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Leo Messi celebra su primer gol frente al Liverpool / EFE

Leo Messi celebra su primer gol frente al Liverpool / EFE

La estrategia que empleó Messi para perforar al Liverpool

El '10' fue el gran artífice de la victoria del FC Barcelona contra el cuadro 'red'

Pau Beya Acero @pbeya96

03.05.2019 20:25h

2 min

Leo Messi se volvió a poner la capa de superhéroe en el duelo de ida de semifinales de la Champions League que enfrentó al FC Barcelona con el Liverpool (3-0). El conjunto azulgrana dio un paso de gigante para estar en la final del próximo 1 de junio en el Wanda Metropolitano gracias al gol de Suárez y a los dos tantos del argentino.

Un resultado engañoso, pues el Liverpool mereció bastante más y el equipo catalán algo menos. Los de Jürgen Klopp impusieron el ritmo de partido que más les convenía: fue un encuentro vertiginoso y con muchas alternancias en la posesión, sin que ninguno de los dos conjuntos pudiera dominar plenamente el balón.

Eso provocó que al finalizar la primera parte los futbolistas estuvieran exhaustos. Catalanes e ingleses no podían más. Especialmente significativa fue la imagen de Leo Messi Luis Suárez con las manos en las rodillas mirando al césped. Los 20 jugadores de campo rezaban para que Kuipers indicara de una vez por todas el camino al túnel de vestuarios.

Descanso extra

El cuarto de hora de descanso no le sirvió a Messi para retomar fuerzas y reposó también sobre el terreno de juego. El Liverpool siguió insistiendo con un ritmo muy elevado y pasó por encima del FC Barcelona. Además, el conjunto azulgrana, con un centro del campo más físico que técnico, no pudo hacerse con el balón, y el argentino desapareció momentáneamente.

Una foto de Leo Messi exhausto tras el Barça - Liverpool / EFE

Una foto de Leo Messi exhausto tras el Barça - Liverpool / EFE

Con el cambio de Semedo por Coutinho, el equipo azulgrana pasó al 4-4-2, empezó a tener el esférico y el argentino fue despertando. Hasta el 60' su estrategia había salido a la perfección: había recuperado fuerzas y el Barça seguía por delante en el marcador. Lo único que faltaba era culminarla.

Obra maestra

Leo olió sangre tras las tres ocasiones que desperdició el Liverpool y se puso el equipo a la espalda. Por él pasaban todas las jugadas. Todos le buscaban, sabiendo que la bestia había despertado. Diez minutos después de ponerse a jugar de nuevo logró el segundo gol del conjunto azulgrana aprovechándose de un afortunado rebote después de que el remate de Suárez impactara en el palo.

Una foto de Leo Messi en el lanzamiento de falta ante el Liverpool que supuso su gol 600 / FCB

Una foto de Leo Messi en el lanzamiento de falta ante el Liverpool que supuso su gol 600 / FCB

El cuadro inglés estaba herido y Messi lo remató. En el 82' provocó una falta que él mismo transformó de manera excepcional. Le dio un efecto exquisito al balón para que primero superara a la barrera por el lado y posteriormente se colara en la escuadra. Sin duda, el mejor lanzamiento de falta de su vida. Por la distancia, por el momento y por el rival.

Lo que el 10 hizo el pasado miércoles es otro síntoma más de su madurez como futbolista y como persona. Con el paso de los años ha aprendido en qué momento debe correr y cuándo no es necesario. Como ha pasado tantas otras veces esta temporada, descansó hasta que lo consideró oportuno, y cuando tuvo que correr fue para destrozar al Liverpool.

 

 

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