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Ronald Koeman dirigiendo al Barça contra el Elche / FC Barcelona

Ronald Koeman dirigiendo al Barça contra el Elche / FC Barcelona

Koeman recupera el Barça más 'valverdiano'

El entrenador holandés hizo un planteamiento muy conservador contra el Elche

Oriol Quintana @urikingkat

25.01.2021 09:19h Actualizado: 25.01.2021 09:22 h.

2 min

Ronald Koeman se caracterizaba en los primeros partidos con el FC Barcelona por sus planteamientos descontrolados, apostando claramente por el intercambio de golpes. Sobre el papel, los culés deberían salir ganando, pero no siempre se tuvo ese resultado. La defensa hacía aguas y el gol en posiciones ofensivas costaba en llegar.

Ese 4-2-3-1 tan discutido ahora se ha convertido en el típico 4-3-3, con un afán de controlar el juego por encima de todo. En los últimos encuentros hemos visto como el cuerpo técnico lo que quiere es no encajar y, en caso de ir ganando el encuentro, que sucedan las mínimas cosas posibles.

Contra el Elche (0-2) vimos al Barça más pragmático de la temporada. Se disparó, pero lejos de ese acoso y derribo de los primeros meses de temporada. Se controlaron los tempos con dos goles de los menos habituales: Frenkie de Jong empujó sobre la línea un tanto en propia puerta y en el último minuto Riqui Puig sentenciaba de cabeza.

Los fantasmas de Valverde

La realidad es que este Barça cada vez se parece más al de Valverde. Se cuidó el balón (66%), pero con poca profundidad y con el objetivo de cubrirse las espaldas. Por ese motivo no se sufrió demasiado a la contra: alguna ocasión de Mojica y el error de Mingueza que aprovechó Rigoni. Solamente dispararon cuatro veces sin demasiado peligro.

Koeman, en un instante del partido contra el Elche | EFE

Koeman, en un instante del partido contra el Elche | EFE

Koeman ha apostado por minimizar los problemas defensivos sin asumir tantos riesgos en ataque y aprovechar al máximo los goles a favor. No hay ese desorden del 4-2-3-1 y cada jugador tiene un espacio del que adueñarse. Excepto algún arranque de De Jong, pocos movimientos fuera de lugar.

Esto tiene puntos positivos, como el rendimiento defensivo, pero también aspectos negativos. Si los interiores y extremos no se atreven, el fútbol es previsible, aburrido y cuesta horrores crear peligro al rival. Al final, se consiguió ganar con oficio con acciones puntuales. Poco a poco, el equipo va ganando confianza.

Poca intervención desde el banquillo

Otro aspecto que hace recordar a Ernesto Valverde es la prácticamente nula intervención desde el banquillo para cambiar el rumbo del partido. El primer cambio se dio en el minuto 74, Francisco Trincao por Dembelé, y el segundo en el 87, Riqui Puig por Pedri González. Hombre por hombre y sin ánimos de revolución.

Riqui Puig celebra con rabia su gol ante el Elche | FCB

Riqui Puig celebra con rabia su gol ante el Elche | FCB

Parece que Koeman apuesta ahora más por el resultadismo que por la revolución con la máxima de “si las cosas van bien, tocar lo mínimo posible”. Contra el Elche se ganó con oficio, firmando un partido serio, pero sin brillar y con pocas conclusiones. Solamente De Jong y Dembelé pusieron ese punto de desparpajo que fue decisivo para la victoria.

 
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