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Jordi Alba quejándose de una acción a Lahoz / EFE

Jordi Alba quejándose de una acción a Lahoz / EFE

Así se fraguó la titularidad de Jordi Alba en el Bernabéu

El lateral de L’Hospitalet pasó por delante de Junior Firpo sin apenas rodaje tras lesión

Oriol Quintana @urikingkat

03.03.2020 13:25h Actualizado: 03.03.2020 13:41 h.

2 min

El pasado 15 de febrero, el Barça anunció que Jordi Alba sufría una lesión en el aductor de la pierna derecha producida durante el partido contra el Getafe. Aunque no se dio un tiempo de baja, se esperaba como mínimo dos semanas alejado de los terrenos de juego. Se tenía que perder en un principio las citas con el Nápoles y el clásico.

No fue así. El lateral avanzó los plazos de recuperación y pudo disputar todo el encuentro contra el Real Madrid. Pasó por delante de Junior Firpo, quien ocupó su plaza mientras no estaba, pero que no termina de convencer. Quique Setién prefirió a un jugador que salía de lesión a un futbolista sano.

Después de Nápoles

Aficionados y cuerpo técnico daban por hecho que Alba no estaría para el clásico pero el futbolista quería estar en la cita. Después del partido del Nápoles, en que Junior Firpo quedó señalado, empezó a pensar en la posibilidad de estar el fin de semana. Se encontraba bien y lo habló con los médicos del club.

Alba, Piqué y Messi en un entrenamiento previo al clásico / FC Barcelona

Alba, Piqué y Messi en un entrenamiento previo al clásico / FC Barcelona

Con el permiso de los servicios médicos, se incorporó a las sesiones con el resto del grupo, solamente dos días antes del partido contra el Real Madrid. Lo hizo a medio gas, sin forzar al ciento por ciento, con el miedo de una posible recaída. Probó el viernes y el sábado entró en la convocatoria.

El jugador estaba advertido que había un alto riesgo de recaída al tratarse de una lesión muscular, pero de él dependía la decisión. El viernes no notó ninguna molestia en el entrenamiento y el sábado se ejercitó con más intensidad. Suficiente para ganarse la confianza del cuerpo técnico.

A medio gas

En el clásico vimos a un lateral que controlaba mucho sus subidas al ataque. No era ese Jordi Alba insistente y que ayuda mucho a abrir el campo. Aún así, protagonizó la mejor ocasión del partido. Una incursión suya terminó con una gran asistencia a Antoine Griezmann, que disparó a las nubes.

Los propios compañeros evitaron exigirle al máximo. No le mandaban balones aéreos ni en profundidad. No estaba totalmente recuperado y no querían forzar una recaída. Un duro mensaje a Junior Firpo, quien se quedó sin jugar completamente sano en el banquillo.

Alba y Valverde disputando un balón en el clásico / EFE

Alba y Valverde disputando un balón en el clásico / EFE

Sin partido entre semana, Jordi Alba tiene seis días entre jornada y jornada para olvidar su lesión. Este sábado visita el Camp Nou la Real Sociedad, una de las sorpresas de la Liga. Veremos si Quique Setién sigue forzando al lateral catalán o se le da otra oportunidad al ex del Real Betis.

 
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