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Koeman dirigiendo al Barça contra el Bayern / EFE

Koeman dirigiendo al Barça contra el Bayern / EFE

El planteamiento de Koeman contra el Bayern tensa la cuerda con Laporta

El Barça no consiguió meter el miedo en el cuerpo al coloso bávaro

Oriol Quintana @urikingkat

15.09.2021 00:06h Actualizado: 15.09.2021 00:12 h.

2 min

Baño de realidad para el barcelonismo este martes en la Champions League. El FC Barcelona no pudo contra un Bayern de Múnich muy superior (0-3). El planteamiento de Ronald Koeman fue el esperado: por los jugadores sanos que tenía, apostó por verlas venir con un sistema de 5-3-2.

Los culés salieron decididos y firmaron unos buenos primeros 15 minutos. Presionaron, avanzaron líneas e intentaron buscar el control en el centro del campo. Cuando el físico no dio para más, los visitantes se fueron imponiendo con ataques organizados y una presión asfixiante a la defensa culé, obligada a jugar en largo. Todos los balones jugados por medio, pérdida garantizada.

Araujo luchando un balón con Sané / EFE

Araujo luchando un balón con Sané / EFE

La primera parte se caracterizó por el juego en las bandas, donde Sergi Roberto y Jordi Alba ocupaban los carriles y terminaron agotados. La solución en los últimos metros era buscar la cabeza del debutante Luuk de Jong, que fue la vía principal de la línea defensiva jugando de espaldas al arco de Manuel Neuer.

Desafiando a Laporta

Joan Laporta hizo bandera durante la campaña electoral que su Barça será ofensivo y buscaría dar espectáculo. Esa era una de las condiciones para la continuidad del entrenador. Contra el Bayern de Múnich no se vio ni una pizca de alegría. Koeman, con muchos jugadores lesionados y una plantilla de nivel inferior a la pasada, prefirió cubrirse las espaldas con un 5-3-2.

Más allá del sistema, la sensación que deja el encuentro es que el equipo salía con una mentalidad perdedora desde el inicio. Se presionó desordenadamente durante los primeros 15 minutos intentando atacar mediante contragolpes y rifando balones a campo del visitante. Se terminaron los 90 minutos sin un solo disparo a portería.

Joan Laporta y Ronald Koeman en las instalaciones del Barça, esta pretemporada / FCB

Joan Laporta y Ronald Koeman en las instalaciones del Barça, esta pretemporada / FCB

En defensa de Koeman, cabe recordar que no contaba con algunos efectivos por lesión como Sergiño Dest, Martin Braithwaite o el lesionado de larga duración Ansu Fati. El once estaba condicionado por las bajas y la planificación deportiva, que ha dado un paso atrás en este mercado de fichajes en el que se ha priorizado la materia económica a la deportiva.

Una plantilla deteriorada

Koeman, a quien apuntarán todos los críticos, hizo lo que pudo con una plantilla que ha bajado varios escalones respecto la de años anteriores. Con Joan Laporta ya en la presidencia, salieron Leo Messi --mientras algunas voces apuntan que podría haber renovado-- y Antoine Griezmann, que fue sustituido por Luuk de Jong. Pérdidas de nivel.

Es difícil recordar una plantilla azulgrana tan floja como la actual. Quizás desde la época de Joan Gaspart. La gran figura es, a la espera de Ansu Fati, Memphis Depay, un jugador que brilló el curso pasado en el Olympique de Lyon de la Ligue 1. A parte del neerlandés, también llegaron jugadores débiles físicamente y propensos a las lesiones como el Kun Agüero o Éric García.

Memphis Depay contra el Bayern de Múnich / EFE

Memphis Depay contra el Bayern de Múnich / EFE

Con una plantilla sin grandes cracks y llena de jugadores de segunda línea, Koeman se ha visto obligado a tirar de canteranos para confeccionar convocatorias y onces. Sin ir más lejos, han terminado contra el Bayern jóvenes como Ronald Araujo, Óscar Mingueza, Yusuf Demir, Alejandro Balde y Gavi. De los pocos detalles que invitan al optimismo.

 
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