú tienes que demostrarlo cada día. En los partidos y en los entrenamientos. Es caro jugar en el Barça, es muy caro. Hay muchos jugadores y todos son buenos". 

Con el parón de selecciones, desde el club esperan que el jugador pueda reflexionar sobre su actitud y compromiso. Los 140 millones de euros pesan sobre el jugador como una losa, pero hay cuestiones innegociables como el compromiso y la actitud.

 
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