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El dilema de Laporta para llevar a cabo su revolución / EFE

El dilema de Laporta para llevar a cabo su revolución / EFE

El dilema de Laporta para llevar a cabo su revolución

El presidente del Barça debe separar las relaciones personales de lo estrictamente profesional

Carlos Medina @camebe27

27.05.2021 01:17h

2 min

Las remodelaciones en una plantilla siempre son muy complicadas. El presidente del FC Barcelona tiene experiencia en ello, ya que en 2003 ejecutó una nada más ocupar el cargo de presidente. En aquella renovación de la plantilla del primer equipo, Joan Laporta no tenía ningún tipo de amistad, por lo que no había ningún afecto especial para ningún futbolista.

En esta segunda etapa la situación es bien diferente, ya que Laporta conoce a la perfección el universo Barça. El presidente tiene relación personal, de amistad incluso, con varios jugadores de la primera plantilla. En el pasado coincidió con ellos y formaron parte del mejor Barça de la historia cuando todavía era presidente. Ahora debe lidiar con la salida de alguno de ellos sin olvidar su objetivo prioritario: solucionar el futuro de Leo Messi.

Laporta tendrá que tomar decisiones importantes

Ambos se han llevado siempre muy bien. Evidentemente, Laporta quiere que el astro argentino siga en el equipo. Aunque todavía no ha dado ninguna señal positiva en público, en la capital catalana se rumorea que ya tienen cerrado un acuerdo por 10 años. El catalán quiere diseñar junto a Mateu Alemany, nuevo director de fútbol del Barça, el mejor equipo posible para competir al máximo nivel la próxima temporada. Para ello tendrá que tomar decisiones tan importantes como impopulares.

El futuro de pesos pesados del equipo está en el aire. Es el caso de Busquets, Piqué, Jordi Alba, Sergi Roberto o el propio Messi. Aquí es donde entra el dilema de Laporta. Estos futbolistas citados tienen muy buena relación con el actual presidente del Barça. Si finalmente se decide que lo mejor es prescindir de ellos se podría acabar esta buena relación. Laporta tendría que tener mucha sangre fría para dar este paso adelante. ¿Qué va antes, el club o las personas? Con Koeman parece haberlo tenido claro

Sergio Busquets, Leo Messi, Gerard Piqué y Jordi Alba en un entrenamiento / FC Barcelona

En 2003 no tuvo este problema, ya que no conocía a prácticamente nadie. Nada más llegar cambió el equipo por completo prescindiendo de más de 10 jugadores del primer equipo. El principal problema de este verano está en las vacas sagradas. Busquets ha sido muy cuestionado a lo largo de las dos últimas temporadas, aunque en esta presente campaña ha mejorado bastante su rendimiento, sobretodo en el tramo final.

Los buenos recuerdos de Laporta

Busi llegó al primer equipo del Barça de la mano de Guardiola, la gran apuesta de Laporta. Aquella temporada se logró el sextete. Gracias a estas decisiones el abogado puede presumir de ser el primer presidente en la historia en conseguir este hito. Teniendo en cuenta esta situación es posible que mantenga a Busquets en el equipo. Lo mismo pasa con Gerard Piqué, que es uno de los jugadores que más ama el club. Su temporada ha sido mala, pero Laporta podría seguir confiando en él. Lo fichó él mismo en verano de 2008. 

Joan Laporta, en una imagen de archivo / EFE

A Jordi Alba no lo tuvo como presidente, pero tiene una conexión muy buena con él. Y luego está el caso Messi, el mejor jugador de la historia del Barça. Nadie querría deshacerse de él. Si finalmente Laporta lleva a cabo su remodelación tendrá que pensarlo todo muy bien antes de tomar decisiones precipitadas.

De momento el principal objetivo es deshacerse de jugadores que no están siendo determinantes en el Barça como Pjanic, Umtiti, Matheus, Junior, Braithwaite, Neto o Coutinho. Habrá que esperar para saber si el factor sentimental afecta a Laporta a la hora de tomar decisiones.

 
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