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Una foto de Gerard Piqué lamentando una ocasión contra el Inter de Milán / EFE

Una foto de Gerard Piqué lamentando una ocasión contra el Inter de Milán / EFE

Piqué salió a jugar con la cabeza todavía en Getafe

El central azulgrana volvió a errar en concentración y estuvo forzado en los contraataques por lo que acabó amonestado

Claudia Granja @c_granjafranch

03.10.2019 00:26h

1 min

Gerard Piqué deberá recuperar su mejor versión. Para acallar a sus detrctores, aquellos que según él esperan en la cueva, y sobre todo, por la falta que hace en este Barça. Un conjunto especialmente frágil en defensa que necesita de un líder y que depende de la experiencia de uno de los mejores centrales del mundo. 

Piqué ha vuelto a empezar la temporada como el curso pasado. Dubitativo, exigido físicamente y falto de concentración. El conjunto azulgrana volvió a encajar en los primeros compases de partido --en el minuto dos-- tras un mal despeje del central y una carrera imparable de Lautaro

El argentino le dio la noche al zaguero catalán, especialmente en un primer tiempo que los nerazzurros pudieron sentenciar y que, una vez más, evitó Ter Stegen. 

Condiciones físicas

Piqué mandó un aviso a la directiva azulgrana tras ganar en Getafe, pero los artículos periodísticos no fueron su único objetivo. También señaló a la pretemporada como causante de las lesiones y de la falta de ritmo de un equipo que todavía no se encuentra. Y a ese presunto escenario, se suman distintos factores. La edad y las condiciones físicas de un Piqué que está más exigido. Sin la protección del Busquets de años pasados y siendo un central no muy veloz, Piqué ya ha visto hasta siete amarillas. 

En el minuto 22, y para evitar una contra, protagonizó una dura falta. Derribó a Nicolor Barella quien salió volando. Amonestación  que no tuvo mayor castigo dada la mejora del equipo. Fue de menos a más, pero los primeros instanes de cada partido se le hacen cada vez más duros.

Falta de concentración y polémicas extradeportivas que no acompañan al rendimiento del central. Las declaraciones en Getafe todavía traen cola y Piqué necesita responder en el verde o será él quien acabe haciéndose daño con la afición. Es el líder, pero puede y debe mejorar.

 

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