Universo Blaugrana

Griezmann, lamentando un error ante la Real Sociedad | EFE

Griezmann, lamentando un error ante la Real Sociedad | EFE

Griezmann y las trencitas de la mala suerte

La fortuna volvió a abandonar a un atacante francés que tuvo varias oportunidades de sentenciar la victoria ante la Real Sociedad

Sergio Cabanelas @SCabanelas10

16.12.2020 23:33h

2 min

El FC Barcelona sufrió de lo lindo para llevarse una victoria de alto voltaje. Los culés vencieron al líder de la Liga, la Real Sociedad, por la mínima. Un triunfo clave que les permite de nuevo reengancharse a las posiciones delanteras del campeonato. Los hombres de Koeman volvieron a desatarse como un equipo con dos caras. 

Los primeros 60 minutos del cuadro catalán fueron posiblemente los mejores de toda la temporada. Intensos, comprometidos en la presión y en defensa, con movimientos constantes en ataque y persistentes ocasiones ante la portería donostiarra. Además, el Barça demostró también garra, lucha y fe al remontar el gol inicial de Willian José. Jordi Alba y De Jong dieron la vuelta al marcador, y certificaron en una notable primera mitad la primera remontada de la era Koeman. 

Los jugadores del Barça, celebrando un gol contra la Real Sociedad | FCB

Los jugadores del Barça, celebrando un gol contra la Real Sociedad | FCB

No obstante, en la segunda parte la fatiga hizo mella en el conjunto blaugrana. Un desgaste que permitió al equipo Txuri-urdin hacerse con el control del enfrentamiento, y bombardear la portería de Ter Stegen. Mientras, los culés buscaron sentenciar el choque al contraataque. Sin embargo, la mala fortuna y la falta de eficacia impedieron el tercero del Barça, y les condenó a sufrir hasta el último segundo. Jugaron con fuego, pero acabaron salvándose y consiguiendo tres puntos importantes para volver a soñar con la Liga. 

La fortuna abandona a Griezmann

Precisamente, uno de los jugadores que tuvo más opciones de sentenciar el encuentro fue un renovado Antoine Griezmann. El francés fue uno de los futbolistas más activos del cuadro blaugrana. Ayudó en todo momento a sus compañeros en defensa, y en ataque, participó perpetuamente en la creación del juego. Hizo un buen partido, pero le faltó el gol para establecer una noche grande para él. Y eso que ocasiones, tuvo de sobra. 

Griezmann, lamentando una ocasión fallada ante la Real Sociedad | EFE

Griezmann, lamentando una ocasión fallada ante la Real Sociedad | EFE

En la primera mitad, tuvo dos opciones especialmente claras. Apenas se habían consumido ocho minutos de encuentro cuando, tras un centro de Jordi Alba, Griezmann no encontró meta en su remate. Posteriormente, al filo del descanso, tras la igualada azulgrana, El Principito mandó al larguero el esférico después de driblar al guardameta visitante Álex Remiro.

Sin embargo, la más clara llegó entrada ya la segunda parte. De nuevo Jordi Alba, un puñal por la banda izquierda, filtró un pase de la que, tras un leve toque de Remiro, Antoine no consiguió conectar en una ocasión flagrante de gol. La frustración del atacante galo fue evidente, y quedó patente tras golpear la valla publicitara cuando falló esta clara acción. 

Finalmente, desesperado y desfondado, Koeman optó por retirarle del terreno de juego en el minuto 66, con 2-1 en el luminoso. Griezmann destacó por su trabajo, por sus errores clamorosos y también por un cambio de look que causó furor. Los detalles evitaron al francés ver portería y confirmar su buena dinámica. Sin embargo, su importancia en el equipo va mucho más allá de ver portería. 

 
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