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Jordi Alba y Leo Messi celebran un gol del Barça la temporada pasada / EFE

Jordi Alba y Leo Messi celebran un gol del Barça la temporada pasada / EFE

Leo Messi y Jordi Alba se lo pasan como niños

Los dos futbolistas constituyen la dupla más mortífera del Barça

Yago González

07.12.2018 16:43h

2 min

Barça y Espanyol se enfrentan este sábado en el derbi más igualado de la última década. Ambos clubes llegan tras clasificarse para los octavos de final de la Copa y tan solo les separan siete puntos en la tabla, que podrían ser menos si los blanquiazules no hubieran padecido miedo escénico en sus tres últimos choques ligueros.

Con todo, las espadas están en todo lo alto y el partido se presume duro, como siempre ocurre con un derbi. En juego hay mucho más que los tres puntos: hay una pugna por el honor de ser el primer equipo de la ciudad.

El FC Barcelona llega mermado por las lesiones. Los azulgranas tienen hasta ocho hombres en la enfermería, aunque los servicios médicos aún confían en recuperar efectivos de cara al decisivo duelo. Las altas de Arthur y de Luis Suárez podrían llegar antes del sábado.

La mejor arma del Barça

En cualquier caso, buena parte de las opciones de triunfo del Barça pasan por la sociedad Messi-Alba. La dupla azulgrana, dueña y señora del carril izquierdo, se entrenó este jueves para ultimar su puesta a punto. Ambos tuvieron descanso ante la Cultural en Copa y aprovecharon para entrenar a tope.

En el entrenamiento del jueves no vimos, en cambio, a Sergio Busquets, Rakitic y Semedo, quienes tuvieron libre, precisamente, para compensar su participación en el cruce copero.

Messi y Alba volvieron a demostrar sobre el césped de la Ciudad Deportiva su buena sintonía. Se estuvieron ejercitando juntos con el balón y se lo pasaron en grande celebrando sus goles, tal y como expresan las imágenes que el argentino colgó en su perfil de Instagram.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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La dupla más mortífera

Lo cierto es que la conexión entre Messi y Jordi Alba sobre los terrenos de juego es brutal. Sus internadas por el flanco izquierdo resultan implacables. Un verdadero torrente de juego que desborda al equipo contrario. Ambos se conocen a las mil maravillas y se asocian con una facilidad pasmosa.

Se suele repetir siempre el mismo guion, y por más que las defensas rivales lo estudien, nada pueden hacer para cambiarlo. Messi conduce el balón alrededor del círculo central, caracolea, se crea el espacio y Jordi Alba penetra raudo como el rayo por el carril izquierdo, comiéndole la espalda a su marcador.

En principio, Javi López será el encargado de frenar a la dupla más mortífera del Barça. Todo un marrón.

 

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