Universo Blaugrana

Quique Setién durante el Sevilla-Barça / EFE

Quique Setién durante el Sevilla-Barça / EFE

La difícil gestión de Quique Setién con Leo Messi en el Barça

Los azulgranas tienen ocho finales para conseguir el título liguero

Oriol Quintana @urikingkat

20.06.2020 21:53h

2 min

El Barça se dejó dos puntos en Sevilla (0-0), pero se tiene que pasar página cuanto antes. Este martes, 23 de junio a las 22 horas, reciben al Athletic Club en el Camp Nou, otro rival que pondrá las cosas complicadas. No se esperan grandes cambios en el once y eso que las ocho jornadas que quedan se deben disputar en tan solo un mes.

Leo Messi fue este viernes otra vez de los destacados por los culés. Todos los balones de peligro pasaron por sus pies y, es que si él no inicia la ocasión, difícilmente alguien lo haga. Tuvo un par de disparos a portería de falta, pero poco más. La dependencia del argentino no ha desparecido con el confinamiento.

Messi da instrucciones a sus compañeros durante una pausa de hidratación | EFE

Messi da instrucciones a sus compañeros durante una pausa de hidratación | EFE

El capitán es un ganador nato y, si se quieren ganar todos los títulos posibles, será con él sobre el césped. Pero también tiene que reposar. De las tres jornadas que llevamos, lo ha jugado todo sin descanso alguno. El 10 infunde respeto, tanto a Quique Setién como algunos compañeros que, antes de hacer la acción que les pide el momento, prefieren combinar una y otra vez con él aunque no sea necesario.

Jerarquía

No se prevé que Messi descanse contra los vascos. Como ya reconoció el propio entrenador antes del encuentro del Leganés, “salvo en jugadores muy puntuales que todos sabemos por su jerarquía, ninguno es titular o suplente”. También destacó la capacidad de dosificarse cuando el partido está decidido.

Con el partido contra el Atlético de Madrid en el horizonte --seguramente el 30 de junio, fecha por confirmar--, el delantero de 32 años podría descansar en Balaídos contra el Celta de Vigo, otro rival que se está jugando la vida. Dilema a la vista: todos los encuentros son un final y no se puede ceder ni un ápice.

Luis Suárez jugando contra el Sevilla / FC Barcelona

Luis Suárez jugando contra el Sevilla / FC Barcelona

Muchos aficionados del Barça se esperaban que, con Setién, la dinámica del equipo cambiara. “El objetivo es jugar bien”, dijo el primer día en el Camp Nou. De momento, no se ha visto el juego que predicaba. Messi lo condiciona todo, la mayoría de veces para bien, y todavía no ha conseguido crearle un ecosistema para que rinda y disfrute jugando. Lo intentó con el 3-5-2 pero las vacas sagradas le tiraron por el suelo.

Sí, el argentino tiene carácter, pero también quiere sentirse bien rodeado. Quiere peloteros a su lado, compañeros que entiendan su movimiento. Este viernes volvimos a ver las combinaciones con Luis Suárez y Jordi Alba. También agradece cerca de él la presencia de Arturo Vidal, Frenkie de Jong o Sergi Roberto.

Atrevimiento

El Barça tiene miedo de cometer los errores del pasado, volver a caer en el conformismo de Ernesto Valverde. El partido del Sevilla fue un ejemplo más de eso: poca profundidad, combinación lenta y esperando las individualidades. Pero esta vez no aparecieron. Si Setién no quiere estar en el punto de mira, necesita atreverse y ser un poco el míster que vimos en el Real Betis.

Quique Setién en la banda del Sánchez Pizjuán en el Sevilla-Barça / FC Barcelona

Quique Setién en la banda del Sánchez Pizjuán en el Sevilla-Barça / FC Barcelona

La presión por ganar cada partido, que te discutan todas las decisiones y gestionar grandes egos le está pesando más de lo que esperaba. Los canteranos siguen estando en un segundo plano; las vacas sagradas, intocables y poca capacidad para cambiar el rumbo de los encuentros. Los fantasmas vuelven a aparecer pero todavía están a tiempo de espantarlos.

 
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