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Ronald Koeman en el partido ante Osasuna / EFE

Ronald Koeman en el partido ante Osasuna / EFE

Koeman peca de ingenuo contra el Osasuna

El preparador neerlandés repitió el 3-5-2 por tercer encuentro consecutivo

Pau Beya Acero @pbeya96

07.03.2021 01:29h

1 min

Ronald Koeman es un entrenador de costumbres. Si algo le sale bien, lo modifica tan poco como puede. Así lo ha demostrado a lo largo de la temporada, y lo está ratificando con la continuidad que está dando al 3-5-2. Ya van tres partidos consecutivos con un sistema que allá por el mes de diciembre le salió rana.

Todo parecía indicar que, tras la lesión de Gerard Piqué, volvería al 4-3-3 en la visita a Osasuna. Pero nada más lejos de la realidad. Simplemente cambió dos piezas. Dio entrada a Umtiti por Piqué, ubicando a Lenglet como líder de la línea de tres, y dio la titularidad a Griezmann para dar algo de descanso a Dembelé.

Ingenuo

A decir verdad, y pese a la victoria, la apuesta más lógica de Koeman parecía el 4-3-3. Por varios motivos. En primer lugar, porque el FC Barcelona únicamente tiene tres centrales disponibles, por lo que utilizarlos juntos era exponerse a una posible lesión o sanción de cara a la próxima jornada.

Pedri González y Clément Lenglet ante el Osasuna / EFE

Pedri González y Clément Lenglet ante el Osasuna / EFE

Por otro lado, el 4-3-3 era el esquema ideal para volver a dar minutos a un Francisco Trincao cuyo rendimiento mejora cada vez que salta al terreno de juego. El extremo portugués hubiera podido explotar los espacios que dejaba la defensa de Osasuna a su espalda y hubiera ganado aún más confianza. No disputó ni un minuto.

Además, el equipo rojillo jugó con un único delantero centro, por lo que era innecesario contar con tres centrales. Así lo admitió Koeman para explicar el cambio de Umtiti al descanso, que fue reemplazado por Dembelé. Dos zagueros debían ser suficientes para frenar al experico Jonathan Calleri.

Al despiste

No solo eso, sino que pensando en el duelo contra el París Saint-Germain, el 4-3-3 hubiera servido para crear algo de incertidumbre a Mauricio Pochettino. Ahora, salvo golpe maestro de Ronald Koeman, lo más probable es que el FC Barcelona salte al verde del Parque de los Príncipes con un 3-5-2. Y en la capital francesa lo saben.

Leo Messi, junto a Mbappé en el Barça-PSG | EFE

Leo Messi, junto a Mbappé en el Barça-PSG | EFE

Aunque dio buen resultado, Koeman pecó de ingenuo al repetir el dibujo por tercer encuentro consecutivo. Expuso a los tres centrales, dejó a Trincao sin minutos y, además, dejó pocas dudas al PSG de cuál será el esquema el próximo miércoles.

 
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