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Los jugadores del Barça celebran el gol del empate de Dembelé frente al Atlético de Madrid / EFE

Los jugadores del Barça celebran el gol del empate de Dembelé frente al Atlético de Madrid / EFE

Los protectores de Dembelé en el vestuario del Barça

El delantero francés se ganó el elogio de sus compañeros tras completar un gran partido ante el Villarreal

Yago González

04.12.2018 12:48h

2 min

Ousmane Dembelé está de enhorabuena. Denostado no hace tanto por propios y extraños, el delantero francés rehuyó entrar en las polémicas y respondió a sus detractores sobre el terreno de juego. A base de fútbol. Ante el Villarreal logró el indulto del Camp Nou. Sus regates sirvieron para reconciliarse con la grada. Y su juego también le valió el elogio de sus compañeros.

Uno de los principales problemas de Dembelé es su soledad en el vestuario del Barça. El francés se recluye en sí mismo y apenas tiene amistades entre la plantilla. Umtiti es su único amigo de verdad. El único con quien verdaderamente intima en el día a día. A quien le cuenta sus problemas. También suele hablar con Lenglet, por el vínculo con el idioma. Y se le suele ver sonreír con Arturo Vidal practicando lanzamientos a puerta en los entrenamientos. Por lo demás, la relación con sus compañeros es algo escasa.

Este hecho se hizo especialmente evidente en la celebración del gol de Dembelé ante el Rayo Vallecano, hace ahora un mes. El Barça iba por detrás en el marcador y la irrupción del francés en el terreno de juego sirvió de revulsivo. Marcó el gol del empate, pero nadie acudió a celebrar el tanto con él. Nadie. De hecho, ni siquiera Dembelé se mostró demasiado efusivo y volvió cabizbajo y renqueante al centro del campo.

Las dos caras de Dembelé

En aquel momento las críticas hacia el joven talento francés vivían su momento álgido. Acusado de falta de actitud, tanto dentro como fuera del campo, de pasotismo, de irreverente. Dembelé tiene la mala costumbre de la impuntualidad. No es raro que llegue tarde a un entrenamiento o una convocatoria, algo que también le ocurre con la selección, o incluso que se salte un entrenamiento sin avisar.

Todo ello, unido a cierto individualismo sobre el terreno de juego o a la falta de regularidad, propició duras críticas hacia un futbolista todavía muy joven que, sin embargo, le costó al Barça más de 100 millones de euros. Un precio desorbitado que exige resultados. Tanto es así que incluso algunas voces dentro de club cuestionaron la valía del francés.

Diamante en bruto

Ahora bien, en los últimos partidos Dembelé está mostrando otra cara. Parece que las reprimendas y los tirones de oreja han surtido efecto. El francés ha mejorado su actitud y ello se nota, también, en su rendimiento sobre el césped. Ante el Villarreal brilló con luz propia. Fue el artífice de la victoria. Y así se lo reconocieron sus compañeros.

A los pocos minutos ya había levantado a la grada de sus asientos con sus regates, y poco después de la media hora de juego asistió con precisión a Gerard Piqué para que este anotara el primer gol. El francés colocó el centro en la testa del central, quien envió el balón al fondo de la red con suma facilidad. Gerard Piqué felicitó a Dembelé tras el gol por su excelente pase.

Otro que tuvo palabras de elogio hacia el francés fue Ernesto Valverde: “Ha hecho un gran partido. Ha sido uno de nuestros jugadores más destacados. Tiene tantas cosas: desborde, regate, tiro, velocidad, desparpajo, atrevimiento... Espero que no sea sólo este partido, sino que vengan muchos más”, explicó el técnico en rueda de prensa tras el encuentro. “Y me gustaría destacar que su buen partido no es un hecho aislado, está haciendo una gran temporada”, añadió.

 

 

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