Universo Blaugrana

Messi, cabizabajo en un entrenamiento del Barça / FC Barcelona

Messi, cabizabajo en un entrenamiento del Barça / FC Barcelona

El núcleo duro del vestuario, acusado de hacer lo que le da la gana

Las popularmente conocidas como vacas sagradas están en el punto de mira del pobre rendimiento del equipo

Redacción Culemanía @culemanias

05.03.2020 12:19h Actualizado: 05.03.2020 12:24 h.

2 min

El Barça necesita un cambio de rumbo si quiere conseguir algún título esta temporada. Los partidos de casa se ganan sin casi dificultades mientras que lejos del Camp Nou no se consiguen los resultados esperados. Todo apuntaba que con el cambio de entrenador se daría un salto competitivo, pero no ha sido así. Queda claro que Valverde no era el problema.

Quique Setién cogió el equipo en unas circunstancias completamente inesperadas: a mediados de curso y con numerosas bajas -por lesiones y por cesiones- en el primer equipo. Una vez demostrado que el entrenador tampoco influye tanto en el rendimiento, el foco está puesto en los jugadores importantes.

Alba, Piqué, Messi, Vidal y Griezmann en el entrenamiento del Barça / FC Barcelona

Alba, Piqué, Messi, Vidal y Griezmann en el entrenamiento del Barça / FC Barcelona

Este miércoles contábamos que existen unos cuatro grandes grupos de futbolistas en la plantilla del Barça. Como en todos los equipos, hay figuras que sobresalen del resto y estos son los más veteranos. En casa de los culés el líder es Leo Messi, el jugador más regular del equipo y que poco culpable es de todos estos resultados.

El núcleo duro, señalado

El argentino es el líder del equipo y del grupo de las vacas sagradas que conforman nombres como Sergio Busquets, Gerard Piqué, Luis Suárez, Jordi Alba o incluso Arturo Vidal y Arthur Melo. Todos son habituales en los onces titulares, hasta el chileno se ha afianzado en las alineaciones iniciales últimamente.

Según informó Catalunya Ràdio, juegan prácticamente por decreto. Es indiscutible el poder que tienen en el club y eso se ve sobre todo cuando hablan, que sube el pan. Si la junta directiva de Josep Maria Bartomeu quiere llegar hasta 2021 más vale tenerlos contentos y así se intenta hacer.

Los dos últimos ejemplos de ese poder los vimos en el clásico. Jordi Alba jugó los 90 minutos aunque no hacía ni un día que había recibido el alta médica. Visto el rendimiento del lateral español, quedó demostrado que no estaba en un estado de forma óptimo: midió mucho sus subidas y sus compañeros no lo exigieron tanto como están acostumbrados.

Alba y Valverde disputando un balón en el clásico / EFE

Alba y Valverde disputando un balón en el clásico / EFE

También se vio con Arturo Vidal, que lleva cuatro partidos consecutivos saliendo de inicio. Contra el Real Madrid jugó por delante de Ansu Fati y de Martin Briathwaite. Parece que no le pesó la infantil expulsión que provocó contra el Nápoles y deja tocado el equipo de cara al partido de vuelta.

Poco margen de maniobra

Otra de las cosas en las que insistió Catalunya Ràdio fue en el poco cambio que se ha visto entre Valverde y Setién. Parecía que el cántabro tenía las ideas claras y veríamos una auténtica revolución, pero en el Barça estás obligado a ganar y a gestionar egos. Eso provoca que se baje el listón de las exigencias.

También se recordó que la última revolución en mayúsculas se produjo en verano de 2008, cuando Pep Guardiola cogió el equipo y, con el total apoyo de Joan Laporta, limpió al vestuario de todos esos veteranos que consideraba que no podían dar más: Ronaldinho, Deco, Belletti, Motta e incluso Samuel Eto’o, que salió en verano de 2009.

Una foto de Eto'o y Pep Guardiola durante un partido del Barça / Twitter

Una foto de Eto'o y Pep Guardiola durante un partido del Barça / Twitter

Al llegar a media temporada, Setién está con las manos atadas hasta el verano. Entonces se verá si cuenta con el apoyo de Bartomeu para hacer una limpieza severa del vestuario o se continuará con lo que hemos visto los últimos años. Los focos mediáticos siguen apuntando a las vacas sagradas.

 
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