Universo Blaugrana

Leo Messi, la gran esperanza del Barça, contra el Valencia en el último partido liguero / EFE

Leo Messi, la gran esperanza del Barça, contra el Valencia en el último partido liguero / EFE

Huele a clásico: ¿llega mejor el Barça o el Real Madrid?

El club catalán y los madrileños se ven las caras en situaciones diferentes a las del último partido liguero entre ambos

Oriol Quintana

04.02.2019 09:36h

2 min

El miércoles se juega una final anticipada. El clásico de esta semana podría ser perfectamente la final del Benito Villamarín o incluso una final de Champions League pero no. Barça y Real Madrid se ven las caras en semifinal copera. Primero será en el Camp Nou, una buena oportunidad para dejar la eliminatoria con un buen resultado y prepararse para la dura vuelta en Madrid.

Hace unos días no había duda alguna, los culés llegaban mucho mejor que los madridistas. Intocables en liga, sumaban dos remontadas –contra Levante y Sevilla– coperas. Los merengues, por su parte, llegaban con serios problemas. Bale seguía lesionado y el conflicto Isco-Solari más caliente que nunca. Pero el apagafuegos Benzema y el joven Vinicius han vuelto a dar confianza a los blancos.

Barça, un campo de dudas

Los resultados blaugranas de estos últimos partidos son muy buenos pero las sensaciones han bajado considerablemente. Este sábado empataron a dos contra un Valencia resucitado. Los chés se avanzaron con dos tantos pero un Barça liderado por Leo Messi dio la vuelta al marcador y consiguió sumar un punto.

El miércoles pasado, en cambio, se firmó uno de los mejores partidos de la temporada. Poco control y muchos goles. El Barça necesitaba remontar contra el Sevilla en el Camp Nou (6-1) y así fue. Un pase a semifinales que ilusionaba al aficionado del estadio. Primeros en liga –a 6 el Atlético de Madrid–, clasificados en Europa y en la competición copera parece que los de Barcelona llegan mejor.

Leo Messi en el segundo gol culé en el Barça - Valencia de liga / EFE

Leo Messi en el segundo gol culé en el Barça - Valencia de liga / EFE

De los nueve partidos de este 2019, el club catalán ha conseguido seis victorias –cuatro en liga y las dos remontadas en Copa del Rey–, dos derrotas coperas –en el Ciutat de Valencia y en el Sánchez Pizjuán– y el empate de este sábado. Los números son buenos pero las sensaciones no tanto. El equipo depende totalmente del crack argentino. Cuando no estaba el 10, aparecía un gran Ousmane Dembelé. Con la lesión del galo, al equipo solo le queda Leo Messi.

Este año se puede ver dos equipos muy distintos. El que va a por todas y el que va a remolque del rival. Y es que ni siquiera jugar en casa es sinónimo de fiabilidad. Con los dos goles de este fin de semana, ya son 15 goles encajados en el Camp Nou. La quinta peor defensa local tras el Levante, Rayo, Villarreal y Girona.

El madridismo vuelve a soñar

Mientras el club catalán pasa por un momento delicado con problemas físicos para Leo Messi –que estará en el clásico– y Dembelé, los de Madrid parece que han recuperado su buena versión. El inicio de curso fue duro. Santiago Solari cogió un equipo con muchas dudas, lejos del primer clasificado y con serios problemas goleadores.

El Real Madrid celebrando el gol de Vinicius contra el Deportivo Alavés / EFE

El Real Madrid celebrando el gol de Vinicius contra el Deportivo Alavés / EFE

En los últimos partidos la situación se ha revertido, el ataque liderado por Karim Bezema y un joven Vinicius Júnior han permitido soñar al Real Madrid. El francés ha marcado seis goles en los últimos cuatro partidos. El extremo también anotó contra el Alavés (3-0) este fin de semana y es uno de los indiscutibles por el técnico. Poco a poco la defensa blanca también se está mostrando seria. De los últimos cinco partidos, han recibido cinco goles por los 14 tantos marcados.

El Barça está avisado, al club merengue nunca se le puede dar por muerto. Cada partido que pasan los pesos pesados –Benzema, Modric y Ramos– están recuperando su mejor versión. Los catalanes vienen de disputar dos finales coperas y este miércoles juegan la tercera: el gran clásico. La final anticipada que abre las puertas al Benito Villamarín.

 

Hoy destacamos