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Frenkie de Jong tras la derrota de Holanda frente a Portugal / EFE

Frenkie de Jong tras la derrota de Holanda frente a Portugal / EFE

Portugal enseña a los rivales del Barça cómo frenar a De Jong

La defensa especial del combinado luso impidió al azulgrana brillar en la final de la Liga de Naciones

Pau Beya Acero @pbeya96

10.06.2019 10:19h

2 min

Más allá del desempeño de Cristiano Ronaldo, Bernardo Silva, Guedes y compañía, el gran culpable de la victoria de Portugal en la final de la UEFA Nations League frente a Holanda fue Fernando Santos. El planteamiento del técnico luso fue sencillamente magistral. En la primera mitad apostó por una presión muy elevada que asfixió a la oranje en la salida de balón. En la segunda, debido al cansancio, los lusos dieron un paso hacia atrás y lo fiaron todo a los contrataques para crear peligro. En uno de ellos llegó el gol de la victoria.

La gran clave de la victoria de Portugal (y de la derrota de Holanda) fue la defensa especial que Fernando Santos impuso sobre Frenkie de Jong. El entrenador tomó nota de la exhibición del mediocentro frente a Inglaterra y sabía que si el futbolista del FC Barcelona no estaba cómodo y no entraba en contacto con el balón, los anfitriones tenían mucho terreno ganado.

Marcaje individual

Santos optó por una fórmula que extranañamente se ve en el fútbol moderno: el marcaje individual. En la primera mitad, William Carvalho fue la sombra del exfutbolista del Ajax, especialmente cuando éste trataba de colaborar en la salida del balón. El jugador del Betis persiguió a Frenkie por todo el rectángulo de juego y el centrocampista apenas pudo entrar en contacto con el esférico. Y cuando lo hacía, debía devolverlo rápidamente. No tuvo un respiro para levantar la cabeza y observar cuál era la mejor opción. Destacó más en tareas defensivas que ofensivas.

De Jong y Van Dijk durante la final de la UEFA Nations League / TWITTER

De Jong y Van Dijk durante la final de la UEFA Nations League / TWITTER

Este planteamiento sorprendió a Ronald Koeman y a su Holanda, especialmente en los 25 primeros minutos de encuentro. De Ligt, Van Dijk Cillessen buscaban a De Jong y éste rara vez estaba en una buena situación para dar orden a la jugada y sacar la pelota de forma limpia. Ya en el tramo final de la primera mitad, mientras Frenkie Carvalho paseaban de la mano por el terreno de juego, Koeman apostó por darle los galones a De Roon, bastante más liberado.

El azulgrana seguía probando de desembarazarse del bético sin éxito alguno. En los minutos previos al descanso, renunciando a cualquier contacto con el esférico, adelantó su posición para que Holanda pudiera salir desde atrás de forma más nítida. Con esa decisión, la oranje mejoró ligeramente y empezó a trenzar jugadas de más de 20 segundos con el balón, aunque fue igualmente incapaz de llegar al área de Rui Patricio.

Libertad

En la segunda mitad el desgaste físico de William Carvalho y del resto de sus compañeros obligó a Portugal a dar un paso hacia atrás y la presión y el marcaje individual desaparecieron paulatinamente. Y Frenkie emergió. Tuvo más incidencia en el juego, fue el nexo entre los defensas y los centrocampistas, ordenó el ataque y dio ritmo y sentido al juego de posesión de la oranje.

Frenkie de Jong con el premio de mejor jugador joven de la Liga de Naciones / TWITTER

Frenkie de Jong con el premio de mejor jugador joven de la Liga de Naciones / TWITTER

Con el gol de Guedes, los lusos renunciaron a la presión definitivamente y se limitaron a esperar atrás y confiar en otro contrataque para cerrar el encuentro. Holanda, con De Jong en los mandos, fue a la desesperada a por el tanto del empate, impedido por la solidez defensiva de los lusos y las grandes estiradas de Rui Patricio.

Al final del encuentro Frenkie fue nombrado el mejor jugador joven de la Liga de Naciones y, como mínimo, se llevó un premio de consolación. Aunque no pudo brillar como en el duelo frente a Inglaterra, contra Portugal volvió a demostrar su incidencia en Holanda.

 

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