Ronald Koeman el día de su presentación como entrenador del Barça / FC Barcelona

Ronald Koeman el día de su presentación como entrenador del Barça / FC Barcelona

Primer equipo

Koeman, año I: cronología de una temporada convulsa

Se cumplen 365 días de la llegada del neerlandés al banquillo blaugrana

19 agosto, 2021 13:55

Hace ahora justo un año, el 19 de agosto de 2020, Ronald Koeman era presentado como nuevo técnico del Barça. 365 días desde la vuelta del héroe de Wembley a la que fue su casa en una de las etapas más gloriosas del club blaugrana (el neerlandés vistió como jugador la camiseta azulgrana entre 1989 y 1995, disputando 264 partidos). 

No está de más recordar el contexto en que el actual técnico culé aterrizó en Can Barça. El equipo venía de una de las mayores humillaciones que se recuerdan (el 2-8 en Lisboa contra el Bayern) y la entidad mostraba signos de una debilidad institucional que acabaría confirmándose un par de meses después, con la salida de la junta de Josep Maria Bartomeu

Por su parte, con su decisión de venir a Barcelona, Koeman renunció al contrato que le vinculaba a la selección de Países Bajos, gracias a una cláusula que le permitía abandonar el cargo si su ex club como jugador le llamaba. Lo hizo, además, a las puertas de la Eurocopa. Una decisión que precedió a un año complicado para el neerlandés, el de su debut como técnico del Barça, punteado con varias alegrías. Esta es su cronología

Koeman en su presentación como entrenador del Barça / FC Barcelona

Koeman en su presentación como entrenador del Barça / FC Barcelona

Koeman en su presentación como entrenador del Barça / FC Barcelona

Primeras decisiones y arranque en Liga 

Sólo cinco días después de la firma de su contrato, Koeman tuvo que comerse su primer gran marrón: él fue encargado de comunicarle a Luis Suárez que no seguiría vistiendo la camiseta blaugrana. Casi sin tiempo para recuperarse, 24 horas después, Leo Messi envío el ya famoso burofax al entonces presidente, abriendo la puerta a su posible marcha ese mismo verano. 

Finalmente, Leo se quedó y el conjunto encabezado por Koeman arrancó el curso con buenas sensaciones y resultados en Liga. Pero el ímpetu inicial se fue desinflando durante el otoño. El resultado: al cierre del año -y ya con una gestora a los mandos de la institución- el equipo se desplomaba en el campeonato hasta situarse a 12 puntos de líder, el Atlético de Madrid

Decepciones y el primer título 

El nuevo año tampoco empezó mucho mejor. En enero se pierde el primer título en juego de la temporada (la Supercopa de España contra el Athletic) y en marzo el PSG embiste a los blaugrana en los octavos de la Champions (con un resultado global de 5-2), dejando fuera de Europa al equipo. 

Leo Messi, junto a Mbappé en el Barça-PSG de Champions / EFE

Leo Messi, junto a Mbappé en el Barça-PSG de Champions / EFE

Leo Messi, junto a Mbappé en el Barça-PSG de Champions / EFE

El 17 de abril, por fin, llega la primera gran alegría para Tintín: el equipo levanta su primer título con él en el banquillo, la Copa del Rey, en un momento además en el que parecía que todavía se podía soñar con la Liga, tras remontar la distancia de la que disfrutaba el Atleti. 

Pero en los últimos encuentros de la temporada el Barça de Koeman no dio la cara y se despidió definitivamente del campeonato, siendo incapaz de ganar ni un solo partido a sus rivales directos (Real Madrid y Atleti).  En junio, después de muchas dudas, especulaciones y un periodo de "reflexión" por parte de la nueva junta, Laporta ratifica al ex miembro del Dream Team en el cargo. 

Balance de su primer año 

Koeman arrancó el pasado domingo su segunda temporada oficial como entrenador blaugrana con victoria. Desde su llegada el técnico suma 35 triunfos, 11 derrotas y nueve empates en los 55 partidos disputados. 

Laporta, Yuste y Koeman, en la celebración de la Copa del Rey | EFE

Laporta, Yuste y Koeman, en la celebración de la Copa del Rey | EFE

Laporta, Yuste y Koeman, en la celebración de la Copa del Rey | EFE

 

En su haber queda, además del título de Copa, su apuesta decidida por los jóvenes y su capacidad para enderezar el rumbo de un equipo que parecía a la deriva. En su debe, todavía, demostrar que es capaz de construir un Barça que compita todos los títulos, a pesar de las penurias económicas de la institución y las dudas en torno a una plantilla ya sin Messi. La tarea para el héroe de Wembley es titánica.