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Quique Setién dirigiendo al Barça contra el Villarrea / FC Barcelona

Quique Setién dirigiendo al Barça contra el Villarrea / FC Barcelona

El sistema innovador de Setién que solucionó los problemas del Barça

El cántabro sorprendió al Villarreal con un experimento que salió bien

Oriol Quintana @urikingkat

06.07.2020 10:29h Actualizado: 06.07.2020 10:33 h.

2 min

Este domingo los culés vieron una de las mejores versiones del Barça esta temporada y la mejor tras volver del confinamiento. El equipo salió motivado, con ritmo y muchas ganas de superar al Villarreal (1-4) desde el primer minuto. En el tercero, ya tuvieron el premio del gol con un tanto en propia portería de Pau Torres.

El conjunto local se vio muy superado durante todo el partido, especialmente en la primera parte. Javier Calleja no supo cómo reaccionar al planteamiento innovador de Quique Setién, potenciando el centro del campo y liberando las bandas para que se sumaran al ataque los laterales como factor sorpresa.

Messi, de enganche

Conociendo los titulares del partido --Ter Stegen, Semedo, Piqué, Lenglet, Alba, Busquets, Vidal, Sergi Roberto, Griezmann, Messi y Suárez--, muchos los ubicaban en la típica formación 4-3-3 con el argentino y el galo abiertos en las bandas. Pero esta vez no fue así, hubo un ligero cambio táctico que influyó mucho en el trascurso del partido.

Messi contra el Villarreal / EFE

Messi contra el Villarreal / EFE

El movimiento pensado por Setién fue que Leo Messi, siempre omnipresente en el ataque azulgrana, se ubicara en la mediapunta o, como dicen en su país, de enganche. En la punta de ataque jugaban centrados Griezmann y Suárez, liberando las bandas para las incursiones de los laterales. Se pasaba así del 4-3-3 a un 4-3-1-2.

Con el argentino apoyando y combinando en el medio, el equipo ganó verticalidad e improvisación. El ataque era menos estático de lo que estamos acostumbrados y había mucha más libertad de movimientos en todos los sentidos. Alba y Semedo ocupaban los espacios en las bandas mientras que los tres del tridente salían y volvían a su posición inicial.

Más que Messi, quien salió más beneficiado de este sistema fue Griezmann. Dejó la banda, donde ha estado prácticamente toda la temporada, para pasar a jugar más centrado. Combinó y se asoció con el capitán y los centrocampistas más que nunca. También se intercambió en algún momento la posición con el argentino para liderar la construcción de la jugada.

Antoine Griezmann en una acción en el Villarreal-Barça / FC Barcelona

Antoine Griezmann en una acción en el Villarreal-Barça / FC Barcelona

En este sistema tuvieron especial importancia los laterales. Tanto Alba como Semedo se sumaron muy bien al ataque e influyeron mucho en la creación de ocasiones. El lateral izquierdo estuvo a un muy buen nivel con espacios y sin alguien estático que estuviera en el extremo.

Sin rival

El resultado final fue de 1-4 pero la realidad es que podrían haber caído muchos más goles por parte del Barça. Sergio Asenjo tuvo un papel clave en el resultado final: los culés dispararon hasta 18 veces, 12 de las cuales a la portería. Vimos al equipo más ofensivo que nunca y con ganas de mostrar un buen papel.

En cuanto al control, también se dio un paso adelante: 68% de posesión total. El centro del campo reforzado con Messi y Griezmann hicieron que, exceptuando algún arranque de los ‘groguets’ al contraataque, no se sufriese en exceso en defensa y se tuviera el dominio total del juego. Viendo los buenos resultados que dio este sistema, no se descarta verlo en los próximos encuentros.

 
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